Caminar más pasos al día ayuda a evitar recuperar peso después de adelgazar


Nuevos estudios presentados en Europa identificaron una referencia diaria de actividad física que podría ayudar a mantener el peso perdido a largo plazo


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz


Mantener la pérdida de peso después de una dieta o un tratamiento para adelgazar sigue siendo uno de los mayores desafíos para millones de personas. Nuevas investigaciones presentadas durante el Congreso Europeo sobre Obesidad 2026 aportaron una referencia concreta sobre la cantidad de pasos diarios que podrían ayudar a evitar el llamado “efecto rebote”, es decir, la recuperación de los kilos perdidos tras haber adelgazado.

Los investigadores analizaron datos de miles de personas para estudiar la relación entre actividad física diaria y mantenimiento del peso corporal. Los resultados mostraron que quienes sostenían un promedio elevado de caminatas diarias tenían más probabilidades de conservar el peso perdido con el paso del tiempo, en comparación con quienes reducían su movimiento cotidiano después de adelgazar.

Qué descubrieron los investigadores

Los estudios presentados en el encuentro científico europeo apuntaron a que caminar alrededor de 7.000 a 9.000 pasos diarios podría convertirse en una referencia útil para evitar recuperar peso tras una etapa de adelgazamiento. Los investigadores observaron que la actividad física regular ayudaba a compensar algunos cambios metabólicos que suelen producirse después de perder peso.

Uno de los principales problemas detectados por especialistas en obesidad es que, después de adelgazar, el cuerpo puede gastar menos energía de lo esperado y aumentar la sensación de apetito. Esa combinación favorece el aumento progresivo de peso si la actividad física disminuye.

Los expertos explicaron que caminar de manera constante no solo incrementa el gasto energético diario, sino que además ayuda a sostener hábitos saludables a largo plazo. El análisis incluyó información obtenida mediante dispositivos de seguimiento de actividad física y registros médicos de participantes que habían atravesado procesos de reducción de peso.

El papel de la actividad física tras adelgazar

Los especialistas remarcaron que adelgazar no depende únicamente de reducir calorías. Después de perder peso, el organismo experimenta adaptaciones fisiológicas que dificultan mantener los resultados obtenidos. Entre ellas aparece una disminución del metabolismo y modificaciones hormonales vinculadas al hambre y la saciedad.

Por ese motivo, la actividad física pasó a ocupar un rol central en las estrategias de mantenimiento del peso corporal. Los investigadores señalaron que las personas que lograban incorporar caminatas diarias como parte estable de su rutina tenían menores probabilidades de volver al peso inicial.

Además de ayudar al control del peso, caminar regularmente aporta beneficios cardiovasculares, metabólicos y psicológicos. El ejercicio moderado también puede contribuir a mejorar la sensibilidad a la insulina, la calidad del sueño y el estado de ánimo, factores que suelen influir en la adherencia a hábitos saludables.

La importancia de los pasos diarios como referencia práctica

Uno de los aspectos destacados de las investigaciones fue el uso de los pasos diarios como una medida simple y comprensible para la población general. A diferencia de otros indicadores de ejercicio más complejos, el conteo de pasos permite a muchas personas monitorear fácilmente su nivel de actividad mediante relojes inteligentes o teléfonos móviles.

Los especialistas aclararon que no existe una cifra universal válida para todos los casos, ya que las necesidades pueden variar según edad, condición física, antecedentes de salud y características individuales. Sin embargo, los datos presentados en el Congreso Europeo sobre Obesidad mostraron una tendencia consistente: niveles más altos de movimiento diario se asociaban con mejores resultados en el mantenimiento del peso.

Los investigadores también señalaron que distribuir la actividad física a lo largo del día podría resultar más sostenible que realizar ejercicios intensos de manera esporádica. Caminar, además, presenta una ventaja importante frente a otras formas de entrenamiento: es accesible, tiene bajo riesgo de lesión y puede incorporarse con facilidad a la vida cotidiana.

Qué implica este hallazgo para las personas que buscan mantener el peso

Los nuevos estudios refuerzan la idea de que la etapa posterior al adelgazamiento requiere un enfoque distinto al utilizado durante la pérdida de peso inicial. Mantener el movimiento diario aparece como una herramienta clave para reducir el riesgo de recuperar kilos.

Los especialistas indicaron que muchas personas logran adelgazar durante algunos meses, pero luego enfrentan dificultades para sostener los cambios debido a factores biológicos y conductuales. En ese contexto, establecer objetivos concretos de actividad física diaria podría ayudar a mantener resultados más estables en el tiempo.

La evidencia presentada en el congreso europeo sugiere que caminar varios miles de pasos diarios no solo tiene impacto sobre la balanza, sino que también puede convertirse en un hábito protector frente al efecto rebote que suele aparecer después de las dietas o tratamientos para bajar de peso.

Referencias

Infobae — “Cuál es la cantidad de pasos diaria ideal para evitar el efecto rebote después de adelgazar”
Congreso Europeo sobre Obesidad 2026