Estado de la Salud Global

Lectura rápida de señales sanitarias globales

🫁
Respiratorias · 22-10-2026Vigilancia estacionalPreparación ante influenza y COVID-19 durante el invierno boreal.
💉
Vacunación · 22-10-2026Sarampión bajo alertaLas Américas mantienen una evaluación regional de riesgo muy alto.
🧠
Salud mental · 22-10-2026Atención comunitariaPrioridad a la detección temprana y al acceso equitativo a servicios.
🥗
Nutrición · 22-10-2026Prevención metabólicaAlimentación saludable y reducción de factores de riesgo modificables.
❤️
Crónicas · 22-10-2026Desigualdad sanitariaLa OMS presenta un informe sobre enfermedades no transmisibles.
🚨
Alertas · 22-10-2026Arbovirosis en AméricaLa OPS actualizó la vigilancia de dengue y chikunguña el 20 de octubre.
🔬
Investigación · 22-10-2026Innovación preventivaDiagnóstico temprano, vigilancia genómica y tecnologías clínicas.

Investigadores descubren que hay cinco tipos de insomnio

Investigadores del Instituto Holandés de Neurociencia han descubierto cinco tipos de insomnio, un problema que padece de forma crónica una de cada diez personas y que representa el segundo trastorno mental más frecuente en el mundo.


“Si bien siempre hemos considerado que el insomnio es un trastorno, pero en realidad representa cinco trastornos diferentes. Los mecanismos cerebrales subyacentes pueden ser muy diferentes”, han dicho los expertos, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista ‘The Lancet Psychiatry’.

Para descubrir los diferentes tipos de insomnio, los expertos holandeses evaluaron docenas de cuestionarios sobre rasgos de personalidad, los cuales se sabe que están enraizados en la estructura y función del cerebro.

El tipo 1 tiene una puntuación alta en muchos rasgos angustiantes, como el neuroticismo y el sentirse deprimido o tenso; mientras que los tipos 2 y 3 experimentan menos angustia y se distinguen por su alta sensibilidad; y los 4 y 5 experimentaron aún menos angustia y diferían por la forma en que su sueño respondía a los eventos estresantes de la vida.

Finalmente, los investigadores comprobaron que la efectividad del tratamiento con pastillas para dormir o terapia cognitiva conductual difirió según el tipo, y e el riesgo de desarrollar una depresión varió dramáticamente.

Fuente: EP