Estado de la Salud Global

Lectura rápida de señales sanitarias globales

🫁
RespiratoriasVigilancia estacional activaLa circulación de virus respiratorios permanece bajo seguimiento, con atención adicional a viajeros y grupos vulnerables.
💉
VacunaciónCoberturas desigualesLos programas sanitarios mantienen campañas de recuperación para cerrar brechas de inmunización infantil y comunitaria.
🧠
Salud mentalDemanda sostenidaLos sistemas de salud refuerzan la atención comunitaria ante estrés, ansiedad y dificultades de acceso a especialistas.
🥗
NutriciónMejora global desigualEl hambre mundial disminuye por tercer año consecutivo, aunque persisten importantes disparidades entre regiones.
❤️
CrónicasPrevención prioritariaCardiopatías, diabetes y cáncer continúan concentrando una parte elevada de la carga sanitaria mundial.
⚠️
AlertasBrotes bajo seguimientoÉbola, cólera, chikungunya, ciclosporiasis y hantavirus requieren vigilancia epidemiológica focalizada.
🔬
InvestigaciónCooperación científica activaLa investigación clínica y el acceso internacional al conocimiento ganan relevancia frente a emergencias sanitarias complejas.

Investigadores descubren que hay cinco tipos de insomnio

Investigadores del Instituto Holandés de Neurociencia han descubierto cinco tipos de insomnio, un problema que padece de forma crónica una de cada diez personas y que representa el segundo trastorno mental más frecuente en el mundo.


“Si bien siempre hemos considerado que el insomnio es un trastorno, pero en realidad representa cinco trastornos diferentes. Los mecanismos cerebrales subyacentes pueden ser muy diferentes”, han dicho los expertos, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista ‘The Lancet Psychiatry’.

Para descubrir los diferentes tipos de insomnio, los expertos holandeses evaluaron docenas de cuestionarios sobre rasgos de personalidad, los cuales se sabe que están enraizados en la estructura y función del cerebro.

El tipo 1 tiene una puntuación alta en muchos rasgos angustiantes, como el neuroticismo y el sentirse deprimido o tenso; mientras que los tipos 2 y 3 experimentan menos angustia y se distinguen por su alta sensibilidad; y los 4 y 5 experimentaron aún menos angustia y diferían por la forma en que su sueño respondía a los eventos estresantes de la vida.

Finalmente, los investigadores comprobaron que la efectividad del tratamiento con pastillas para dormir o terapia cognitiva conductual difirió según el tipo, y e el riesgo de desarrollar una depresión varió dramáticamente.

Fuente: EP