Semaglutida y menopausia: nuevos datos muestran pérdida de peso de hasta 22,6% en mujeres con obesidad


Investigaciones presentadas en el Congreso Europeo de Obesidad 2026, en Estambul, analizaron el efecto del tratamiento en distintas fases de la menopausia y reportaron mejoras en peso, cintura y riesgo cardiometabólico


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Karem Díaz S.

La semaglutida volvió a ocupar un lugar central en la discusión médica sobre obesidad femenina después de la presentación de nuevos análisis en el Congreso Europeo de Obesidad 2026, realizado en Estambul, Turquía. Los datos difundidos evaluaron su impacto en mujeres con obesidad en distintas etapas de la menopausia y mostraron reducciones relevantes del peso corporal, del perímetro de cintura y de algunos indicadores asociados al riesgo cardiometabólico.

El tratamiento analizado corresponde a Wegovy®, una formulación inyectable de semaglutida indicada para obesidad, en dosis de 2,4 mg y 7,2 mg. La molécula también está presente en Ozempic®, aunque este medicamento se utiliza principalmente para diabetes tipo 2 y en dosis diferentes. En ambos casos, la semaglutida actúa como agonista del receptor GLP-1, una vía terapéutica que también ha sido abordada en otros avances sobre medicamentos GLP-1 y control del peso.

Resultados por etapa de la menopausia

Los datos presentados mostraron que las mujeres en premenopausia alcanzaron una reducción promedio de hasta 22,6% del peso corporal. En mujeres en perimenopausia y posmenopausia, la pérdida se ubicó cerca del 20%. Además, el perímetro de cintura disminuyó entre 15,3% y 17,5%, un dato relevante porque la grasa abdominal se asocia con mayor riesgo metabólico y cardiovascular.

La perimenopausia, etapa previa a la última menstruación, implica fluctuaciones hormonales que pueden modificar la distribución de la grasa corporal, la sensibilidad a la insulina y el metabolismo. Estos cambios favorecen la acumulación de grasa abdominal y la pérdida de masa muscular, factores que vuelven especialmente importante el seguimiento clínico del peso y de la composición corporal durante esta transición.

Actualmente, cerca de 504 millones de mujeres viven con obesidad en el mundo. Esta condición incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos neuropsiquiátricos. En las mujeres, además, la enfermedad cardiovascular sigue siendo una causa central de mortalidad global, aunque sus síntomas suelen ser subestimados o reconocidos tardíamente.

Más allá del peso corporal

Los análisis incluyeron resultados del estudio STEP UP, enfocado en control de peso, y del estudio cardiovascular SELECT. En este último, las mujeres con obesidad y enfermedad cardiovascular que recibieron semaglutida durante la perimenopausia mostraron un riesgo 42% menor de infarto de miocardio no fatal, accidente cerebrovascular no fatal y muerte cardiovascular frente al grupo placebo. En pacientes posmenopáusicas, la reducción fue de 13%.

Los responsables del análisis aclararon que la diferencia entre los grupos no alcanzó significación estadística, por lo que el beneficio fue considerado relevante en ambas etapas. La ginecóloga Emilia Huvinen, investigadora y profesora asociada de la Universidad de Helsinki, destacó que la menopausia, el aumento de peso asociado y los cambios en marcadores cardiometabólicos pueden afectar la salud femenina a largo plazo.

El interés médico no se limita a la reducción de peso. Las participantes tratadas con semaglutida presentaron entre 42% y 45% menos riesgo de migraña a partir de los seis meses, en comparación con quienes recibieron solo terapia hormonal para la menopausia. También se observó una reducción de 25% en el riesgo de depresión tras un año de tratamiento.

Estos hallazgos se suman a una línea de investigación más amplia sobre salud femenina, transición hormonal y metabolismo, en la que también se han explorado intervenciones no farmacológicas para síntomas de la perimenopausia, como la inmersión en agua fría y sus efectos en síntomas de la perimenopausia.

Cómo actúa la semaglutida

La semaglutida comparte el 94% de su estructura con la hormona GLP-1 humana. Su mecanismo consiste en reducir el apetito y aumentar la sensación de saciedad, lo que facilita una menor ingesta calórica. El GLP-1 es una hormona intestinal que, tras la ingesta de alimentos, contribuye a suprimir el apetito y estimula la liberación de insulina por parte del páncreas.

Como el GLP-1 natural tiene una vida media corta, los medicamentos de acción prolongada imitan estos efectos durante más tiempo. Por eso, los fármacos de esta familia se utilizan en el tratamiento de la obesidad, la diabetes tipo 2 y la prevención de eventos cardiovasculares graves en determinados perfiles de pacientes. En la misma línea terapéutica, otros desarrollos recientes han evaluado nuevas opciones para obesidad y control glucémico, como tirzepatida y su impacto metabólico.

Dosis altas y composición corporal

En el Congreso Europeo de Obesidad 2026 también se presentaron datos sobre semaglutida en dosis de 7,2 mg. En el subanálisis del estudio STEP UP, los llamados “respondedores tempranos”, es decir, quienes perdieron al menos 15% de su peso corporal durante las primeras 24 semanas, alcanzaron una pérdida promedio de 27,7% al finalizar las 72 semanas.

En promedio, los participantes tratados con 7,2 mg perdieron 21% de su peso corporal total, equivalente a unos 23 kilos para una persona con un peso inicial de 113 kilos. Otro dato destacado fue que el 84% de la pérdida de peso observada con semaglutida, tanto en dosis de 2,4 mg como de 7,2 mg, correspondió a reducción de masa grasa, mientras que la masa muscular se preservó en gran medida.

Los análisis mediante resonancia magnética mostraron además una reducción superior al 30% de la grasa visceral abdominal y estabilidad en la función muscular. Este punto es importante porque en el manejo integral de la obesidad no solo importa bajar de peso, sino reducir grasa de riesgo y preservar la función física.

En Argentina, Wegovy® está aprobado en dosis de 2,4 mg para el control del peso en adultos y adolescentes con obesidad o sobrepeso con comorbilidades. La indicación debe realizarse únicamente bajo prescripción médica. La expansión de estos tratamientos también ha impulsado el desarrollo de nuevas alternativas, incluidas formulaciones orales como Orforglipron, una pastilla diaria en investigación para reemplazar inyecciones.

Los datos presentados en Estambul refuerzan el papel de la obesidad como una enfermedad crónica que requiere seguimiento médico, especialmente en mujeres que atraviesan cambios hormonales asociados a la menopausia. La señal principal de estos análisis es que la reducción de peso observada con semaglutida estuvo acompañada por mejoras en cintura, grasa visceral y marcadores de riesgo, elementos clave para evaluar el beneficio clínico más allá de la báscula.

Referencias

Infobae: El efecto de las inyecciones para bajar de peso en mujeres mayores de 40 años: una investigación reveló nuevos datos