La falta de sueño reparador está asociada con obesidad, problemas cardiovasculares, depresión y menor rendimiento cognitivo. Los especialistas recomiendan hábitos sencillos para mejorar la calidad del descanso.
Redacción Mundo de la Salud
¿Por qué el sueño es tan importante?
Durante el sueño profundo, el cuerpo se recupera física y mentalmente: se reparan tejidos, se refuerza el sistema inmunitario y el cerebro consolida la memoria. Dormir menos de lo recomendado de forma crónica incrementa el riesgo de múltiples enfermedades.
Consecuencias de dormir poco
- Aumento de peso por desajuste hormonal.
- Mayor riesgo de hipertensión y enfermedades cardíacas.
- Alteraciones del estado de ánimo, depresión y ansiedad.
- Disminución de la concentración y la memoria.
¿Cuántas horas deberíamos dormir?
Las guías médicas indican que los adultos necesitan entre 7 y 9 horas por noche, los adolescentes entre 8 y 10, y los niños aún más. No solo importa la cantidad, sino también la calidad y regularidad del descanso.
Estrategias para mejorar el sueño
- Mantener horarios regulares de acostarse y levantarse.
- Evitar pantallas electrónicas al menos una hora antes de dormir.
- Crear un ambiente oscuro, silencioso y fresco en la habitación.
- Reducir el consumo de cafeína, alcohol y cenas pesadas.
- Practicar actividad física regular, pero no justo antes de dormir.
El sueño y la salud mental
La ciencia confirma que dormir bien es clave para la estabilidad emocional. Personas con insomnio tienen mayor riesgo de depresión y trastornos de ansiedad, mientras que una buena higiene del sueño favorece la resiliencia frente al estrés.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
