La temporada de influenza 2025-2026 registra millones de infecciones mientras la circulación viral se mantiene elevada en gran parte del país
Redacción Mundo de la Salud
La temporada de influenza en Estados Unidos durante el invierno de 2025-2026 ha generado un incremento pronunciado en el número de personas infectadas, con al menos 18 millones de contagios reportados, un volumen que ha contribuido a una presión creciente sobre hospitales y servicios de urgencias en una amplia zona del país. Según el más reciente informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), estas cifras reflejan no solo la extensión de la infección sino también su impacto en la capacidad de respuesta sanitaria en medio de la estación pico de casos respiratorios.
La vigilancia epidemiológica federal indica que la actividad gripal se ha mantenido alta o muy alta en 33 estados, y que hospitalizaciones y muertes asociadas a la influenza han superado las registradas en temporadas invernales previas, especialmente entre los grupos más vulnerables como los niños y personas con comorbilidades. Esta situación ha generado una mayor demanda de atención médica en salas de urgencias y unidades hospitalarias, lo que representa un desafío adicional para los servicios de salud pública.
Los datos oficiales de los CDC reflejan que, además de los 18 millones de casos estimados, la temporada de gripe ha registrado aproximadamente 230.000 hospitalizaciones asociadas y al menos 9.300 muertes atribuidas a la influenza, incluidas 32 muertes en población pediátrica. De acuerdo con el análisis epidemiológico, un porcentaje significativo de estos casos graves se ha presentado en menores de edad que no estaban completamente vacunados contra la gripe, lo que ha reabierto el debate en torno a las estrategias de inmunización y su cobertura.
Predominio de una nueva variante y su impacto en el comportamiento epidemiológico
El comportamiento actual de la temporada gripal en Estados Unidos se ha visto influenciado por la predominancia de la subclade K del virus H3N2, una variante del virus de la influenza A identificada por los sistemas de vigilancia de los CDC. Más del 90% de las muestras analizadas desde finales de septiembre corresponden a esta subvariante, que también ha sido detectada en países como Canadá, Japón y el Reino Unido. La circulación amplia de esta subclade ha modificado la dinámica de transmisión típica, con una mayor incidencia de infecciones y hospitalizaciones en varios estados.
Los especialistas en vigilancia epidemiológica señalan que esta variante presenta un patrón de transmisión que facilita la rápida propagación en comunidades con baja cobertura de vacunación o en aquellas con factores de riesgo subyacentes. Además, se ha observado que la subclade K contribuye a un número elevado de consultas en servicios de urgencias, especialmente en menores de 5 años y en adolescentes, reforzando la necesidad de mantener medidas preventivas adecuadas durante la temporada alta de infecciones respiratorias.
Impacto en niños y grupos vulnerables
Los informes de los CDC correspondientes a la segunda semana de enero también demuestran que la mayoría de las consultas médicas por síntomas de gripe se han presentado en individuos menores de 24 años, con un énfasis notable en niños de hasta cuatro años de edad. Hasta esa fecha, se habían registrado 32 muertes pediátricas asociadas a la gripe, cifra que, aunque inferior a la temporada anterior, continúa siendo motivo de atención y análisis por parte de las autoridades sanitarias.
El organismo federal ha destacado que alrededor del 90% de los decesos infantiles ocurrieron en menores que no estaban completamente vacunados, lo que subraya la importancia de la inmunización como herramienta para reducir la gravedad de la enfermedad y sus complicaciones. Esta relación entre la vacunación y la reducción de resultados adversos se ha convertido en un punto central en las recomendaciones oficiales para la población en general.
Recomendaciones de salud pública y medidas preventivas
Frente a la elevada circulación del virus de la gripe y la presión sobre los servicios sanitarios, los CDC mantienen la recomendación de que todas las personas mayores de seis meses reciban la vacuna contra la influenza, incluso cuando la temporada gripal ya ha avanzado. El objetivo fundamental de esta estrategia es reducir el riesgo de complicaciones graves, hospitalizaciones y muertes asociadas a la infección, aunque se reconoce que la vacuna no evita todas las infecciones, sí puede atenuar la severidad de los cuadros clínicos.
Expertos en salud pública insisten en que, además de la vacunación anual, es crucial que la población adopte medidas preventivas básicas, como el lavado frecuente de manos, evitar el contacto cercano con personas enfermas y permanecer en casa cuando se presenten síntomas gripales. Estas prácticas no solo contribuyen a reducir la transmisión del virus, sino que también ayudan a aliviar la carga sobre sistemas médicos que ya enfrentan altos niveles de demanda.
Asimismo, el monitoreo continuo de la actividad gripal por parte de los CDC y las autoridades estatales permite ajustar las recomendaciones de salud pública en función de la evolución de la temporada y la aparición de potenciales cambios en la circulación viral. Este enfoque adaptativo resulta fundamental en contextos de alta transmisión, como el que se está observando durante el invierno de 2025-2026.
Perspectivas y conclusiones
La actual temporada de gripe en Estados Unidos presenta una serie de características que la distinguen de ciclos anteriores, destacando el elevado número de infecciones registradas, la amplia circulación de una subvariante específica del virus y la presión continua sobre los servicios de salud. Si bien los datos preliminares sugieren una posible tendencia a la disminución en algunos indicadores, las autoridades sanitarias advierten que la actividad gripal podría experimentar nuevos picos en las próximas semanas, especialmente tras periodos de movilidad y reuniones sociales vinculados a las fiestas y viajes invernales.
En este contexto, la implementación de medidas de prevención efectivas, incluida la vacunación antigripal, así como prácticas personales de higiene y atención oportuna ante síntomas, sigue siendo la base de la respuesta pública para mitigar el impacto de la influenza en la población.
Referencias
• Aumentan los casos de gripe en Estados Unidos con al menos 18 millones de contagios. Infobae. Por Maricielo Grados Córdova (17 Ene, 2026).
• CDC Influenza Surveillance Reports (US CDC).
• Datos epidemiológicos de circulación viral y recomendaciones actuales de los CDC.
