En Argentina y otros países, especialistas recomiendan iniciar estudios desde los 45 años en personas sin factores de riesgo, y antes cuando existen antecedentes familiares o enfermedades intestinales
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
El cáncer colorrectal es una de las enfermedades oncológicas en las que la prevención puede cambiar de forma decisiva el pronóstico. A diferencia de otros tumores que aparecen sin una etapa previa fácilmente identificable, este cáncer suele desarrollarse durante años a partir de lesiones benignas conocidas como pólipos. Esa evolución lenta abre una oportunidad concreta: detectar y retirar esas lesiones antes de que se transformen en un tumor maligno.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Colon, conmemorado cada 31 de marzo, especialistas médicos insistieron en una idea central: los controles periódicos no deben esperar a la aparición de síntomas. La enfermedad puede avanzar de manera silenciosa y muchas personas reciben el diagnóstico cuando ya se encuentra en una etapa más compleja. Por eso, la prevención se apoya tanto en reconocer señales de alerta como en realizar estudios de detección en personas aparentemente sanas.
La Organización Mundial de la Salud ubica al cáncer colorrectal como el tercer tipo de cáncer más frecuente en el mundo y la segunda causa de muerte por cáncer. En países como Argentina, se diagnostican alrededor de 16.000 nuevos casos por año, una cifra comparable con la observada en países desarrollados. Ese peso sanitario explica por qué los especialistas buscan reforzar el acceso a colonoscopías, test de sangre oculta en materia fecal y herramientas de evaluación de riesgo.
Los síntomas que deben motivar una consulta médica incluyen sangrado en las heces, cambios persistentes en el ritmo intestinal, pérdida de peso sin causa aparente y dolor abdominal que se mantiene durante varias semanas. Estas señales no significan necesariamente que exista cáncer, pero sí justifican una evaluación profesional. El problema es que la ausencia de síntomas no descarta la enfermedad, porque el cáncer colorrectal puede permanecer durante años sin manifestaciones visibles.
La secuencia conocida como adenoma-carcinoma explica esa ventana preventiva. Algunas lesiones benignas o pólipos pueden transformarse en tumores malignos en un período estimado de entre 10 y 15 años. Ese tiempo permite intervenir antes de que la enfermedad avance, siempre que la persona acceda a controles adecuados. La causa y el resultado son claros: si el pólipo se detecta y se retira a tiempo, se reduce el riesgo de que evolucione hacia cáncer.
El doctor Lisandro Pereyra, médico gastroenterólogo del Instituto de Enfermedades Digestivas del Hospital Alemán y consultor del Programa Nacional de Prevención del Cáncer Colorrectal, explicó que la prevención es posible justamente porque este tumor suele comenzar como un pólipo benigno. La colonoscopía permite observar directamente el colon y, en el mismo procedimiento, retirar pólipos que podrían convertirse en lesiones malignas. Para Pereyra, el gran desafío es que muchas personas se sienten sanas y por eso postergan los estudios.
La edad de inicio de los controles es uno de los puntos más importantes. Durante años, las guías internacionales aconsejaban comenzar a los 50 años. Sin embargo, el aumento de casos en adultos más jóvenes llevó a revisar esa recomendación. La American Cancer Society aconseja iniciar los controles desde los 45 años en personas sin factores de riesgo, aunque no presenten síntomas. En pacientes con antecedentes familiares, enfermedades intestinales u otros factores asociados, el seguimiento puede comenzar antes.
El doctor Pablo Sánchez, jefe del Departamento de Cirugía Abdominal y Proctología del Instituto de Oncología Ángel Roffo de la Universidad de Buenos Aires, remarcó que el cáncer de colon afecta cada vez más a personas jóvenes, en parte por hábitos de vida poco saludables. Por eso, recomendó realizar controles a partir de los 45 años. En quienes tienen familiares directos con diagnóstico de cáncer colorrectal, el inicio puede adelantarse a los 40 años, debido a que el riesgo puede ser entre una y ocho veces mayor que en la población sin esos antecedentes.
Los métodos de detección cumplen funciones complementarias. La colonoscopía es considerada el método de referencia porque permite identificar lesiones precancerosas o cancerosas y, además, extirpar pólipos durante el mismo procedimiento. El test inmunoquímico fecal cuantitativo, conocido como QFIT, detecta sangre no visible en las heces y puede realizarse en el domicilio. Si el resultado es positivo, debe continuarse con una colonoscopía para confirmar el diagnóstico y definir los pasos médicos siguientes.
La preparación intestinal también es decisiva. Una limpieza adecuada del intestino permite visualizar correctamente la mucosa y detectar lesiones pequeñas que podrían pasar inadvertidas. La World Gastroenterology Organisation subraya que la calidad de esa preparación impacta directamente en la capacidad diagnóstica de la colonoscopía. En términos prácticos, un estudio bien preparado puede marcar la diferencia entre encontrar una lesión temprana o dejarla pasar.
El doctor Luis Caro, presidente de la Fundación GEDyT, destacó dentro de la campaña nacional “Hablemos del Cáncer de Colon” la importancia de realizar chequeos antes de que aparezcan manifestaciones clínicas. La Fundación GEDyT también señala que más del 90 % de los casos detectados en etapa inicial pueden curarse. Ese dato resume la importancia de la detección precoz: cuanto antes se identifica la enfermedad, mayores son las posibilidades de tratamiento efectivo y mejor calidad de vida.
El aumento de casos en menores de 50 años agrega preocupación. El doctor José Ignacio Martín, jefe de la Sección de Tumores Digestivos en MD Anderson Cancer Center Madrid Hospiten, explicó a Europa Press que ese crecimiento no se atribuye únicamente a estrategias de detección precoz ni a factores hereditarios. Entre los elementos asociados aparecen la inactividad física, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la obesidad y una dieta alta en calorías.
Los factores de riesgo incluyen edad avanzada, antecedentes familiares, enfermedades inflamatorias intestinales, obesidad, sedentarismo, consumo frecuente de carnes procesadas, tabaquismo y alcohol. Frente a ese escenario, los hábitos protectores señalados por especialistas y organismos internacionales incluyen actividad física regular, dieta rica en fibra, frutas y verduras, reducción del alcohol, evitar el tabaco y mantener un peso adecuado. Pereyra resumió esta idea al advertir que la prevención empieza mucho antes del estudio, porque los hábitos diarios influyen directamente en el riesgo.
También persisten mitos que retrasan el diagnóstico. Algunas personas creen que la colonoscopía siempre es dolorosa, que solo debe realizarse cuando hay síntomas o que el riesgo existe únicamente si hay antecedentes familiares. Esa percepción es peligrosa porque la mayoría de los casos puede aparecer en personas sin antecedentes conocidos. Por eso, el screening en población sana resulta fundamental.
Desde el 31 de marzo, el Hospital Alemán ofrece gratuitamente la plataforma chequeatucolon.com.ar/hospital_aleman, donde cualquier persona puede completar un autotest digital en aproximadamente dos minutos. La herramienta permite estimar, a partir de antecedentes personales y familiares, si existe necesidad de someterse a una colonoscopía. Su objetivo es facilitar el acceso a una evaluación inicial de riesgo y promover una prevención más activa en la comunidad.
El mensaje sanitario es concreto: el cáncer de colon puede avanzar en silencio, pero también ofrece una de las mejores oportunidades de prevención dentro de la oncología. Reconocer síntomas, iniciar controles desde los 45 años cuando corresponde, adelantar estudios ante antecedentes familiares y utilizar herramientas como el QFIT, la colonoscopía y el autotest de riesgo puede cambiar el curso de la enfermedad antes de que sea tarde.
Referencias
Infobae. “Cuáles son los síntomas del cáncer de colon y a qué edad recomiendan los estudios preventivos”. Publicado el 31 de marzo de 2026.
https://www.infobae.com/salud/2026/03/31/cuales-son-los-sintomas-del-cancer-de-colon-y-a-que-edad-recomiendan-los-estudios-preventivos/
