
Cómo las defensas del organismo influyen en el metabolismo y el control del peso
Redacción Mundo de la Salud
Durante décadas, la investigación sobre la pérdida de grasa corporal se ha centrado casi exclusivamente en el balance entre calorías ingeridas y calorías gastadas, así como en el papel de hormonas clásicas como la insulina o la leptina. Sin embargo, un nuevo estudio difundido por Infobae a partir de trabajos de la Universidad de California introduce un actor inesperado en este proceso: el sistema inmunológico, y en particular un tipo de glóbulos blancos conocidos como neutrófilos.
Los resultados sugieren que estas células, tradicionalmente asociadas a la defensa frente a infecciones, también desempeñan un papel clave en la regulación de las reservas energéticas del organismo durante situaciones de estrés metabólico. Este hallazgo abre una nueva vía para comprender por qué, en determinadas condiciones, el cuerpo parece resistirse a perder grasa incluso cuando se reducen las calorías o aumenta el gasto energético.
Neutrófilos: de defensores contra infecciones a reguladores metabólicos
Los neutrófilos son una de las primeras líneas de defensa del sistema inmunológico innato. Su función principal es identificar y destruir patógenos, especialmente bacterias, en los tejidos. No obstante, la investigación reciente muestra que su actividad va mucho más allá de la inmunidad clásica.
Según el estudio, cuando el organismo entra en un estado de estrés metabólico —como ocurre durante el ayuno prolongado, dietas hipocalóricas intensas o enfermedades— los neutrófilos se activan y liberan señales químicas que influyen directamente en el tejido adiposo. Estas señales pueden limitar la movilización de grasa, actuando como un mecanismo de protección para evitar una pérdida energética excesiva que comprometa la supervivencia.
Este comportamiento sugiere que el cuerpo prioriza la estabilidad interna incluso en contextos donde, desde el punto de vista nutricional, sería esperable una mayor quema de grasa.
Un mecanismo evolutivo de ahorro energético
Desde una perspectiva evolutiva, este sistema tiene sentido. Durante miles de años, los seres humanos se enfrentaron a períodos frecuentes de escasez alimentaria. En ese contexto, conservar las reservas de grasa podía marcar la diferencia entre sobrevivir o no a una hambruna prolongada.
El estudio indica que los neutrófilos actúan como sensores del estado general del organismo y ajustan el uso de la energía disponible. Cuando detectan señales de estrés, envían mensajes que reducen la liberación de ácidos grasos desde el tejido adiposo hacia la sangre. En otras palabras, el sistema inmunológico contribuye a “cerrar el grifo” de la grasa almacenada.
Este mecanismo, beneficioso en condiciones extremas, puede convertirse en un obstáculo en la sociedad actual, donde la obesidad y el sobrepeso son problemas de salud pública generalizados.
Implicaciones para la obesidad y las dietas restrictivas
Uno de los aspectos más relevantes del hallazgo es su impacto potencial en el tratamiento de la obesidad. Muchas personas experimentan una pérdida de peso inicial al iniciar una dieta, seguida de una meseta en la que resulta cada vez más difícil seguir perdiendo grasa. Los investigadores sugieren que la activación de los neutrófilos podría ser uno de los factores que explican este fenómeno.
Al frenar la movilización de grasa durante el estrés metabólico, el sistema inmunológico estaría limitando la eficacia de dietas muy restrictivas. Esto no significa que la alimentación y el ejercicio no funcionen, sino que el cuerpo cuenta con mecanismos biológicos de defensa que buscan preservar energía frente a lo que interpreta como una amenaza.
Comprender este proceso podría ayudar a diseñar estrategias más realistas y menos agresivas para la pérdida de peso, evitando desencadenar respuestas de conservación extrema.
Nuevas vías terapéuticas en el horizonte
El descubrimiento del papel de los neutrófilos en el metabolismo abre la puerta al desarrollo de nuevos tratamientos contra la obesidad y los trastornos metabólicos. En lugar de centrarse únicamente en reducir calorías o aumentar el gasto energético, futuras terapias podrían apuntar a modular la interacción entre el sistema inmunológico y el tejido adiposo.
Los investigadores plantean que, si se logra regular de forma selectiva la acción de los neutrófilos sin comprometer la respuesta inmunitaria frente a infecciones, sería posible facilitar una pérdida de grasa más sostenida y saludable. No obstante, subrayan que este enfoque aún se encuentra en una fase experimental y que se requieren más estudios en humanos antes de trasladar estos hallazgos a la práctica clínica.
Equilibrio entre ciencia, salud y expectativas realistas
Más allá de sus implicaciones terapéuticas, este estudio invita a replantear la forma en que entendemos el metabolismo humano. La pérdida de grasa no es un proceso puramente matemático, sino el resultado de una compleja red de señales entre distintos sistemas del cuerpo, incluido el inmunológico.
Para el público general, este conocimiento aporta una perspectiva más comprensiva y menos culpabilizadora. Las dificultades para adelgazar no siempre se deben a falta de disciplina o fuerza de voluntad, sino a respuestas biológicas profundamente arraigadas. Al mismo tiempo, refuerza la importancia de adoptar enfoques integrales que combinen alimentación equilibrada, actividad física, descanso adecuado y manejo del estrés.
Un cambio de paradigma en la investigación metabólica
El hallazgo de que el sistema inmunológico puede frenar activamente la pérdida de grasa representa un cambio de paradigma en la investigación sobre el peso corporal. Al integrar inmunología y metabolismo, la ciencia abre nuevas posibilidades para comprender y tratar uno de los grandes desafíos sanitarios del siglo XXI.
A medida que se profundice en esta línea de investigación, será posible avanzar hacia intervenciones más personalizadas, basadas en el funcionamiento real del organismo y no solo en recomendaciones generales. El diálogo entre ciencia básica y salud pública será clave para traducir estos descubrimientos en beneficios concretos para la población.
Referencias
Infobae. Investigadores hallan cómo el sistema inmunológico frena la pérdida de grasa.
Universidad de California. Estudio sobre el papel de los neutrófilos en la regulación del metabolismo energético.
Literatura científica citada en el artículo original sobre inmunometabolismo y obesidad.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
