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Nueva técnica genética permite “camuflar” tumores en ratones para estudiar mejor la inmunoterapia


Una herramienta que acerca la ciencia a modelos más realistas del sistema inmune


Redacción Mundo de la Salud


El sistema inmunológico es la primera defensa del organismo frente a tumores y metástasis, y por eso resulta fundamental estudiarlo en modelos que reproduzcan con fidelidad su funcionamiento. Sin embargo, lograr que los modelos animales, especialmente los ratones utilizados en investigación oncológica, reflejen una respuesta inmune natural ha sido un desafío constante. Un trabajo reciente presentado por MedicalXpress describe un avance significativo: una técnica que modifica genéticamente células tumorales mediante un método similar a unas “tijeras de genes”, permitiendo que se comporten como células propias del hospedador. Este “camuflaje” evita que el sistema inmune del ratón rechace el tumor y facilita el estudio realista de estrategias terapéuticas.

Este enfoque surge de la necesidad de superar un obstáculo clave en la investigación: cuando los tumores implantados no coinciden genéticamente con el sistema inmune del animal, la respuesta inmunológica que se obtiene no refleja lo que ocurriría en un organismo humano con su propio cáncer. La nueva herramienta genética genera una compatibilidad que permite observar cómo interactúan el tumor y el sistema inmune sin interferencias artificiales.

Una forma de replicar mejor el entorno inmunológico real

En investigación oncológica, gran parte de los ensayos se realizan en ratones inmunocomprometidos, lo que permite que los tumores se desarrollen sin rechazo. Sin embargo, esto supone una limitación evidente: al carecer de un sistema inmune pleno, estos modelos no permiten evaluar adecuadamente cómo actúan tratamientos como la inmunoterapia. El avance descrito por MedicalXpress propone una alternativa en la que el tumor se adapta genéticamente al sistema inmune del animal, creando un entorno más similar al que existe dentro del cuerpo humano.

El principio es sencillo en su concepto, aunque sofisticado en su aplicación. Las “tijeras genéticas” modifican regiones específicas de las células tumorales para que expresen moléculas compatibles con el sistema inmune del ratón. De esta manera, el organismo no detecta a estas células como intrusas y permite que el tumor se establezca sin desencadenar un rechazo inmediato. Una vez logrado, los investigadores pueden observar las dinámicas naturales entre el tumor y el sistema inmunológico, elemento esencial para desarrollar terapias más precisas.

Implicaciones para el estudio de las terapias inmunológicas

Este método abre posibilidades importantes para estudiar tratamientos que requieren un sistema inmune funcional, como los inhibidores de puntos de control inmunitario o las terapias celulares. Con tumores que pueden crecer en un huésped inmunocompetente, es posible evaluar de forma más detallada cómo las células inmunes reconocen, atacan o fallan en atacar a las células malignas.

La herramienta también permite analizar por qué algunos tumores son capaces de evadir la vigilancia inmunológica, un fenómeno que se observa con frecuencia en cánceres agresivos. Al replicar estas condiciones en un entorno controlado, los investigadores pueden identificar patrones de evasión y proponer estrategias terapéuticas específicas para contrarrestarlos. En términos prácticos, esto significa diseñar tratamientos más ajustados a las características de cada tipo de tumor.

Un avance aplicable a diversos tipos de cáncer

Si bien la investigación se centra inicialmente en modelos relacionados con tumores sólidos y metástasis, el método podría extenderse a otros tipos de cáncer que también requieren de un sistema inmune activo para evaluarse correctamente. La capacidad de modificar tumores para que encajen en un determinado perfil inmunológico abre la posibilidad de crear paneles más amplios de modelos experimentales que reflejen la diversidad biológica observada en pacientes reales.

Este enfoque también tiene el potencial de fortalecer los estudios preclínicos. Al trabajar con un modelo que reproduce más fielmente las condiciones de un organismo con un sistema inmune funcional, los resultados obtenidos antes de pasar a ensayos clínicos pueden ser más confiables. Esto reduce la incertidumbre habitual respecto a cómo se comportarán ciertos tratamientos en humanos y facilita la toma de decisiones en etapas tempranas del desarrollo farmacológico.

Un paso adicional hacia una investigación más precisa

Aunque aún queda trabajo por realizar para mejorar la eficiencia y ampliar el uso de esta técnica, el avance descrito ofrece una solución innovadora a un problema que ha limitado la investigación oncológica durante décadas. Al permitir que los tumores se integren en un organismo inmunocompetente, se crea una plataforma sólida para explorar nuevas terapias, entender resistencias y analizar la biología del cáncer con un nivel de detalle mayor que el disponible hasta ahora.

La posibilidad de “camuflar” tumores representa un punto de partida para futuros desarrollos que podrían afinar aún más la compatibilidad entre modelos animales y sistemas inmunológicos, acercando la investigación preclínica a las condiciones reales de la enfermedad humana. En un campo tan complejo como la oncología, disponer de herramientas que permitan observar procesos naturales es esencial para mejorar la precisión y la efectividad de los tratamientos.

Referencias

MedicalXpress – Gene scissors put tumors into camouflage mode to better study cancer in immune-competent mice (2025).
Autores, instituciones y materiales de investigación citados en la publicación original de MedicalXpress.
Enlace del artículo original: https://medicalxpress.com/news/2025-11-gene-scissors-camouflage-mode-cancer.html


Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.