Estudio internacional liderado desde Chile muestra que el ejercicio de fuerza retrasa el envejecimiento cerebral en mayores de 60 años


Investigadores de Chile, Dinamarca, Canadá, Argentina e Irlanda hallan que fortalecer los músculos puede “rejuvenecer” la edad del cerebro hasta dos años


Redacción Mundo de la Salud


En Chile, junto con equipos de Dinamarca, Canadá, Argentina e Irlanda, un grupo internacional de científicos ha documentado que el ejercicio de fuerza en personas mayores de 60 años se asocia con un retraso del envejecimiento cerebral que puede alcanzar hasta dos años en términos de “edad biológica” del cerebro. El hallazgo aporta evidencia relevante a la discusión sobre cómo la actividad física orientada al fortalecimiento muscular influye no solo en la salud corporal, sino también en la salud cognitiva durante el envejecimiento.

El trabajo se centra en la relación entre fuerza muscular y edad cerebral, un concepto que busca estimar el grado de envejecimiento del cerebro a partir de marcadores estructurales y funcionales. En la población estudiada, quienes participaron en programas de entrenamiento de fuerza mostraron perfiles cerebrales que, en promedio, correspondían a una edad menor que la cronológica. Este resultado sugiere que el fortalecimiento muscular puede contribuir a preservar la integridad cerebral en etapas avanzadas de la vida.

Envejecimiento cerebral y músculo: una relación más estrecha de lo esperado

El envejecimiento cerebral se manifiesta en cambios graduales en la estructura y en el funcionamiento del sistema nervioso, con efectos sobre la memoria, la atención y la velocidad de procesamiento. En este contexto, la investigación coordinada desde Chile propone que la masa y la fuerza muscular no son variables periféricas, sino componentes que dialogan con la salud del cerebro. La observación de que el cerebro “parece más joven” en personas físicamente más fuertes apunta a una interdependencia entre sistemas que tradicionalmente se han estudiado por separado.

En términos divulgativos, el estudio plantea que el músculo puede funcionar como un indicador funcional del estado general del organismo, incluido el cerebro. A medida que las personas envejecen, la pérdida de fuerza se asocia a mayor vulnerabilidad funcional. El hecho de que el entrenamiento de fuerza se vincule con un perfil cerebral más favorable sugiere que mantener la musculatura activa podría formar parte de estrategias para cuidar la salud cognitiva en la vejez.

Evidencia de un “rejuvenecimiento” de la edad cerebral

Los investigadores de Chile, Dinamarca, Canadá, Argentina e Irlanda comprobaron que el fortalecimiento muscular se relaciona con un desplazamiento hacia atrás de la edad cerebral estimada. En términos prácticos, esto significa que el cerebro de personas mayores de 60 años que realizan ejercicio de fuerza puede presentar características más propias de individuos de menor edad. El efecto observado, de hasta dos años de diferencia, no implica una reversión literal del envejecimiento, sino una modulación favorable de los procesos que lo acompañan.

Este enfoque ayuda a matizar interpretaciones simplistas. El estudio no plantea que el ejercicio de fuerza “detenga” el envejecimiento, sino que atenúa su ritmo en el plano cerebral. En un escenario de envejecimiento poblacional, incluso reducciones modestas en la velocidad de deterioro cognitivo pueden tener impactos significativos sobre la calidad de vida y la autonomía de las personas mayores.

Relevancia para la prevención y el bienestar en la vejez

Desde una perspectiva de salud pública, los resultados del equipo internacional liderado desde Chile refuerzan la idea de que el ejercicio de fuerza debe ocupar un lugar central en las recomendaciones de actividad física para adultos mayores. Tradicionalmente, la atención se ha concentrado en el ejercicio aeróbico, pero la evidencia presentada destaca que el fortalecimiento muscular aporta beneficios que trascienden el ámbito músculo-esquelético y alcanzan al envejecimiento cerebral.

En la práctica, integrar rutinas de fuerza en la vida cotidiana de las personas mayores puede contribuir a mantener la funcionalidad, reducir la dependencia y, según los datos observados, preservar la salud del cerebro. Este enfoque promueve una visión del envejecimiento activo en la que el cuerpo y la mente se consideran partes de un mismo sistema de cuidado.

Un estudio con colaboración internacional

La participación de equipos de Chile, Dinamarca, Canadá, Argentina e Irlanda aporta un valor adicional al hallazgo, al mostrar que la relación entre fuerza muscular y edad cerebral se observa en contextos culturales y poblacionales diversos. Esta colaboración internacional permite sostener que el vínculo identificado no responde a una realidad local aislada, sino que refleja un patrón consistente en distintos entornos.

Para audiencias internacionales, este enfoque subraya la importancia de estrategias de envejecimiento saludable que puedan adaptarse a realidades distintas. El mensaje central es que el entrenamiento de fuerza, cuando se incorpora de forma adecuada a la rutina de personas mayores de 60 años, puede formar parte de un enfoque integral de prevención del deterioro asociado a la edad.

Implicaciones para la comunicación en salud

Desde el punto de vista de la divulgación, el estudio invita a replantear cómo se comunica el cuidado del cerebro en la vejez. La idea de que “fortalecer los músculos puede hacer que la edad del cerebro retroceda” ofrece una narrativa accesible que conecta la actividad física cotidiana con beneficios neurocognitivos. Sin embargo, los propios investigadores enfatizan la necesidad de entender estos resultados como parte de un conjunto de factores que influyen en el envejecimiento, evitando interpretaciones mágicas o soluciones únicas.

Para Mundo de la Salud, este tipo de evidencia contribuye a promover mensajes de prevención activa, donde el ejercicio de fuerza se presenta como una herramienta concreta y alcanzable para mejorar el bienestar integral de las personas mayores. La convergencia entre salud física y salud cerebral refuerza la idea de que el envejecimiento saludable es un proceso multidimensional, en el que pequeñas decisiones cotidianas pueden tener efectos acumulativos a lo largo del tiempo.


Referencias

Investigación internacional con participación de equipos de Chile, Dinamarca, Canadá, Argentina e Irlanda sobre la relación entre ejercicio de fuerza, fortalecimiento muscular y retraso del envejecimiento cerebral en personas mayores de 60 años.


Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.