Una mirada actual a su impacto en síntomas depresivos y ansiedad
Redacción Mundo de la Salud
Investigadores del St. Michael’s Hospital de Toronto han aportado nueva luz sobre la relación entre la dieta cetogénica y la salud mental, específicamente en los síntomas depresivos y la ansiedad. De acuerdo con los resultados presentados, este patrón alimentario bajo en carbohidratos y alto en grasas muestra una modesta reducción en los síntomas de depresión en adultos, mientras que la evidencia respecto a la ansiedad continúa siendo incierta. Aunque los hallazgos no constituyen una solución definitiva, sí indican un posible beneficio clínico que merece atención, especialmente en un contexto donde muchas personas buscan alternativas complementarias a los tratamientos tradicionales.
La investigación analizó datos provenientes de diversos ensayos clínicos y estudios observacionales, permitiendo identificar tendencias comunes en los cambios de estado de ánimo entre los participantes que adoptaron la dieta cetogénica. La evidencia disponible no es homogénea, pero el análisis conjunto ofrece un punto de partida relevante para entender cómo el metabolismo puede influir en la salud mental.
¿Qué podría explicar la mejora en los síntomas depresivos?
La dieta cetogénica induce un estado metabólico llamado cetosis, en el cual el cuerpo utiliza cetonas como fuente principal de energía. Este proceso tiene efectos neurobiológicos que podrían influir en la regulación del estado emocional. Algunos especialistas han sugerido posibles mecanismos, entre ellos:
La estabilización de la glucosa en sangre, un factor que podría reducir fluctuaciones bruscas de energía y humor.
La influencia de las cetonas sobre neurotransmisores como el GABA, asociado a la función calmante del sistema nervioso.
La modulación de procesos inflamatorios y del estrés oxidativo, ambos vinculados a trastornos del ánimo.
Si bien estas explicaciones son prometedoras, la evidencia sigue siendo moderada y no definitiva. Por ello, los científicos enfatizan que la dieta cetogénica no debe considerarse un reemplazo de los tratamientos médicos establecidos para la depresión.
El panorama menos claro respecto a la ansiedad
A diferencia de los resultados obtenidos en síntomas depresivos, los datos relacionados con la ansiedad son más ambiguos. Los investigadores señalan que la calidad y el tamaño de los estudios disponibles varían significativamente, lo cual dificulta llegar a conclusiones firmes. Además, ciertos ensayos muestran mejoras leves, mientras que otros no reportan cambios relevantes.
Parte de la incertidumbre podría deberse a la naturaleza multifactorial de los trastornos de ansiedad. No todas las personas responden igual a los cambios metabólicos y hormonales producidos por la cetosis. Tampoco se puede descartar que factores como el estrés inicial de adoptar una dieta estricta, o la dificultad de mantenerla, influyan en los resultados.
¿Es recomendable adoptar una dieta cetogénica para mejorar el estado de ánimo?
La respuesta, según los investigadores, es matizada. La evidencia apunta a un modesto beneficio, pero no suficiente como para recomendar esta dieta como estrategia principal frente a la depresión o la ansiedad. Más bien, podría ser una herramienta complementaria, siempre acompañada de supervisión profesional y encuadrada dentro de un plan integral de salud mental.
Es importante recordar que la dieta cetogénica implica cambios drásticos en el consumo de carbohidratos y grasas. Su implementación requiere evaluación individual, especialmente en personas con condiciones metabólicas, cardiovasculares o renales. Como todo enfoque terapéutico, el acompañamiento profesional es clave para asegurar una aplicación segura.
Una tendencia creciente que exige más investigación
El interés por la relación entre alimentación y emociones ha crecido notablemente, y la dieta cetogénica no escapa a esta tendencia. Aunque los hallazgos actuales del equipo de St. Michael’s Hospital impulsan nuevas conversaciones, también hacen evidente la necesidad de estudios de mayor calidad, con muestras más amplias, seguimiento prolongado y análisis específicos para distintos perfiles de pacientes.
La ciencia avanza hacia una comprensión más profunda del vínculo entre metabolismo y salud mental. Mientras tanto, los expertos invitan a mantener una posición equilibrada: valorar el potencial de la dieta cetogénica, pero sin sobredimensionarlo ni desplazar tratamientos con eficacia comprobada.
Comprender antes de adoptar
Para el público general, el mensaje principal es uno de prudencia informada. La dieta cetogénica podría ofrecer beneficios adicionales en algunos casos, pero no constituye una cura ni garantiza mejoras significativas para todas las personas. Antes de iniciar cualquier cambio dietético profundo, resulta fundamental consultar con profesionales de la salud que puedan evaluar riesgos, adaptar recomendaciones y supervisar el proceso.
La salud mental es un campo complejo y multifactorial. Incorporar la nutrición como parte del abordaje es una opción interesante, pero siempre dentro de un marco seguro, basado en evidencia y ajustado a las necesidades individuales.
Conclusión: una pieza más del rompecabezas de la salud mental
El estudio liderado en Toronto contribuye a la creciente literatura que explora cómo patrones alimentarios como la dieta cetogénica pueden influir en el bienestar psicológico. Los resultados, aunque modestos, resultan valiosos: sugieren beneficios potenciales frente a la depresión, al tiempo que dejan claro que aún no existe certeza sobre sus efectos en la ansiedad.
En un mundo donde las personas buscan alternativas integrales para mejorar su bienestar, la ciencia continúa trabajando para desentrañar el papel de la nutrición en la mente humana. Por ahora, la recomendación es clara: mantenerse informado, actuar con prudencia y considerar la dieta como un componente más dentro del cuidado integral de la salud mental.
Referencias
Medical Xpress. Ketogenic diets linked to modest reductions in depressive symptoms, uncertain effects on anxiety (2025).
St. Michael’s Hospital, Toronto.
Autores y referencias adicionales citados en el artículo original disponibles en Medical Xpress.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
