Vitamina D: para qué sirve, cómo obtenerla y cuáles son los riesgos de un déficit o un exceso

Especialistas advierten que tanto la falta como el consumo excesivo pueden afectar la salud y destacan la importancia del equilibrio


Redacción Mundo de la Salud


La vitamina D ocupa un lugar central en el funcionamiento del organismo humano. Aunque suele asociarse principalmente con la salud ósea, su papel es mucho más amplio y abarca funciones clave del sistema inmunológico, el metabolismo y diversos procesos celulares. Un artículo reciente analiza para qué sirve esta vitamina, cómo se obtiene y cuáles son los riesgos tanto de un déficit como de un exceso, a partir de la opinión de expertos en salud que advierten sobre la importancia de mantener niveles adecuados.

A diferencia de otras vitaminas, la vitamina D puede ser sintetizada por el propio organismo cuando la piel se expone a la luz solar. Sin embargo, cambios en los estilos de vida, menor exposición al sol y hábitos alimentarios poco variados han hecho que los niveles insuficientes sean cada vez más frecuentes en distintas poblaciones. Al mismo tiempo, el uso indiscriminado de suplementos ha generado preocupación por los efectos adversos de un consumo excesivo.

Para qué sirve la vitamina D en el organismo

La función más conocida de la vitamina D es su papel en la absorción del calcio y el fósforo, minerales esenciales para la formación y el mantenimiento de huesos y dientes fuertes. Cuando los niveles son adecuados, contribuye a prevenir trastornos como la fragilidad ósea y otros problemas asociados al sistema esquelético.

Sin embargo, los especialistas citados en el artículo destacan que su acción va más allá del esqueleto. La vitamina D participa activamente en el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, ayudando al organismo a responder frente a infecciones y a regular procesos inflamatorios. También interviene en la función muscular y en mecanismos celulares que influyen en el equilibrio general del cuerpo.

Esta multiplicidad de funciones explica por qué mantener niveles adecuados es fundamental para la salud integral, y por qué tanto el déficit como el exceso pueden tener consecuencias negativas.

Cómo se obtiene la vitamina D

La principal fuente de vitamina D es la exposición de la piel a la luz solar. Cuando los rayos ultravioleta inciden sobre la piel, el organismo inicia un proceso que permite producirla de manera natural. No obstante, la cantidad sintetizada depende de múltiples factores, como la latitud geográfica, la estación del año, el uso de protector solar, el tiempo de exposición y características individuales de la piel.

Además de la síntesis cutánea, la vitamina D puede obtenerse a través de la alimentación. Algunos alimentos la contienen de forma natural o están fortificados con ella, lo que contribuye a cubrir parte de las necesidades diarias. En determinados casos, y siempre bajo indicación médica, se recurre a suplementos para corregir niveles bajos detectados mediante análisis.

Los expertos advierten que ninguna de estas vías debe considerarse de forma aislada. El equilibrio entre exposición solar responsable, una dieta adecuada y, cuando corresponde, suplementación controlada es clave para evitar desequilibrios.

Consecuencias de un déficit de vitamina D

El déficit de vitamina D puede manifestarse de distintas maneras y afectar a diferentes sistemas del organismo. En el plano óseo, niveles insuficientes dificultan la correcta absorción del calcio, lo que puede derivar en huesos más débiles y mayor riesgo de fracturas. En niños, esta carencia puede interferir con el desarrollo óseo normal, mientras que en adultos se asocia a problemas de fragilidad.

Los especialistas también señalan que niveles bajos pueden repercutir en el funcionamiento del sistema inmunológico, haciendo al organismo más vulnerable frente a infecciones. Además, el déficit se ha vinculado a molestias musculares y a una sensación general de debilidad, lo que impacta en la calidad de vida.

El artículo subraya que muchas personas pueden tener niveles bajos sin presentar síntomas evidentes, lo que refuerza la importancia de la evaluación médica en grupos de riesgo y de no subestimar esta deficiencia.

Los riesgos de un exceso de vitamina D

Aunque suele hablarse más del déficit, el exceso de vitamina D también representa un riesgo para la salud. Los expertos advierten que consumir dosis elevadas de suplementos sin control médico puede provocar un aumento anormal del calcio en la sangre, una condición que puede generar complicaciones.

Entre los problemas asociados al exceso se mencionan alteraciones renales y otros trastornos derivados del desequilibrio mineral. A diferencia de la vitamina D obtenida por la exposición solar, que el organismo regula de forma natural, la suplementación en dosis altas puede llevar a una acumulación peligrosa si no se supervisa adecuadamente.

Por este motivo, los especialistas insisten en que la suplementación debe basarse en una evaluación individual y en recomendaciones profesionales, evitando la automedicación.

La importancia del equilibrio y el control médico

Uno de los mensajes centrales del análisis es que la vitamina D no debe considerarse ni una solución universal ni un simple complemento sin riesgos. Su consumo adecuado requiere equilibrio y conocimiento. Tanto la carencia como el exceso pueden generar problemas, por lo que mantener niveles óptimos es un objetivo que debe alcanzarse de manera informada.

Los expertos coinciden en que la mejor estrategia es combinar hábitos saludables, como una exposición solar prudente y una alimentación variada, con controles médicos cuando existan factores de riesgo o síntomas compatibles con un desequilibrio. En este contexto, los análisis de sangre permiten determinar si los niveles son adecuados y orientar las decisiones terapéuticas.

Un nutriente clave que requiere atención responsable

La vitamina D es fundamental para el organismo, pero su importancia va de la mano de la responsabilidad en su consumo. El artículo destaca que, lejos de ser un suplemento inocuo, su uso debe estar guiado por evidencia científica y por la evaluación de profesionales de la salud.

En un contexto donde el interés por los suplementos crece, comprender para qué sirve la vitamina D, cómo obtenerla de forma segura y cuáles son los riesgos de un déficit o un exceso resulta esencial para tomar decisiones informadas y proteger la salud a largo plazo.

Referencias

https://www.infobae.com/salud/2025/12/20/vitamina-d-para-que-sirve-como-obtenerla-y-cuales-son-los-peligros-de-un-deficit-o-un-exceso-segun-expertos

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.