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Cómo ciertos tratamientos experimentales están acercando la posibilidad de una “cura funcional” del VIH


Una minoría de pacientes logra controlar el virus sin medicación durante meses o años


Redacción Mundo de la Salud


Durante más de cuatro décadas, el VIH ha infectado a unas 91 millones de personas en todo el mundo, según destaca el análisis publicado por Science. A pesar de los avances en terapias antirretrovirales, el virus ha demostrado ser extremadamente difícil de erradicar por completo del organismo humano. Hasta ahora, solo una docena de personas han logrado una cura completa, todas ellas tras someterse a trasplantes de células madre riesgosos y utilizados únicamente como tratamiento contra cánceres hematológicos. Sin embargo, un enfoque emergente está ofreciendo nuevas esperanzas: la cura funcional, un estado en el que el sistema inmunitario controla al virus sin necesidad de medicación constante.

Esta alternativa no elimina totalmente el VIH, pero permite que algunas personas interrumpan los medicamentos antirretrovirales durante meses —e incluso años— sin que el virus resurja. Para los especialistas, se trata de un avance clave que podría transformar radicalmente el manejo a largo plazo de la infección.

Qué es una “cura funcional” y por qué representa un cambio de paradigma

A diferencia de la cura esterilizante —en la que no queda rastro del virus en el organismo—, la cura funcional implica que el cuerpo mantiene la infección controlada sin tratamiento continuo. El virus permanece presente en reservorios celulares, pero en un estado tan reprimido que no puede replicarse ni causar daño.

Los ensayos clínicos describen casos de pacientes capaces de suspender los antirretrovirales sin presentar rebote viral durante largos períodos. Estos logros demuestran que el sistema inmunológico puede, bajo ciertas condiciones, sostener un control similar al que ejercen los medicamentos modernos. La posibilidad de lograr esta situación de forma más extendida sería un avance monumental en salud pública, especialmente para regiones con acceso limitado a terapias continuas.

La investigación de Science indica que solo un pequeño porcentaje de participantes alcanza este estado, pero sus resultados están guiando el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.

Cómo logran los investigadores inducir la cura funcional

Los científicos trabajan en múltiples líneas de intervención que actúan sobre distintos mecanismos del virus y del sistema inmune. Entre las aproximaciones más estudiadas se encuentran:

Estimular respuestas inmunitarias capaces de suprimir al VIH sin medicación.
Reducir la cantidad y la actividad de los reservorios virales latentes.
Modificar células inmunitarias para que resistan la infección.
Aprovechar características específicas de pacientes que, por condiciones genéticas o inmunológicas, controlan naturalmente el virus.

Una de las estrategias más destacadas consiste en entrenar al sistema inmunitario para actuar como lo hace en personas conocidas como controladores de élite, individuos que controlan el VIH sin fármacos. Entender qué hace diferente a estos pacientes —desde la estructura de sus células T hasta la actividad de ciertos genes— ha permitido diseñar terapias personalizadas y vacunas experimentales.

El papel de los reservorios virales: el gran obstáculo

El VIH tiene la capacidad de esconderse en células del sistema inmune y permanecer inactivo durante años. Estos reservorios son la razón por la que el virus reaparece rápidamente cuando se interrumpe el tratamiento en la mayoría de las personas. Una cura funcional requiere que estos reservorios sean reducidos, debilitados o controlados mediante una respuesta inmunitaria robusta.

Los tratamientos experimentales analizados por Science apuntan a interferir en este proceso de diferentes maneras: activando temporalmente los reservorios para hacerlos visibles al sistema inmune, bloqueando rutas de replicación o reforzando células defensoras como las T CD8+. La combinación de estas tácticas podría ser la clave para ampliar la proporción de pacientes con supresión prolongada sin tratamiento.

El desafío de predecir quién responderá a estas terapias

No todos los pacientes reaccionan igual. En algunos ensayos, solo una fracción logra interrumpir la medicación sin rebote viral. Esto sugiere que factores genéticos, características del sistema inmune y el momento del inicio del tratamiento influyen profundamente en los resultados.

Las investigaciones apuntan a que iniciar antirretrovirales muy pronto después de la infección reduce el tamaño de los reservorios virales y mejora las posibilidades de lograr una cura funcional. También se estudian perfiles inmunológicos particulares que podrían servir como biomarcadores para predecir la respuesta de cada paciente.

A medida que los científicos entienden mejor a estos “respondedores excepcionales”, aumenta la esperanza de desarrollar terapias más precisas, capaces de replicar ese control del virus en un número mucho mayor de personas.

¿Puede esta estrategia sustituir a los antirretrovirales?

Los especialistas coinciden en que, por ahora, los antirretrovirales siguen siendo esenciales. Son seguros, eficaces y permiten a millones de personas vivir con una calidad de vida cercana a la normalidad. La cura funcional no busca reemplazarlos por completo, sino ofrecer una alternativa para ciertos pacientes y disminuir la carga de medicación de por vida.

El objetivo final es expandir las herramientas disponibles: desde medicamentos más potentes de acción prolongada hasta inmunoterapias y vacunas terapéuticas capaces de sostener el control viral sin fármacos continuos.

Aunque aún faltan años de investigación, los resultados recientes constituyen un avance significativo. Por primera vez, existe evidencia de que un número creciente de personas puede vivir largos periodos sin tratamiento, manteniendo el virus reprimido gracias a intervenciones dirigidas.

Un horizonte de esperanza basado en ciencia rigurosa

El camino hacia una cura del VIH ha sido largo y lleno de desafíos. Sin embargo, el surgimiento de la cura funcional demuestra que el objetivo está más cerca de lo que parecía hace apenas una década. Las investigaciones descritas por Science ponen de manifiesto que los avances no provienen de una sola técnica milagrosa, sino de la combinación de inmunoterapia, genética, vacunas experimentales y conocimiento profundo de los reservorios virales.

Cada nuevo ensayo aporta información clave que acerca a la medicina a un futuro en el que controlar el VIH sin medicación continua sea una opción real para una proporción significativa de pacientes. Para millones de personas, este avance representa la posibilidad de vivir con mayor libertad, menos efectos secundarios y una mayor estabilidad a largo plazo.


Referencias

Science. “How some treatments can lead to a functional cure for HIV”. https://www.science.org/content/article/how-some-treatments-can-lead-functional-cure-hiv


Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.