La adolescencia no solo cambia a los hijos: también transforma a quienes los crían
Joan Tahull Fort, Universitat de Lleida
La adolescencia de un hijo suele sentirse como una tormenta dentro del hogar: trastoca la rutina, pone a prueba las normas y genera tensiones. Lo que a menudo pasa desapercibido es que este fenómeno también afecta a padres y madres. Muchas familias notan que, al mismo ritmo que su hijo avanza hacia la independencia, los padres atraviesan su propia crisis paralela.
A menudo, la pubertad y adolescencia coincide con la edad de 45 a 55 años de muchos padres: el período de la “mediana edad”, caracterizado por importantes cambios psicológicos.
En definitiva, la llegada de la adolescencia es un momento del ciclo familiar en el que convergen dos transiciones vitales: la del joven y la de sus padres, dos procesos que se refuerzan mutuamente y que...



