Las neuronas no funcionan solo con azúcar: las gotas de grasa ocultas ayudan a impulsar la señalización cerebral, el apetito y el control del peso.


El cerebro es el centro de mando del cuerpo, y las neuronas son las encargadas de ejecutar sus órdenes. Transmiten señales que regulan numerosas funciones corporales, incluyendo procesos metabólicos clave como el apetito, el peso corporal y el gasto energético. Pero, ¿cómo impulsan las neuronas toda esta actividad?


Por Mylène Tremblay, Universidad de Montreal


Hasta ahora, se creía que dependían principalmente de la glucosa. Sin embargo, un nuevo estudio canadiense publicado en Nature Metabolism cuestiona esta idea, al demostrar que las neuronas mantienen reservas de lípidos en forma de gotitas lipídicas, cruciales para su funcionamiento.

El estudio fue supervisado por Thierry Alquier, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Montreal e investigador del Centro de Investigación del Hospital Universitario de Montreal (CRCHUM), afiliado a la UdeM, y Elizabeth Rideout, profesora asociada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Columbia Británica. Los estudiantes de doctorado Romane Manceau y Danie Majeur colaboraron en el estudio.

Papel mal entendido

Durante años, los científicos creyeron que los lípidos en las neuronas desempeñan principalmente una función estructural, manteniendo las membranas y apoyando las funciones internas.

Si bien los estudios habían identificado una forma específica de almacenamiento conocida como gotas lipídicas —orgánulos compuestos principalmente de triglicéridos—, estas se observaban mayoritariamente en contextos patológicos, sobre todo en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Su presencia en neuronas sanas y su función en el funcionamiento neuronal cotidiano eran poco conocidos.

Mediante una combinación de modelos animales y herramientas genéticas, Alquier y su equipo demostraron que las gotas lipídicas están presentes y son funcionales en las neuronas de especies separadas por vastas distancias evolutivas, desde invertebrados hasta vertebrados.

Para investigar el papel de las gotas lipídicas en la actividad neuronal, él y sus compañeros investigadores se centraron en dos tipos de neuronas implicadas en el equilibrio energético: las neuronas hipotalámicas AgRP en ratones y las neuronas neuroendocrinas AKH en moscas de la fruta.

Los científicos identificaron las enzimas y proteínas que regulan la formación y el uso de gotas lipídicas en estas neuronas. Mediante la introducción de mutaciones genéticas que alteraron estos componentes, el equipo de investigación bloqueó el acceso de las neuronas a sus reservas de lípidos.

Un impacto directo

Esto tuvo un impacto directo en los parámetros metabólicos, incluyendo las reservas de energía, la ingesta de alimentos y el peso corporal. Por ejemplo, los ratones mostraron alteraciones en la ingesta de alimentos y el gasto energético, mientras que las moscas de la fruta acumularon grasa.

Curiosamente, estos efectos fueron más pronunciados en los hombres , lo que sugiere una dimensión relacionada con el sexo en la regulación de la energía.

¿Qué función cumplen exactamente estas gotitas lipídicas?

En primer lugar, actúan como reservorio de ácidos grasos, proporcionando los componentes esenciales necesarios para reparar y mantener las membranas celulares. Aún más importante, suministran energía a las mitocondrias —las centrales energéticas de la célula— y ayudan a mantener el retículo endoplasmático, que participa en la síntesis de proteínas.

Una fuente de energía crítica

Los coautores del estudio señalan que sus hallazgos se suman a un creciente conjunto de investigaciones que sugieren que las gotas lipídicas sirven como una fuente de energía fundamental y continua para las neuronas, y destacan un papel que desempeñan que hasta ahora no se había valorado lo suficiente.

Los resultados abren nuevas vías para investigar la contribución de las gotitas al metabolismo neuronal y la función sináptica, y allanan el camino para futuras investigaciones sobre el papel del metabolismo lipídico neuronal en la obesidad, la diabetes tipo 2 y ciertos trastornos del metabolismo cerebral, así como sobre por qué su alteración afecta de manera diferente a hombres y mujeres, afirman los científicos.

Detalles de la publicación

Romane Manceau et al., Las gotas lipídicas neuronales desempeñan un papel conservado y con sesgo de género en el mantenimiento de la homeostasis energética de todo el organismo, Nature Metabolism (2026). DOI: 10.1038/s42255-026-01508-w