Australia: científicos advierten que los cigarrillos electrónicos con nicotina “probablemente” sean carcinógenos y podrían elevar el riesgo de cáncer


Una revisión de más de cien estudios en humanos, animales y células encontró señales biológicas compatibles con procesos cancerígenos y tumores pulmonares en modelos animales


Editor: Javier Morales O.
Editado por: Eduardo Schmitz


El vapeo se instaló globalmente como una supuesta alternativa menos dañina al cigarrillo tradicional. Sin embargo, una revisión realizada por científicos de Australia plantea una advertencia clara: los cigarrillos electrónicos que contienen nicotina “probablemente” sean carcinógenos para los seres humanos y podrían favorecer el desarrollo de cáncer de pulmón y cáncer oral.

La investigación, publicada en la revista Carcinogenesis, reunió evidencia de estudios en personas, modelos animales (especialmente ratones) y ensayos celulares, con foco en señales tempranas que suelen asociarse al inicio de procesos tumorales: daño en el ADN, alteraciones genéticas, cambios epigenéticos, y biomarcadores de estrés oxidativo e inflamación.

El hallazgo no se presenta como una sentencia definitiva sobre el riesgo a largo plazo (algo que requiere décadas de seguimiento), pero sí como un conjunto de señales suficientemente consistentes como para cuestionar la idea de que vapear sea “seguro” o una opción libre de riesgos.

Qué revisó el equipo australiano y por qué importa el “daño temprano”

Los autores revisaron estudios publicados desde 2017, buscando patrones repetidos en distintas líneas de evidencia. Se enfocaron en trabajos que evaluaban:

  • Daño en el ADN y cambios genéticos en usuarios de cigarrillos electrónicos.
  • Biomarcadores en sangre y tejidos.
  • Comparaciones entre usuarios de vapeadores, fumadores y personas no fumadoras.
  • Experimentos en animales expuestos al vapor para observar tumores o lesiones compatibles con daño cancerígeno.

El punto clave es el tipo de evidencia: antes de que se diagnostique un cáncer, suelen aparecer señales biológicas que indican que el tejido atraviesa procesos de estrés y alteración. En esta revisión, los investigadores encontraron esas señales en usuarios de vapeadores y no en quienes nunca vapean.

Señales encontradas: ADN, estrés oxidativo e inflamación

Una de las conclusiones más repetidas en los estudios analizados fue la presencia de daño en el ADN y alteraciones genéticas en usuarios de cigarrillos electrónicos. En lenguaje simple: señales de que ciertas células están siendo expuestas a un ambiente que podría facilitar errores y disfunciones en procesos básicos de reparación y control.

En paralelo, los análisis identificaron biomarcadores asociados a estrés oxidativo e inflamación, dos rutas biológicas que suelen considerarse relevantes en etapas previas al desarrollo de tumores. La revisión también menciona alteraciones epigenéticas: cambios en la forma en que se expresan los genes sin modificar su secuencia, lo que puede influir en susceptibilidad a enfermedades.

Evidencia en animales: tumores pulmonares en ratones expuestos

Además de los datos en humanos, la revisión incluyó experimentos en ratones expuestos al vapor de cigarrillos electrónicos. En ese conjunto de estudios, se observó la aparición de tumores pulmonares y lesiones/cambios celulares descritos como semejantes a los generados por el cigarrillo convencional.

Este punto es importante porque ofrece una señal de mecanismo: no se trata solo de correlaciones en biomarcadores, sino de efectos observables en tejidos bajo exposición controlada en modelos animales, algo que los autores incorporan como parte del “panorama completo” del riesgo potencial.

Sustancias preocupantes: metales y otros carcinógenos

Un punto destacado en el análisis de expertos consultados en la nota es que los vapeadores pueden contener sustancias capaces de causar o promover cáncer, incluyendo metales y otros compuestos. Se menciona que algunos de estos elementos pueden aparecer incluso aunque no sean típicos del cigarrillo convencional, dependiendo de los componentes del dispositivo y del líquido.

También se plantea un argumento preventivo: para carcinógenos relevantes, no existe un “umbral seguro” de exposición, lo que vuelve problemático asumir que niveles menores implican ausencia de riesgo.

Por qué el riesgo es difícil de medir y por qué aun así preocupa

La revisión admite un límite real: el vapeo es relativamente reciente en comparación con el tabaquismo, por lo que los grandes estudios epidemiológicos con décadas de seguimiento todavía son escasos. Aun así, los investigadores sostienen que ya existen señales de alarma suficientes como para desaconsejar la narrativa de que el vapeo sea una alternativa segura.

Entre las dificultades para medir riesgo, se menciona que muchos usuarios no saben con precisión cuánto consumen, a diferencia del conteo clásico de cigarrillos. A esto se suma un dato señalado por un especialista citado: un consumidor habitual puede realizar más de 70.000 inhalaciones al año, lo que pone en perspectiva la exposición acumulada.

Qué implicación práctica deja este trabajo

La lectura final del estudio es preventiva: vapear no es inocuo y no debería presentarse como opción libre de riesgos. Los autores recomiendan informar a la población y reforzar la regulación de estos productos. También se recuerda que, desde hace años, organismos internacionales han advertido sobre el carácter adictivo del vapeo y su potencial de daño a la salud, incluso por exposición indirecta al aerosol.

La conclusión operativa para el lector general es clara: si el objetivo es reducir daño, la idea de “cambiar a vapeo y listo” no queda respaldada por esta revisión. Y si se trata de adolescentes y jóvenes, el riesgo es doble: adicción y exposición repetida a compuestos con potencial carcinógeno.

Referencias

Infobae (30/03/2026). “Cigarrillos electrónicos y cáncer: una nueva investigación advierte sobre los peligros del vapeo”. https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/03/30/cigarrillos-electronicos-y-cancer-nueva-investigacion-advierte-sobre-los-peligros-del-vapeo/
Carcinogenesis (revista científica citada en la nota; enlace DOI mencionado en la publicación). https://www.doi.org/