Té verde: el error que reduce sus beneficios


El nutricionista Ismael Galancho advierte que el tiempo de infusión modifica la bebida: si se deja muy poco, predomina la cafeína; si se excede, aumentan los taninos y el sabor áspero


Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.


Preparar té verde parece un gesto simple: calentar agua, colocar la bolsita o las hojas, esperar unos minutos y beber. Sin embargo, un detalle pequeño puede cambiar de forma importante el tipo de infusión que llega a la taza. El nutricionista Ismael Galancho advirtió que el tiempo de infusión es uno de los errores más frecuentes al preparar esta bebida y que puede reducir el aprovechamiento de sus compuestos más valorados.

El té verde se asocia desde hace siglos con hábitos de bienestar y consumo moderado dentro de una alimentación equilibrada. Entre sus componentes más estudiados se encuentran la cafeína, conocida también como teína cuando se habla de infusiones, y distintos compuestos bioactivos, entre ellos las epicatequinas, vinculadas al interés nutricional de esta bebida.

Galancho explicó que no todos los compuestos del té verde se liberan al mismo ritmo durante la preparación. Por eso, dejar la bolsita o las hojas demasiado poco tiempo puede convertir la infusión en una bebida donde predomina principalmente la cafeína, sin que se alcance una liberación suficiente de otros elementos bioactivos.

El tiempo de infusión cambia la bebida

El punto central está en comprender que el té verde no entrega todos sus componentes de manera inmediata. Durante los primeros minutos, lo que se libera con mayor rapidez es la cafeína. Si la infusión se retira al minuto o a los dos minutos, la bebida puede contener sobre todo esa sustancia estimulante, pero no necesariamente una cantidad suficiente de los compuestos que le dan buena parte de su valor nutricional.

Después de esa primera etapa comienzan a liberarse otras sustancias presentes en el té verde, como las epicatequinas. Estos compuestos forman parte del grupo de polifenoles que han motivado el interés científico y nutricional por esta infusión, especialmente por su relación con el estrés oxidativo y el cuidado celular.

Este enfoque coincide con la importancia de observar los hábitos cotidianos con más precisión. En nutrición, no solo importa qué alimento o bebida se consume, sino también cómo se prepara y en qué contexto se integra dentro de la dieta. Algo similar ocurre con otros alimentos ricos en compuestos vegetales, como se ha explicado en contenidos sobre antioxidantes presentes en alimentos de origen vegetal.

Entre tres y cinco minutos, el rango recomendado

La recomendación práctica de Galancho es dejar infusionar el té verde entre tres y cinco minutos. Ese intervalo permitiría liberar las epicatequinas sin que la bebida quede reducida solo a cafeína ni llegue a concentrar de forma marcada los taninos responsables de un sabor más áspero.

El error más común, por tanto, no es únicamente dejar el té demasiado tiempo. También puede ser retirarlo demasiado rápido. En ese caso, la persona cree estar tomando una infusión rica en compuestos bioactivos, cuando en realidad el resultado puede parecerse más a una bebida estimulante por la presencia predominante de cafeína.

Si la infusión se prolonga mucho más allá del rango recomendado, aparecen otros efectos. El té puede adquirir una textura más astringente y un sabor más amargo debido al aumento de taninos. Esto no necesariamente convierte la bebida en peligrosa, pero sí cambia sus características y puede hacerla menos agradable para el consumo cotidiano.

Por qué no conviene simplificar sus beneficios

El té verde suele presentarse como una bebida saludable, pero conviene evitar mensajes exagerados. Sus posibles beneficios dependen de muchos factores: cantidad consumida, calidad de la dieta, tolerancia individual a la cafeína, descanso, actividad física y estado general de salud.

El consumo moderado de té verde se ha relacionado con interés en salud cardiometabólica, salud cerebral, estado de ánimo y defensa frente al estrés oxidativo. Sin embargo, ninguna infusión reemplaza una alimentación completa ni una recomendación médica cuando existen enfermedades, tratamientos farmacológicos o condiciones especiales.

Por eso, el mensaje más útil no es convertir el té verde en una solución milagrosa, sino prepararlo mejor. Una técnica adecuada permite aprovechar mejor la bebida sin caer en excesos ni en expectativas poco realistas. La misma lógica aplica a otros hábitos alimentarios, donde la variedad y la calidad de la dieta pesan más que un solo ingrediente aislado, como se observa en contenidos sobre ingredientes populares y control del peso corporal.

Cafeína, epicatequinas y taninos

La cafeína es la primera sustancia que suele liberarse con rapidez durante la infusión. En personas sensibles, puede influir en el sueño, la ansiedad, la frecuencia cardíaca o la tolerancia digestiva, especialmente si se consume en grandes cantidades o cerca de la noche.

Las epicatequinas aparecen como uno de los componentes de interés del té verde. Galancho subrayó que requieren más tiempo de infusión que la cafeína para estar presentes de forma relevante en la bebida. Por eso insiste en no retirar la bolsita o las hojas demasiado pronto.

Los taninos, por su parte, están asociados con el sabor áspero o astringente que muchas personas perciben cuando el té queda demasiado cargado. En este caso, el problema no es solo nutricional, sino también sensorial: una bebida demasiado amarga puede resultar menos agradable y hacer que la persona abandone el hábito.

Una preparación sencilla, pero más consciente

Para preparar mejor el té verde, el paso clave es controlar el tiempo. Dejarlo entre tres y cinco minutos permite encontrar un punto intermedio entre una infusión demasiado ligera y una bebida excesivamente áspera. No hace falta convertir el proceso en algo complicado; basta con prestar atención al reloj.

También conviene cuidar la temperatura del agua. Aunque el artículo original se centra en el tiempo de infusión, en la práctica muchas guías de preparación recomiendan evitar agua excesivamente hirviendo para no intensificar el amargor. En cualquier caso, el dato central señalado por Galancho es que el tiempo determina de manera drástica qué tipo de bebida se obtiene.

Este tipo de recomendaciones forma parte de una mirada más amplia sobre alimentación cotidiana, donde pequeños ajustes pueden mejorar la calidad de los hábitos. En esa línea, una dieta equilibrada sigue siendo la base, con alimentos variados, suficiente fibra, hidratación adecuada y consumo moderado de bebidas estimulantes. La importancia de mantener patrones saludables también aparece en contenidos sobre frutas, verduras y defensas.

Cuándo tener precaución con el té verde

Aunque el té verde es una bebida habitual en muchas culturas, algunas personas deben prestar más atención a su consumo. Quienes son sensibles a la cafeína, tienen insomnio, ansiedad, hipertensión no controlada, problemas gástricos o toman medicación específica deberían consultar con un profesional si tienen dudas sobre la cantidad adecuada.

También es importante diferenciar el consumo de una infusión tradicional del uso de extractos concentrados o suplementos de té verde. No son equivalentes. Una taza preparada en casa no tiene la misma concentración que un producto formulado en cápsulas o extractos, por lo que las recomendaciones no deben mezclarse.

La moderación sigue siendo la clave. El té verde puede formar parte de una rutina saludable, pero sus beneficios se comprenden mejor cuando se integra en un patrón de vida completo. En salud, los pequeños hábitos importan, pero funcionan mejor cuando acompañan una alimentación variada, descanso suficiente y actividad física regular, como se ha explicado en temas relacionados con longevidad activa y hábitos saludables.

El detalle práctico para no perder valor en la taza

La advertencia de Ismael Galancho deja una idea concreta: el té verde no debe prepararse al azar si se busca aprovechar mejor sus compuestos. Un minuto puede ser poco; demasiado tiempo puede hacerlo áspero. Entre tres y cinco minutos aparece el punto recomendado para obtener una bebida más equilibrada.

El cambio no exige comprar otro producto ni modificar toda la rutina. Solo requiere observar el tiempo de infusión y entender que la composición de la bebida cambia minuto a minuto. En una práctica cotidiana como preparar té, ese detalle puede marcar la diferencia entre una infusión principalmente estimulante y otra con mayor presencia de compuestos bioactivos.

Fuente(s) referenciales

Infobae. “El detalle que casi nadie tiene en cuenta al preparar té verde y podría reducir todos sus beneficios, según un experto”. Publicado el 11 de junio de 2026. Disponible en: https://www.infobae.com/salud/2026/06/11/el-detalle-que-casi-nadie-tiene-en-cuenta-al-preparar-te-verde-y-podria-reducir-todos-sus-beneficios-segun-un-experto/