Cirugía experimental contra el Alzheimer temprano


El Hospital del Mar de Barcelona inició un ensayo europeo en 10 pacientes con deterioro cognitivo leve para mejorar el drenaje cerebral y reducir proteínas tóxicas


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz


El Hospital del Mar de Barcelona realizó la primera cirugía experimental en Europa dirigida a personas con Alzheimer en fases tempranas. La intervención forma parte de un ensayo clínico pionero que busca evaluar si una técnica ya utilizada en cirugía oncológica puede ayudar a mejorar el drenaje cerebral y reducir la acumulación de proteínas asociadas al deterioro cognitivo.

La técnica se aplicará a un total de 10 pacientes con deterioro cognitivo leve. La hipótesis del ensayo es que, si se favorece la salida de líquido y residuos desde el cerebro, podría reducirse la presencia de proteínas tóxicas como beta-amiloide y tau, ambas relacionadas con la progresión del Alzheimer.

El avance se suma a una etapa de intensa búsqueda de nuevas estrategias frente a la enfermedad. En los últimos años, el campo del Alzheimer ha incorporado nuevas herramientas de diagnóstico en sangre y tratamientos como donanemab, pero todavía existe una necesidad urgente de intervenciones más tempranas, seguras y eficaces.

Una intervención inédita en Europa

La cirugía fue realizada por el Servicio de Cirugía Plástica del Hospital del Mar, en colaboración con el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas. La intervención consiste en conectar vasos linfáticos del cuello con venas cercanas, una técnica conocida como anastomosis linfático-venosa.

Este procedimiento ya se utiliza en pacientes oncológicos con linfedema, una acumulación de líquido que puede aparecer después de cirugías o tratamientos contra el cáncer. La novedad está en trasladar esa técnica al terreno neurológico, con el objetivo de mejorar el drenaje de sustancias acumuladas en el sistema nervioso central.

El ensayo parte de una idea concreta: el cerebro necesita eliminar residuos metabólicos y proteínas alteradas. Si ese sistema de limpieza pierde eficacia, podrían acumularse compuestos vinculados con el daño neuronal. En el Alzheimer, beta-amiloide y tau forman parte de las principales dianas de investigación.

Por qué el drenaje cerebral importa

Durante años se pensó que el cerebro tenía mecanismos de eliminación de residuos diferentes a los del resto del cuerpo. Investigaciones recientes han reforzado el interés por las vías de drenaje linfático y por el sistema glinfático, un circuito que ayuda a movilizar desechos desde el tejido cerebral.

La cirugía experimental intenta facilitar esa salida mediante una conexión quirúrgica entre vasos linfáticos y venas del cuello. La lógica es que, si el drenaje mejora, el cerebro podría reducir parte de la carga de proteínas asociadas con neurodegeneración.

Esta línea se conecta con otros avances orientados a detectar la enfermedad antes de que el deterioro sea avanzado. Los estudios sobre biomarcadores en sangre para Alzheimer buscan identificar señales tempranas de daño cerebral, lo que puede abrir la puerta a intervenciones más oportunas.

Pacientes con deterioro cognitivo leve

El ensayo no se dirige a personas con demencia avanzada. Los participantes presentan deterioro cognitivo leve, una fase en la que ya existen alteraciones medibles de memoria u otras funciones cognitivas, pero la autonomía cotidiana puede mantenerse en buena parte.

Ese momento clínico es relevante porque muchas estrategias contra el Alzheimer buscan actuar antes de que la pérdida neuronal sea extensa. Cuando el daño cerebral progresa durante años, revertirlo resulta mucho más difícil. Por eso, los ensayos actuales se concentran cada vez más en fases tempranas y en poblaciones seleccionadas mediante biomarcadores.

La selección temprana también exige mejores herramientas diagnósticas. Métodos como el PET, el análisis de líquido cefalorraquídeo y los nuevos estudios de sangre están cambiando la forma de detectar la enfermedad. En esa línea, un nuevo escáner para detectar tau del Alzheimer ha mostrado potencial para reconocer señales antes de los síntomas clínicos más evidentes.

Una técnica prometedora, pero aún experimental

La intervención no debe interpretarse como una cura ni como un tratamiento disponible para la población general. Se trata de un ensayo inicial con 10 pacientes, diseñado para evaluar seguridad, viabilidad y posibles efectos biológicos.

Los investigadores deberán observar si la técnica logra modificar marcadores relacionados con beta-amiloide y tau, si mejora parámetros de drenaje cerebral y si tiene algún impacto clínico medible sobre la evolución cognitiva. También deberán vigilar posibles complicaciones quirúrgicas y confirmar que el procedimiento sea seguro en este grupo de pacientes.

La prudencia es fundamental porque muchos tratamientos prometedores en modelos teóricos o fases iniciales no siempre muestran beneficios claros en ensayos más amplios. El valor de este trabajo está en abrir una vía distinta: intervenir sobre el drenaje cerebral y no solo sobre la eliminación directa de proteínas.

El Alzheimer exige varias rutas de investigación

El Alzheimer es una enfermedad compleja. En ella participan acumulación de beta-amiloide, alteraciones de tau, inflamación, disfunción vascular, daño mitocondrial, pérdida sináptica y muerte neuronal. Esa complejidad explica por qué una sola estrategia difícilmente resolverá todos los casos.

La cirugía experimental de Barcelona se suma a otras investigaciones que exploran mecanismos diferentes. Algunas se enfocan en anticuerpos contra proteínas, otras en fármacos capaces de proteger neuronas y otras en herramientas de diagnóstico temprano. También se han estudiado aproximaciones como la inmunoterapia experimental en modelos animales de Alzheimer, aunque todavía lejos de una aplicación generalizada.

El ensayo del Hospital del Mar aporta una pregunta nueva para la investigación clínica: si mejorar el drenaje linfático del cerebro puede reducir la acumulación de proteínas tóxicas y ralentizar la evolución del deterioro cognitivo leve. La respuesta dependerá del seguimiento de los pacientes y de los resultados biológicos y clínicos que se obtengan tras la intervención.

Una señal para la medicina preventiva del cerebro

La cirugía experimental no cambia por ahora las recomendaciones médicas para las personas con Alzheimer o deterioro cognitivo leve. Cualquier diagnóstico, seguimiento o tratamiento debe mantenerse bajo supervisión neurológica especializada.

Su importancia está en mostrar que la investigación del Alzheimer está entrando en una etapa más amplia, donde no solo se intenta retirar proteínas acumuladas, sino también entender cómo el cerebro las elimina, cómo se deterioran sus sistemas de limpieza y cómo intervenir antes de que el daño sea irreversible.

En una enfermedad que avanza lentamente y puede comenzar años antes de los síntomas más visibles, la combinación de diagnóstico temprano, biomarcadores, seguimiento clínico y nuevas terapias experimentales será decisiva para definir las próximas estrategias de tratamiento.

Fuente(s) referenciales

Infobae — Realizan la primera cirugía experimental para el Alzheimer en fases tempranas: en qué consiste