Nuevo escáner detecta antes la tau del Alzheimer


Investigadores de la Universidad de Pittsburgh compararon dos trazadores PET y hallaron que MK6240 identifica más casos tempranos que el método estándar


Redactor: Javier Morales O.
Editor: Eduardo Schmitz

Un nuevo método de imagen cerebral puede detectar una señal clave del Alzheimer antes de que aparezcan los síntomas y antes que la técnica utilizada actualmente en la práctica clínica de Estados Unidos y Europa.

La investigación, publicada en The Lancet, fue desarrollada por científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh. El trabajo comparó dos trazadores usados en escáneres PET para visualizar acumulaciones de tau, una proteína estrechamente relacionada con los síntomas y el deterioro futuro en la enfermedad de Alzheimer.

El equipo evaluó el trazador estándar Flortaucipir frente a MK6240, un trazador más reciente que se usa sobre todo en ensayos clínicos. El objetivo fue comprobar si la elección del trazador puede cambiar quién da positivo, cómo se detecta la enfermedad y qué personas podrían ser candidatas a tratamientos o estudios clínicos.

Por qué la tau importa en el Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer suele asociarse a dos procesos biológicos principales: la acumulación de placas de beta amiloide y la formación de ovillos de proteína tau. La amiloide puede aparecer años antes, pero la tau se relaciona más directamente con la aparición de síntomas y con el avance del deterioro cognitivo.

Tharick Pascoal, profesor asociado de psiquiatría y neurología en la Universidad de Pittsburgh y neurólogo conductual en UPMC, explicó que detectar la tau antes y estadificarla con mayor precisión puede ayudar a identificar quién se encuentra realmente en una trayectoria de Alzheimer.

Esta precisión es importante porque muchas personas pueden presentar señales de amiloide en el cerebro sin desarrollar demencia asociada al Alzheimer. En cambio, la presencia de tau junto con placas amiloides parece crear un entorno más favorable para que continúen los cambios patológicos posteriores.

El hallazgo se suma a una etapa de rápido avance en los biomarcadores y terapias para Alzheimer, donde el diagnóstico temprano empieza a tener un papel más relevante para definir seguimiento, tratamiento y selección de pacientes.

Un ensayo con 775 participantes

El estudio fue prospectivo, multicéntrico y comparó ambos trazadores de forma directa. Se inscribieron 775 participantes, de los cuales 682 completaron todos los procedimientos previstos.

Cada participante se sometió a dos escáneres PET de tau: uno con Flortaucipir y otro con MK6240. Además, recibió un escáner PET de beta amiloide y evaluaciones cognitivas detalladas dentro de una ventana de 45 días.

Guilherme Povala, investigador posdoctoral de la Universidad de Pittsburgh y coautor principal del trabajo, destacó que este diseño permitió observar a cada persona en el mismo momento de la enfermedad. Así, las diferencias detectadas reflejan el rendimiento de los trazadores y no cambios producidos por el paso del tiempo.

MK6240 detectó más casos positivos

Los resultados mostraron que MK6240 detectó positividad de tau con mayor frecuencia que Flortaucipir. En participantes cognitivamente sanos, pero positivos para beta amiloide, MK6240 identificó más del doble de casos con tau positiva: 15 % frente a 6 %.

Esto equivale a 23 casos adicionales por cada 100 personas evaluadas en ese grupo. Entre los participantes con deterioro cognitivo, MK6240 también identificó mayor participación de tau: 28 % frente a 16 % con Flortaucipir.

En términos prácticos, el nuevo trazador detectó 15 casos adicionales de deterioro cognitivo leve y 21 casos adicionales de demencia por cada 100 personas escaneadas. La diferencia sugiere que algunas señales biológicas del Alzheimer pueden quedar menos visibles cuando se utiliza el trazador estándar.

La detección temprana de tau también dialoga con investigaciones recientes sobre análisis de sangre para diagnosticar Alzheimer y medir demencia, aunque ambos enfoques cumplen funciones distintas dentro de la evaluación clínica.

Qué significa para pacientes y médicos

Bruna Bellaver, profesora investigadora asistente de psiquiatría en la Universidad de Pittsburgh y coautora principal, explicó que las personas suelen buscar evaluación médica cuando aparecen preocupaciones por la memoria u otros síntomas. En ese contexto, el PET de tau puede ayudar a los clínicos a estadificar la biología de la enfermedad y tomar decisiones más informadas.

El estudio también puede influir en la selección de participantes para ensayos clínicos. Si un trazador identifica antes y con mayor sensibilidad la acumulación de tau, los investigadores podrían seleccionar con más precisión a quienes se encuentran en una fase biológica relevante para probar tratamientos.

Para los pacientes, el punto central no es sustituir la evaluación médica por una imagen aislada. El valor está en combinar información biológica, evaluación cognitiva e historia clínica para determinar si una persona se encuentra en una trayectoria compatible con Alzheimer.

Una tecnología aún no aprobada para uso rutinario

MK6240 todavía no cuenta con aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para uso clínico rutinario. Flortaucipir sí está aprobado por la FDA para detectar patología avanzada de tau.

Esta diferencia es clave. Aunque MK6240 mostró mayor sensibilidad en el estudio, su uso actual sigue vinculado principalmente a investigación y ensayos clínicos. Por ahora, los resultados no significan que el nuevo trazador ya esté disponible como prueba habitual para todos los pacientes.

El trabajo forma parte de un programa iniciado en 2021 por científicos de Pittsburgh para comparar trazadores de tau y mejorar la medición de la biología del Alzheimer en investigación y atención clínica.

Diagnóstico temprano y tratamientos emergentes

La detección más precisa de tau puede tener consecuencias en la era de los tratamientos antiamiloides. Identificar a las personas con mayor probabilidad de seguir una trayectoria de Alzheimer podría ayudar a orientar la indicación de terapias, evitar procedimientos costosos en quienes tienen bajo riesgo y mejorar la planificación de estudios clínicos.

En los últimos años también se han desarrollado herramientas complementarias, como la medición de p-tau217 en sangre. En Mundo de la Salud se ha informado sobre la nueva etapa del diagnóstico en sangre y terapias como donanemab, una línea que muestra cómo el Alzheimer está pasando de un diagnóstico tardío a una evaluación más biológica y temprana.

El avance de los biomarcadores no elimina la complejidad de la enfermedad. La presencia de amiloide, tau o cambios cognitivos debe interpretarse dentro de una valoración médica completa, especialmente porque no todos los casos de deterioro de memoria tienen la misma causa.

Por eso, el nuevo estudio no presenta a MK6240 como una solución inmediata para la práctica clínica general, sino como una herramienta prometedora para detectar antes la tau, precisar mejor las etapas del Alzheimer y mejorar la selección de pacientes en investigación.

La misma lógica se observa en investigaciones recientes sobre riesgo de demencia antes de los primeros síntomas, donde la clave está en identificar señales tempranas sin convertirlas en diagnósticos aislados o definitivos.

Fuente(s) referenciales

Medical Xpress / University of Pittsburgh: New brain scan detects Alzheimer’s tau earlier than current standard