Investigadores alemanes detectaron cambios específicos en células que regulan la energía cerebral y protegen las fibras nerviosas, un hallazgo que podría ayudar a comprender por qué la enfermedad afecta con mayor frecuencia a los hombres.
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
Los hombres desarrollan la enfermedad de Parkinson con una frecuencia considerablemente mayor que las mujeres. Aunque esta diferencia se conoce desde hace décadas, sus causas biológicas todavía no han sido esclarecidas por completo. Una investigación de la Universidad del Sarre, en Alemania, aporta ahora una posible explicación relacionada con la actividad genética de determinadas células de soporte del cerebro.
En Alemania viven alrededor de 400.000 personas con Parkinson y los hombres presentan entre 1,5 y dos veces más probabilidades de padecerlo que las mujeres. El nuevo trabajo examinó cómo cambia la actividad de los genes en diferentes tipos de células cerebrales afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa.
Los resultados fueron presentados en el FENS Forum 2026, el congreso de la Federation of European Neuroscience Societies. Por el momento, los hallazgos no han sido publicados en una revista científica revisada por pares.
Tejido cerebral de pacientes con Parkinson
El equipo analizó muestras de tejido cerebral de 72 personas fallecidas que habían padecido Parkinson y las comparó con muestras de 24 personas sin la enfermedad. La investigación no se limitó a las neuronas, sino que incluyó las llamadas células gliales, encargadas de sostener, nutrir y proteger el sistema nervioso.
Estas células cumplen funciones esenciales para el mantenimiento del cerebro. Participan en el suministro de energía, la protección de las conexiones nerviosas y la respuesta frente a lesiones o alteraciones celulares.
Los investigadores observaron señales de estrés celular en todas las regiones cerebrales estudiadas, con independencia del sexo de los pacientes. Las células habían incrementado la producción de chaperonas, unas proteínas que ayudan a conservar la estructura de otras proteínas cuando están dañadas o mal plegadas.
Este tipo de respuesta al estrés celular es habitual en la enfermedad de Parkinson, un trastorno en el que mueren progresivamente neuronas productoras de dopamina. La pérdida de estas células afecta el control del movimiento y puede provocar temblores, rigidez, lentitud motora y dificultades para caminar.
Diferencias en dos tipos de células gliales
La principal diferencia entre hombres y mujeres apareció en dos clases de células gliales: los astrocitos y los oligodendrocitos.
En los astrocitos masculinos, los científicos detectaron cambios en genes relacionados con las mitocondrias, las estructuras celulares responsables de producir la energía necesaria para el funcionamiento de las células.
En los oligodendrocitos aparecieron alteraciones en genes vinculados con la formación y el mantenimiento de la mielina. Esta sustancia crea una cubierta protectora alrededor de las fibras nerviosas y facilita la transmisión de señales entre las distintas regiones del cerebro.
La directora del estudio, Julia Schulze-Hentrich, explicó que el Parkinson desencadena respuestas de estrés comunes en las células cerebrales de todas las personas. Sin embargo, el equipo encontró diferencias relacionadas con el sexo en la manera en que las células de soporte regulan la energía y protegen las conexiones nerviosas.
Estas variaciones podrían contribuir a explicar no solo por qué los hombres desarrollan Parkinson con mayor frecuencia, sino también por qué algunas manifestaciones clínicas difieren entre hombres y mujeres.
Los síntomas también presentan diferencias
Una investigación independiente realizada con cerca de 11.000 pacientes en Australia encontró diferencias entre los síntomas comunicados por hombres y mujeres. El estudio fue publicado en la revista científica The Lancet Regional Health.
Los hombres reportaron problemas de memoria con mayor frecuencia: un 67 % frente al 61 % registrado entre las mujeres. También mostraron una mayor presencia de comportamientos impulsivos.
Las mujeres, en cambio, comunicaron dolor con mayor frecuencia, con un 70 % frente al 63 % de los hombres, y desarrollaron la enfermedad a una edad promedio más temprana.
Estas diferencias clínicas se suman a las investigaciones sobre los síntomas no motores del Parkinson, que pueden incluir alteraciones del sueño, pérdida de olfato, estreñimiento, ansiedad, depresión, fatiga y cambios cognitivos.
Cambios epigenéticos y factores ambientales
El equipo de la Universidad del Sarre ya había encontrado anteriormente indicios de diferencias biológicas entre hombres y mujeres con Parkinson. En una investigación previa, las mujeres con una aparición temprana de la enfermedad presentaron con mayor frecuencia alteraciones en la metilación del ADN.
La metilación del ADN es un mecanismo epigenético que regula qué genes permanecen activos o inactivos sin modificar la secuencia de la información genética.
Los investigadores consideran que estos cambios epigenéticos podrían interactuar con factores ambientales, incluida la exposición a pesticidas, y contribuir al desarrollo de la enfermedad.
La interacción entre predisposición biológica, ambiente y funcionamiento celular forma parte de las líneas de estudio que buscan comprender por qué algunas personas desarrollan Parkinson y otras no. También se investigan otros mecanismos, como la inflamación y la relación entre la microbiota intestinal y la salud cerebral.
Un posible camino hacia tratamientos personalizados
Comprender cómo varían los mecanismos celulares entre hombres y mujeres podría contribuir al desarrollo de tratamientos más adaptados a las características biológicas de cada paciente.
Actualmente, gran parte de las terapias se concentra en aliviar los síntomas asociados con la pérdida de dopamina. Otros enfoques experimentales estudian el reemplazo de neuronas dañadas, la identificación de biomarcadores y el ajuste más preciso de la estimulación cerebral profunda.
Una investigación anterior identificó una firma eléctrica relacionada con los síntomas motores del Parkinson, con el objetivo de adaptar la estimulación cerebral a la actividad neuronal de cada paciente.
Los nuevos resultados sobre las células gliales abren otra vía de investigación: determinar si las diferencias en el metabolismo energético y en la protección de las fibras nerviosas influyen en el riesgo, la evolución y los síntomas de la enfermedad.
Resultados que todavía deben confirmarse
Los autores advierten que el estudio presenta limitaciones. El número de muestras cerebrales analizadas fue relativamente reducido y los resultados solo se han presentado en un congreso científico.
Antes de establecer conclusiones definitivas será necesario reproducir los hallazgos en grupos más amplios y publicar los análisis completos en una revista sometida a revisión científica.
Por ahora, la investigación aporta indicios de que las diferencias entre hombres y mujeres deben considerarse con mayor atención en los estudios sobre Parkinson y en el diseño de futuras estrategias terapéuticas.
Fuente(s) referenciales
WELT: Warum erkranken Männer häufiger an Parkinson? Forscher entdecken entscheidenden Faktor
