El ensayo internacional SynAIRgy evaluó el tratamiento oral AD109 durante 26 semanas y reportó una disminución del 44,1% en el índice de apnea-hipopnea
Redactor: Luis Ortega
Editor: Eduardo Schmitz
Un tratamiento oral experimental abrió una nueva etapa en el abordaje de la apnea obstructiva del sueño, una enfermedad frecuente, subdiagnosticada y con fuerte impacto sobre la salud cardiovascular, metabólica y cognitiva. El ensayo internacional SynAIRgy, publicado en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, evaluó la combinación AD109 en adultos que no podían utilizar o rechazaban el tratamiento convencional con CPAP.
La apnea obstructiva del sueño se caracteriza por interrupciones repetidas de la respiración durante el descanso. Estos episodios pueden reducir el oxígeno nocturno, fragmentar el sueño y provocar cansancio diurno, ronquidos intensos, despertares frecuentes y problemas de concentración. También se asocia con mayor riesgo de hipertensión, arritmias, infarto, ACV, diabetes tipo 2, deterioro cognitivo y accidentes.
El nuevo estudio incluyó a 646 adultos con apnea obstructiva del sueño de leve a grave. Todos eran intolerantes o reacios al uso de CPAP, el dispositivo que mantiene abiertas las vías respiratorias mediante presión positiva continua. En ese grupo, la administración diaria de AD109 durante 26 semanas redujo el índice de apnea-hipopnea en un 44,1%, frente al 17,6% observado con placebo.
Qué es AD109 y cómo actúa
AD109 combina dos fármacos: aroxibutinina, en dosis de 2,5 mg, y atomoxetina, en dosis de 75 mg. La propuesta terapéutica no busca inducir sedación ni depender de la pérdida de peso, sino actuar sobre la musculatura de la vía aérea superior, una zona clave en el colapso respiratorio que ocurre durante el sueño.
La atomoxetina funciona como inhibidor de la recaptación de norepinefrina, mientras que la aroxibutinina actúa como agente antimuscarínico. En conjunto, el tratamiento intenta contrarrestar la disminución de la estimulación neuromuscular que favorece la obstrucción de las vías respiratorias durante la noche.
Este enfoque se diferencia de terapias recientes como la tirzepatida, autorizada por la FDA en diciembre de 2024 para ciertos pacientes con apnea obstructiva del sueño asociada al peso corporal. En el caso de AD109, el objetivo principal es intervenir de forma directa en el tono muscular de las vías aéreas, lo que podría ampliar las alternativas para personas que no responden o no toleran los métodos actuales.
Resultados del ensayo SynAIRgy
El ensayo fue aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y multicéntrico. Se desarrolló en 69 centros y midió como criterio principal el cambio en el índice de apnea-hipopnea desde el inicio hasta la semana 26. Ese índice registra la cantidad de pausas respiratorias completas o parciales por hora de sueño.
Los resultados mostraron una diferencia media de tratamiento de -4,0 eventos por hora, con un intervalo de confianza del 95% entre -6,4 y -1,6, y un valor de P de 0,001. La reducción estimada fue del 44,1% con AD109, frente al 17,6% con placebo. También se observaron mejoras en la oxigenación nocturna y en la carga hipóxica.
La mejora de la oxigenación es relevante porque la apnea del sueño no solo interrumpe el descanso: también expone al organismo a caídas repetidas de oxígeno. Este punto conecta con investigaciones previas sobre apnea obstructiva del sueño y daño cerebral, donde el deterioro respiratorio nocturno aparece como un factor de riesgo para la salud neurológica.
Seguridad, efectos adversos y límites del tratamiento
El perfil de seguridad mostró un dato importante: el 21,2% de quienes recibieron AD109 interrumpió el tratamiento por eventos adversos, frente al 3,1% del grupo placebo. Los efectos secundarios más reportados fueron sequedad de boca, náuseas, insomnio y dificultad para orinar. No se registraron eventos graves relacionados con el tratamiento.
Este punto obliga a interpretar el avance con cautela. La reducción de episodios respiratorios fue clínicamente relevante, pero el tratamiento no está exento de efectos secundarios. Además, no se observaron diferencias significativas en la fatiga reportada por los pacientes, una variable importante porque muchas personas con apnea consultan precisamente por cansancio persistente y mala calidad del descanso.
La investigación no reemplaza la necesidad de diagnóstico médico ni modifica por sí sola la recomendación actual de tratar la apnea obstructiva del sueño con las herramientas disponibles. Lo que aporta es una posible vía farmacológica para pacientes que no pueden usar CPAP, especialmente en una enfermedad donde la adherencia al tratamiento tradicional sigue siendo uno de los grandes problemas.
Por qué el CPAP sigue siendo un desafío
Durante décadas, el CPAP fue el tratamiento estándar para la apnea obstructiva del sueño. El dispositivo mantiene abiertas las vías respiratorias con un flujo constante de aire, pero su uso puede resultar incómodo para muchos pacientes. Cerca de la mitad abandona el tratamiento durante el primer año por molestias, dificultades de adaptación o baja tolerancia.
Existen otras alternativas, como los aparatos de avance mandibular, la terapia miofuncional y la cirugía, aunque no todos los pacientes son candidatos ni todos obtienen el mismo beneficio. Por eso, una opción oral dirigida a la disfunción neuromuscular de la vía aérea superior representa un cambio relevante dentro del abordaje de la enfermedad.
El interés por nuevas terapias también coincide con una preocupación creciente por la calidad del sueño. Dormir mal afecta la memoria, el metabolismo, la presión arterial y el bienestar mental. En esa línea, estudios recientes han mostrado cómo la postura al dormir influye en la salud y puede modificar la forma en que el cuerpo descansa durante la noche.
Una enfermedad subdiagnosticada y de alto impacto
La apnea obstructiva del sueño afecta a más de 936 millones de personas en el mundo, pero cerca del 80% desconoce su condición. Esa brecha diagnóstica es uno de los mayores problemas de salud pública asociados al trastorno, porque muchas personas conviven durante años con ronquidos intensos, despertares, somnolencia y falta de oxígeno nocturna sin recibir tratamiento.
El doctor Daniel Pérez Chada, presidente de la Fundación Argentina del Sueño y consultor del Hospital Universitario Austral, ha descrito las apneas del sueño como uno de los trastornos más subestimados y perjudiciales para la salud general. La médica Cecilia Berrozpe, de la Unidad de Medicina del Sueño de Fleni, también ha advertido que la apnea influye negativamente en la calidad del sueño y es un factor de riesgo cardiovascular.
La relación entre sueño y salud general es cada vez más clara. La falta de descanso reparador puede afectar el rendimiento mental, la memoria y la claridad cotidiana, como se observa en problemas asociados a la niebla mental y los hábitos que alteran la concentración.
El futuro del tratamiento personalizado
El avance de AD109 apunta hacia una medicina del sueño más personalizada. No todos los pacientes con apnea tienen el mismo origen del problema, la misma anatomía ni la misma respuesta al tratamiento. Algunos pueden beneficiarse del CPAP, otros de dispositivos orales, cirugía, pérdida de peso, terapia miofuncional o, en el futuro, tratamientos farmacológicos específicos.
Eric Topol, cardiólogo y referente internacional en medicina de precisión y longevidad, destacó públicamente los resultados del ensayo. Su lectura refuerza la idea de que la apnea obstructiva del sueño está entrando en una etapa de mayor precisión terapéutica, donde el objetivo no será solo reducir ronquidos, sino disminuir carga hipóxica, mejorar oxigenación y proteger órganos vulnerables.
El estudio no elimina la necesidad de consultar a un especialista ni convierte a una pastilla en solución universal. Sí muestra que el tratamiento farmacológico dirigido a la vía aérea superior puede convertirse en una herramienta relevante para adultos que no toleran el CPAP. La clave estará en confirmar su eficacia, seguridad, perfil de pacientes beneficiados y disponibilidad regulatoria en los próximos pasos clínicos.
En paralelo, mantener hábitos de descanso adecuados sigue siendo una base de prevención y bienestar. La investigación sobre luz matutina y estrategias para proteger el sueño recuerda que la calidad del descanso depende tanto de tratamientos médicos como de rutinas diarias capaces de ordenar el ritmo biológico.
Referencias
Infobae. “Apnea del sueño: una nueva pastilla reduce los episodios y desafía la terapia tradicional”. Publicado el 19 de mayo de 2026.
