Personas con Alzheimer y otros trastornos avanzados pueden recuperar temporalmente el habla, la memoria o el reconocimiento; los investigadores buscan explicar qué ocurre en el cerebro durante estos episodios
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.
Personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias avanzadas que han perdido gran parte de su capacidad para comunicarse pueden experimentar episodios inesperados en los que vuelven a reconocer a familiares, recuperan recuerdos, hablan coherentemente o realizan acciones que parecían haber desaparecido. La ciencia denomina a este fenómeno lucidez paradójica y, cuando ocurre cerca de la muerte, también se utiliza el término lucidez terminal.
El fenómeno está recibiendo una atención científica creciente porque plantea una pregunta difícil para la neurología: ¿cómo puede reaparecer temporalmente una función cognitiva que parecía haberse perdido como consecuencia de una enfermedad neurodegenerativa avanzada? Por ahora no existe una explicación demostrada. Investigadores de varias instituciones estadounidenses están intentando caracterizar estos episodios, identificar posibles desencadenantes y registrar la actividad cerebral mientras ocurren.
El interés resulta especialmente relevante en una enfermedad en la que los cambios biológicos del Alzheimer pueden comenzar años antes de los síntomas evidentes y avanzar progresivamente hasta comprometer memoria, lenguaje, orientación y autonomía.
Qué se considera un episodio de lucidez paradójica
La lucidez paradójica ha sido descrita científicamente como la aparición inesperada, espontánea y significativa de comunicación o conexión con el entorno en una persona que aparentemente había perdido de forma permanente esas capacidades debido a una demencia progresiva.
Los episodios pueden adoptar formas diferentes. Algunos pacientes vuelven a pronunciar el nombre de un familiar después de meses sin hacerlo; otros mantienen una conversación coherente, recuperan recuerdos antiguos, muestran mayor orientación hacia lo que sucede a su alrededor o realizan actividades que ya no parecían capaces de completar.
Estas manifestaciones no deben confundirse automáticamente con las fluctuaciones cognitivas que forman parte de determinadas enfermedades. La demencia con cuerpos de Lewy puede producir variaciones marcadas de atención y estado de alerta, por ejemplo, mientras que la lucidez paradójica intenta describir una recuperación inesperada de capacidades que se consideraban previamente perdidas.
No todos los episodios anuncian una muerte inminente
Una de las ideas que la investigación está intentando precisar es la relación entre estos acontecimientos y el final de la vida. Los relatos históricos y clínicos han descrito numerosos episodios ocurridos horas o días antes de la muerte, circunstancia que dio origen al concepto de lucidez terminal.
Sin embargo, la evidencia disponible indica que no todos los episodios aparecen inmediatamente antes del fallecimiento. Una investigación que examinó relatos de 151 cuidadores sobre 279 episodios identificó cuatro tipos diferentes de eventos lúcidos. El grupo más frecuente correspondió a personas que sobrevivieron más de seis meses después del episodio, mientras que el menos frecuente ocurrió durante visitas familiares dentro de los siete días previos a la muerte.
Por ello, un momento repentino de claridad en una persona con demencia no puede interpretarse por sí mismo como una señal clínica de muerte próxima. Los investigadores prefieren hablar de episodios lúcidos o lucidez paradójica cuando no existe una relación establecida con el fallecimiento.
Un estudio prospectivo registró cientos de episodios
Una investigación prospectiva desarrollada por especialistas vinculados a NYU Langone Health, VNS Health y Bellevue Hospital estudió el fenómeno en personas con demencia moderada o grave y una expectativa de vida inferior a 12 meses.
De 151 participantes incluidos, los cuidadores de 93 informaron episodios de lucidez. En total se registraron 267 eventos considerados consistentes con la realidad. La orientación apropiada respecto de acontecimientos apareció en el 67,8 % de esos episodios, el retorno de recuerdos antiguos en el 34,8 %, la recuperación de capacidades funcionales en el 27,7 % y la comunicación no verbal en el 25,1 %.
Solo una proporción reducida de los acontecimientos registrados correspondió específicamente a lucidez terminal relacionada con experiencias cercanas a la muerte. Los resultados refuerzan la necesidad de distinguir entre los distintos tipos de recuperación transitoria que pueden observarse durante una demencia avanzada.
Comprender estas diferencias exige conocer también la variedad de enfermedades agrupadas bajo el concepto de demencia. Como se explica en las claves para reconocer el Alzheimer y diferenciarlo del concepto general de demencia, esta última es un síndrome que puede tener diferentes causas, mientras que la enfermedad de Alzheimer constituye su causa más frecuente.
El mecanismo cerebral continúa sin explicación
La principal incógnita es cómo un cerebro afectado por neurodegeneración avanzada puede recuperar de manera repentina funciones que parecían inaccesibles. Una hipótesis científica plantea que algunas capacidades podrían no haber desaparecido completamente, sino que determinadas redes necesarias para expresarlas habrían dejado de funcionar de forma coordinada.
En ese escenario, cambios transitorios en la comunicación entre las neuronas supervivientes podrían permitir que una red cerebral volviera a operar durante minutos, horas o, en determinados casos, más tiempo. También se estudia si modificaciones temporales en la inflamación cerebral o en otros procesos fisiológicos podrían influir.
Estas posibilidades siguen siendo hipótesis. No existe actualmente un mecanismo neurobiológico confirmado que explique por qué aparece la lucidez, por qué sucede en algunas personas y no en otras o qué determina su duración.
La cuestión está directamente relacionada con el funcionamiento de las redes cerebrales. Investigaciones anteriores han encontrado alteraciones en la dinámica de los circuitos neuronales de personas con Alzheimer, lo que ha impulsado el estudio de cómo la enfermedad modifica no solo estructuras individuales, sino también la coordinación entre distintas regiones del cerebro.
Música, emociones y medicamentos entre los posibles desencadenantes
Los científicos también intentan determinar si existen circunstancias capaces de favorecer estos episodios. En el estudio prospectivo se identificaron como posibles desencadenantes la música, los aniversarios, situaciones de angustia emocional y cambios en algunos medicamentos, incluidos antihistamínicos y agentes inmunomoduladores.
La identificación de estos factores no significa que se haya demostrado que provoquen lucidez. Los investigadores necesitan establecer si las asociaciones se repiten de forma consistente y comprender qué cambios biológicos podrían acompañarlas.
La interacción emocional también constituye un área importante de observación. El cuidado de las personas con deterioro avanzado no depende exclusivamente de sus resultados en pruebas cognitivas. Los vínculos, las emociones y la interacción social continúan formando parte del cuidado del Alzheimer, incluso cuando disminuyen considerablemente la memoria y la capacidad de comunicación.
Los científicos intentan registrar el cerebro durante la lucidez
Uno de los principales problemas para estudiar el fenómeno es su imprevisibilidad. Si un episodio dura apenas unos minutos y ocurre espontáneamente, resulta difícil disponer en ese momento de instrumentos capaces de medir lo que está sucediendo en el cerebro.
Un proyecto de NYU Langone Health está utilizando diarios de síntomas, grabaciones de video y audio y monitorización mediante electroencefalografía para intentar detectar cambios eléctricos durante los episodios. La investigación busca desarrollar una definición y una escala de medición más precisas e identificar posibles biomarcadores electrocorticales asociados con la lucidez.
El estudio de la conciencia en personas con Alzheimer también está generando nuevas herramientas experimentales. Una investigación independiente ha explorado métodos para medir cambios de conciencia mediante estimulación cerebral y registros eléctricos, reflejo del esfuerzo por comprender capacidades que no siempre pueden evaluarse mediante una conversación o una prueba cognitiva convencional.
La investigación también cambia la mirada sobre el paciente
Los episodios de lucidez tienen implicaciones que van más allá de la neurobiología. Para familiares y cuidadores pueden convertirse en momentos de gran impacto emocional, especialmente cuando una persona que llevaba meses sin reconocer a sus seres queridos vuelve repentinamente a dirigirse a ellos de manera coherente.
La investigadora Joan M. Griffin, profesora de investigación de servicios de salud de Mayo Clinic College of Medicine and Science, estudia estas experiencias desde la perspectiva de los cuidadores. Sus investigaciones han mostrado que los episodios pueden modificar la manera en que familiares y profesionales se relacionan con las personas con demencia avanzada.
Una de las consecuencias es reforzar la conveniencia de dirigirse directamente al paciente, incluso cuando su capacidad para responder parece muy reducida. La imposibilidad de mantener una conversación habitual no permite determinar con certeza todo lo que una persona puede estar percibiendo o procesando.
La lucidez no significa que la demencia se haya revertido
La recuperación transitoria de memoria, habla o reconocimiento no constituye evidencia de que la enfermedad neurodegenerativa haya desaparecido. Tampoco existe actualmente un tratamiento capaz de provocar de manera fiable estos episodios ni una estrategia clínica establecida para prolongarlos.
La investigación sobre Alzheimer continúa explorando múltiples mecanismos capaces de explicar el deterioro neuronal. Estudios recientes han identificado, por ejemplo, cómo la proteína Arc puede participar en la propagación de tau tóxica entre neuronas, mientras otras líneas analizan inflamación, proteínas anormales, inmunidad cerebral y funcionamiento de las redes neuronales.
La lucidez paradójica abre una pregunta diferente: si algunas capacidades pueden reaparecer temporalmente en un cerebro gravemente afectado, es necesario determinar qué redes permanecen disponibles y qué condiciones permiten que vuelvan a funcionar. Resolver esa incógnita podría aportar información sobre la organización de la memoria, la comunicación y la conciencia durante las fases avanzadas de las enfermedades neurodegenerativas, aunque todavía no existe evidencia de que estos episodios puedan convertirse en una vía para revertir la demencia.
Fuentes referenciales:
Infobae / The Washington Post
Innovation in Aging
NYU Langone Health
National Library of Medicine

