Investigadores del IATA-CSIC optimizan técnicas para identificar el virus H5N1 en leche y superficies de granjas lecheras, una herramienta clave para la vigilancia sanitaria.
Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.
Un equipo del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, IATA-CSIC, ha desarrollado un conjunto de métodos optimizados para detectar el virus de la gripe aviar altamente patógena H5N1 en leche y en superficies de granjas lecheras.
El trabajo, publicado en Frontiers in Microbiology, mejora la sensibilidad de detección del virus en matrices lácteas y entornos de producción, un aspecto relevante para reforzar la vigilancia de un patógeno con potencial pandémico.
Desde 2024, el virus de la gripe aviar H5N1 se ha detectado en vacas lecheras y en el entorno de algunas explotaciones ganaderas en Estados Unidos. Esta expansión en mamíferos, incluidos bovinos, y su detección en leche cruda y superficies de granjas han impulsado la búsqueda de métodos más sensibles y estandarizados.
La leche pasteurizada sigue siendo segura
La evidencia disponible muestra que la pasteurización es capaz de inactivar el virus, por lo que el consumo de leche pasteurizada se considera seguro. Sin embargo, la presencia del genoma viral en productos lácteos y entornos de producción ha puesto de relieve la necesidad de mejorar los sistemas de vigilancia.
El nuevo método responde a ese desafío. El laboratorio de Virología Ambiental y Seguridad Alimentaria, VISAFELAB, del IATA-CSIC, optimizó un procedimiento para detectar el virus tanto en leche cruda como en leche pasteurizada y ultrapasteurizada.
El avance se suma a la atención sanitaria internacional sobre la leche cruda portadora del virus de la gripe aviar, un asunto que ha ganado relevancia tras la detección de H5N1 en ganado lechero de Estados Unidos.
Cloruro de aluminio para concentrar partículas virales
El procedimiento emplea cloruro de aluminio, AlCl₃, un compuesto que favorece la agregación de las partículas virales y permite concentrarlas a partir de grandes volúmenes de leche.
Los resultados muestran que este sistema permite recuperar el material genético del virus con eficiencias medias de entre el 17 % y el 22 %, dependiendo del tipo de leche analizada. Además, mejora la sensibilidad de detección al alcanzar límites inferiores a los descritos previamente en la literatura científica para virus en matrices lácteas.
Gloria Sánchez, investigadora del grupo VISAFELab del IATA-CSIC y directora del estudio, explicó que uno de los principales retos es que la leche es una matriz compleja que dificulta la detección de virus cuando están presentes en bajas concentraciones.
La investigadora señaló que el método permite mejorar la recuperación y aumentar la sensibilidad analítica, una condición importante para detectar señales virales incluso cuando la concentración del patógeno es reducida.
RT-qPCR y límites para evaluar infectividad
El estudio utilizó RT-qPCR, la técnica de referencia para detectar y cuantificar el material genético del virus. Esta metodología permite identificar genoma viral, pero no distingue entre virus potencialmente infecciosos y virus ya inactivos.
Ese punto es clave para evaluar el riesgo real en seguridad alimentaria. Por ello, el equipo optimizó distintas estrategias previas a la RT-qPCR para mejorar la identificación de partículas virales intactas.
Entre las alternativas probadas, el tratamiento con cloruro de platino, PtCl₄, fue el que mostró mejores resultados. Sin embargo, solo resultó eficaz tras condiciones de inactivación muy intensas, lo que limita su aplicación como método rutinario para evaluar la infectividad viral.
La investigación se relaciona con otras señales recientes sobre el comportamiento del virus H5N1 en leche de vaca, donde los científicos han estudiado la resistencia del patógeno y las limitaciones de algunas herramientas de control.
Superficies de granjas como vía de vigilancia
Además del análisis en leche, el estudio evaluó distintos métodos para detectar el virus en superficies habituales de las granjas lecheras, como acero inoxidable y silicona de los equipos de ordeño.
El equipo comparó dos sistemas de muestreo: uno basado en esponjas comerciales y otro en hisopos, siguiendo un protocolo internacional ampliamente utilizado para la detección de virus en alimentos.
Los resultados mostraron que el sistema basado en hisopos recupera una mayor cantidad de virus, especialmente en superficies de acero inoxidable y silicona. Esto lo convierte en una herramienta más eficaz para la vigilancia ambiental en entornos de producción láctea.
Los ensayos también demostraron que la capacidad para recuperar el virus depende tanto del material de la superficie como de si el patógeno se encuentra suspendido en leche o en otro tipo de muestras.
Alba Pérez-Cataluña, investigadora del grupo y codirectora de la investigación, señaló que las superficies de las granjas pueden actuar como reservorios temporales del virus. Por eso, disponer de métodos estandarizados y eficaces de muestreo resulta esencial para la detección temprana y la prevención de la propagación.
Vigilancia ante brotes zoonóticos
El trabajo demuestra que la combinación de métodos de concentración en leche y protocolos estandarizados de muestreo ambiental puede mejorar de forma significativa la capacidad de detección del virus H5N1 en entornos lácteos.
Estos avances son especialmente relevantes en el contexto del brote global de gripe aviar en aves y mamíferos. Desde 2024, el virus ha alcanzado al ganado bovino en Estados Unidos, donde también se han registrado infecciones humanas asociadas principalmente al contacto directo con animales.
El seguimiento de la gripe aviar en humanos y animales sigue siendo una prioridad para las autoridades sanitarias, aunque el riesgo para la población general se considera actualmente bajo.
Los investigadores señalan que las autoridades mantienen la vigilancia sobre posibles vías de transmisión asociadas a la exposición ocupacional o al consumo de leche no tratada.
La detección temprana también es importante porque el virus continúa mostrando cambios en distintos hospedadores. La aparición de nuevas señales, como la mutación de gripe aviar en Estados Unidos, refuerza la necesidad de vigilancia integrada entre salud animal, salud humana y seguridad alimentaria.
Herramientas para salud animal y humana
El estudio aporta herramientas para reforzar la vigilancia de la gripe aviar en la industria láctea y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles brotes zoonóticos.
El equipo destaca que los métodos desarrollados mejoran la sensibilidad y la estandarización de la detección, aunque todavía deben validarse en condiciones reales. El comportamiento del virus puede variar en matrices reales frente a las condiciones experimentales de laboratorio.
La investigación del IATA-CSIC no cambia la recomendación central sobre consumo de leche pasteurizada, pero sí amplía las capacidades de vigilancia en granjas, industrias lácteas y entornos donde la detección temprana puede ayudar a proteger la salud animal y humana.
