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InvestigaciónRespuesta aceleradaAvanzan ensayos de vacunas y tratamientos contra el ébola Bundibugyo, nuevos diagnósticos y proyectos para fortalecer ecosistemas regionales de investigación sanitaria.

España realiza su primer trasplante entre personas con VIH


Vall d’Hebron implantó mediante cirugía robótica el riñón de un donante vivo con VIH a otro paciente con la infección, tras el cambio normativo aprobado en 2025


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.


El Hospital Universitari Vall d’Hebron, en Barcelona, realizó el primer trasplante de órganos en España entre dos personas con VIH. La intervención consistió en implantar mediante cirugía robótica el riñón de un donante vivo a un receptor que también vive con la infección y necesitaba el órgano debido a una glomerulonefritis crónica no relacionada con el virus.

Los dos pacientes son hombres de mediana edad y fueron seleccionados conforme al protocolo clínico establecido para este tipo de procedimientos. La operación, programada y dirigida por profesionales del Servicio de Urología del hospital, tuvo una duración aproximada de cuatro horas.

El procedimiento fue posible después de que España derogara en julio de 2025 una norma de 1987 que impedía utilizar órganos procedentes de personas con marcadores positivos de infección por VIH. La reforma permitió que personas con el virus puedan donar órganos a receptores que también viven con VIH, siempre que se cumplan los criterios médicos y de seguridad correspondientes.

Una enfermedad renal ajena a la infección por VIH

El receptor sufría una glomerulonefritis crónica que evolucionó hasta hacer necesario un trasplante renal. El hospital aclaró que la enfermedad renal no estaba causada por el VIH, una precisión relevante para comprender que las personas con la infección pueden desarrollar patologías semejantes a las del resto de la población.

La terapia antirretroviral combinada ha transformado el VIH en una infección crónica tratable para quienes acceden al diagnóstico, siguen el tratamiento y mantienen el virus bajo control. En pacientes adecuadamente seleccionados, con carga viral suprimida y seguimiento especializado, la infección ya no se considera por sí sola un impedimento para recibir un trasplante.

El antecedente más directamente relacionado publicado por Mundo de la Salud fue el primer trasplante renal estadounidense entre personas con VIH mediante un donante vivo, una intervención realizada antes de que España eliminara su prohibición normativa.

La cirugía robótica redujo el impacto de la intervención

El equipo de Urología de Vall d’Hebron utilizó cirugía robótica para implantar el riñón. Según el hospital, esta técnica puede reducir el impacto físico frente a la cirugía convencional, disminuir el riesgo de infección, favorecer la recuperación postoperatoria y limitar determinadas complicaciones de la pared abdominal.

El centro señaló además que el trasplante renal procedente de un donante vivo suele ofrecer mejores resultados que el de donante fallecido, también en receptores con VIH. La planificación permite estudiar previamente la compatibilidad, valorar de forma detallada la salud del donante y programar la operación en condiciones clínicas controladas.

El trasplante renal exige posteriormente tratamiento inmunosupresor para prevenir el rechazo del órgano y controles médicos continuos. La evolución de estos pacientes también depende de la coordinación entre los equipos de nefrología, urología, enfermedades infecciosas y trasplantes.

Los avances en el cuidado posterior de quienes reciben un órgano también han sido abordados en investigaciones sobre el tratamiento de receptores de trasplante renal con diabetes tipo 2, mientras que la escasez de órganos ha impulsado alternativas experimentales como los ensayos clínicos con riñones porcinos modificados genéticamente.

La reforma eliminó una prohibición vigente desde 1987

La Orden SND/697/2025, publicada el 7 de julio de 2025, derogó la disposición que durante casi cuatro décadas impedía a las personas con VIH donar órganos. El Ministerio de Sanidad promovió el cambio por iniciativa de la Organización Nacional de Trasplantes, que posteriormente desarrolló un protocolo nacional para aplicar esta práctica de manera segura y homogénea.

Antes de la reforma, las personas con VIH podían recibir en España órganos de donantes sin la infección si reunían determinados requisitos clínicos. Esta posibilidad estaba reconocida desde 2005, pero las personas con VIH continuaban excluidas como donantes debido a la normativa de 1987.

Hasta diciembre de 2024 se habían registrado en España 311 trasplantes renales, 510 hepáticos, 11 pulmonares, 10 cardíacos y uno combinado de páncreas y riñón en receptores con VIH, todos ellos con órganos procedentes de donantes sin la infección.

La ONT estimó que alrededor de 50 personas con VIH esperan cada año un órgano en España: unas 30 necesitan un riñón, 15 requieren un hígado y otras cinco aguardan un corazón, un pulmón o un páncreas. La apertura a donantes con VIH amplía las opciones disponibles, aunque cada procedimiento requiere una evaluación individual y el consentimiento informado del receptor.

Una ampliación de derechos y oportunidades de donación

El cambio normativo también tiene una dimensión social. Las autoridades sanitarias consideran que permite reconocer el derecho de las personas con VIH a ser donantes cuando cumplen las condiciones clínicas, en lugar de excluirlas automáticamente por su diagnóstico.

La experiencia internacional comenzó en 2008 en Sudáfrica con un trasplante renal entre personas con VIH. Posteriormente, otros países incorporaron esta posibilidad. Estados Unidos aprobó en 2013 la ley HOPE para autorizar estos procedimientos inicialmente dentro de estudios clínicos y, desde noviembre de 2024, permitió los trasplantes de riñón e hígado entre personas con VIH como parte de la práctica clínica habitual.

Los datos disponibles muestran que, en pacientes bien seleccionados y bajo seguimiento especializado, los resultados pueden ser comparables a los observados en otros receptores. Estos avances se relacionan con la eficacia de los tratamientos antirretrovirales, el mejor control de la hepatitis C y la experiencia acumulada por los equipos de trasplantes.

El caso de Vall d’Hebron convierte por primera vez en una intervención clínica concreta la reforma aprobada en España y abre una nueva vía de donación para pacientes con VIH que necesitan un órgano.

Fuentes referenciales:
Agencia SINC
Hospital Universitari Vall d’Hebron
Ministerio de Sanidad de España
Organización Nacional de Trasplantes