El Ministerio de Salud confirmó los decesos en el noreste del país y mantiene bajo investigación la muerte de dos profesionales sanitarios en Barinas
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
El Ministerio de Salud de Venezuela confirmó la muerte de tres personas con diagnóstico de hantavirus en el estado Anzoátegui, situado en el noreste del país. Las autoridades sanitarias descartaron que los casos representen un riesgo generalizado para la población y aseguraron que se mantienen las investigaciones epidemiológicas correspondientes.
El anuncio se produjo después de que circularan versiones en redes sociales y medios locales sobre fallecimientos ocurridos en circunstancias sanitarias que no habían sido explicadas oficialmente. El organismo informó que los tres pacientes de Anzoátegui contaban con un diagnóstico confirmado de la infección.
El hantavirus pertenece a un grupo de virus zoonóticos transmitidos principalmente por roedores. La infección humana puede producirse cuando una persona inhala partículas contaminadas con orina, heces o saliva de animales infectados, especialmente dentro de espacios cerrados ubicados en zonas rurales o agrícolas.
Autoridades descartan un riesgo generalizado en Anzoátegui
El Ministerio de Salud sostuvo que los fallecimientos confirmados corresponden a una situación localizada y que no existe una amenaza generalizada para la comunidad. También indicó que en Venezuela no se dispone de evidencia científica que confirme una transmisión de persona a persona vinculada con los casos registrados en el país.
La principal vía de exposición señalada por las autoridades es la inhalación de partículas procedentes de secreciones de roedores infectados. Este mecanismo también ha sido identificado en otros episodios de hantavirus, incluidos los casos analizados durante el brote detectado en un crucero del Atlántico durante 2026.
Los contagios suelen relacionarse con la permanencia o limpieza de viviendas, depósitos, galpones y otras instalaciones donde existen rastros de roedores. Al remover polvo o materiales contaminados, las partículas virales pueden quedar suspendidas en el aire y ser inhaladas por las personas presentes.
La información oficial no precisó las edades, localidades de residencia ni antecedentes clínicos de los tres pacientes fallecidos en Anzoátegui. Tampoco identificó la variante específica del virus detectada en los análisis realizados.
Venezuela había registrado casos en 2024 y 2025
Los antecedentes oficiales más recientes situaban casos de hantavirus en el estado Portuguesa, en la región central de Venezuela, durante 2025. También se habían documentado infecciones en Delta Amacuro, en el noreste del país, durante 2024.
Estos registros muestran que la circulación del virus no es completamente nueva en Venezuela, aunque los episodios suelen presentarse de manera localizada. Los hantavirus pueden producir brotes puntuales asociados con exposiciones ambientales específicas y con la presencia de roedores infectados en determinados territorios.
La enfermedad ha generado atención sanitaria en distintos países de América. Durante los primeros meses de 2026, por ejemplo, el aumento de casos de hantavirus en Argentina llevó a reforzar la vigilancia y a recordar las medidas preventivas para reducir la exposición a secreciones de roedores.
En el continente americano, algunas variantes pueden provocar cuadros respiratorios graves. Sin embargo, el comportamiento epidemiológico, las formas de transmisión y la posibilidad de contagio interpersonal no son iguales para todos los tipos de hantavirus.
Dos muertes en Barinas continúan bajo investigación
Además de las tres muertes confirmadas en Anzoátegui, las autoridades informaron del fallecimiento de dos profesionales de la salud en el estado Barinas, ubicado en el oeste de Venezuela. Las causas de estos decesos todavía están pendientes de confirmación.
El Ministerio de Salud descartó inicialmente que exista una relación entre las muertes ocurridas en Barinas y los casos de hantavirus registrados en Anzoátegui. El organismo calificó ambos acontecimientos como situaciones aisladas y afirmó que no tienen vinculación entre sí.
Los resultados definitivos de los análisis practicados en Barinas serán comunicados cuando termine la investigación. Hasta que se disponga de esa confirmación, las dos muertes no deben contabilizarse como casos de hantavirus ni relacionarse epidemiológicamente con los fallecimientos de Anzoátegui.
La investigación resulta especialmente relevante debido a que las personas fallecidas en Barinas eran profesionales sanitarios. No obstante, las autoridades no ofrecieron detalles sobre sus funciones, los centros asistenciales donde trabajaban ni las circunstancias clínicas que precedieron a sus muertes.
La transmisión entre personas depende de la variante viral
El Ministerio de Salud señaló que no existe evidencia de transmisión de persona a persona en los casos registrados en Venezuela. La mayoría de las infecciones por hantavirus se produce por contacto ambiental con partículas contaminadas procedentes de roedores.
La transmisión interpersonal es poco frecuente, aunque ha sido documentada con algunas variantes sudamericanas en situaciones de contacto estrecho. Las diferencias existentes entre los distintos tipos de virus explican por qué cada episodio requiere una investigación epidemiológica y de laboratorio específica.
La Organización Mundial de la Salud indicó en mayo, durante la investigación de un brote ocurrido en un crucero neerlandés, que el contagio entre personas solo puede producirse en determinadas circunstancias de contacto muy cercano, incluida la exposición directa a saliva o secreciones respiratorias.
La evolución de aquel episodio marítimo se mantuvo bajo seguimiento internacional hasta que la OMS evaluó la posibilidad de cerrar el brote de hantavirus del MV Hondius, después de revisar los casos confirmados, los contactos identificados y el riesgo de propagación.
La prevención se concentra en evitar el contacto con roedores
La información difundida por las autoridades venezolanas refuerza la necesidad de reducir la exposición a roedores y a sus secreciones en zonas rurales, agrícolas y espacios cerrados. Las personas deben evitar remover en seco polvo, nidos, excrementos u otros materiales que puedan estar contaminados.
Los episodios recientes también muestran la importancia de investigar cada caso sospechoso mediante pruebas de laboratorio. La detección de material genético viral forma parte de las herramientas empleadas para estudiar la infección y sus posibles vías de transmisión, un campo en el que también se han realizado investigaciones sobre la persistencia del hantavirus Andes después de la enfermedad.
El Ministerio de Salud mantiene como confirmado únicamente el balance de tres fallecidos por hantavirus en Anzoátegui. Las dos muertes registradas en Barinas continúan clasificadas como casos de causa no determinada hasta que concluyan los estudios correspondientes.

