La AEMPS confirma un problema internacional de suministro que comenzó con Lenzetto y se extendió a parches y geles utilizados durante la menopausia
Redacción: Redacción Mundo de la Salud
Editor: Karem Díaz S.
España afronta problemas de suministro de varios medicamentos con estradiol utilizados en la terapia hormonal sustitutiva (THS), una situación que ha obligado a numerosas mujeres a buscar sus tratamientos en diferentes farmacias o consultar alternativas con sus profesionales sanitarios. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) confirmó el 2 de octubre de 2026 que la escasez afecta especialmente a determinadas presentaciones de administración transdérmica.
El problema comenzó con Lenzetto, un espray de estradiol cuya disponibilidad empezó a deteriorarse durante los primeros meses de 2026. La falta de este medicamento aumentó la demanda de productos alternativos, generando desabastecimientos intermitentes en cascada de algunos parches y geles que contienen el mismo principio activo.
La AEMPS señala que se trata de un problema internacional que afecta en distinto grado a varios Estados miembros de la Unión Europea. Aunque existen alternativas terapéuticas, la agencia mantiene un seguimiento de la situación junto con las compañías farmacéuticas, profesionales sanitarios y personas afectadas para reducir su impacto.
Un problema con Lenzetto desencadenó parte de la escasez
Las primeras incidencias comunicadas a la AEMPS sobre Lenzetto aparecieron en febrero. La agencia contactó entonces con Gedeon Richter, responsable de la comercialización, y solicitó medidas para aumentar el suministro destinado a España.
Posteriormente, la compañía informó de un incremento de la demanda que no podía atender inmediatamente y de problemas relacionados con el dispositivo utilizado para administrar el medicamento. La situación terminó provocando la falta de existencias y afectó a los diferentes mercados en los que se comercializa el producto durante 2026.
Lenzetto contiene estradiol y se administra mediante pulverización sobre la piel. Según la información de la AEMPS, la empresa prevé distribuir nuevas unidades a lo largo de noviembre, aunque la recuperación de la disponibilidad dependerá también de la evolución de la demanda acumulada.
La terapia hormonal constituye una de las opciones utilizadas para controlar determinados síntomas de la menopausia. Como ha explicado Mundo de la Salud al abordar la relación entre menopausia, cerebro y terapia hormonal, la indicación de estos tratamientos debe individualizarse porque las necesidades y el perfil clínico varían entre mujeres.
La demanda se trasladó a parches y geles de estradiol
La falta de Lenzetto produjo un efecto adicional: muchas pacientes tuvieron que recurrir a otras formas transdérmicas de estradiol. El aumento inesperado de la demanda terminó afectando también a la disponibilidad de algunas presentaciones de parches y geles.
Entre los productos afectados se encuentran determinadas presentaciones de Evopad y Estradot. La AEMPS ha trabajado con los titulares de estos medicamentos para incrementar el número de unidades disponibles y tratar de compensar la presión provocada por el desplazamiento de la demanda.
La administración transdérmica permite que el estradiol llegue al organismo a través de la piel mediante espray, gel o parches. Aunque compartan el mismo principio activo, las presentaciones no deben intercambiarse por iniciativa propia, ya que las dosis, pautas y características de administración pueden ser diferentes.
La vía utilizada también puede formar parte de la evaluación médica del tratamiento. Investigaciones anteriores han analizado las diferencias entre distintas formulaciones de terapia hormonal y sus efectos cardiovasculares, reforzando la importancia de seleccionar el tratamiento de acuerdo con las características individuales de cada paciente.
Bijuva y Climodien presentan problemas diferentes
La situación no se limita a los productos transdérmicos. Bijuva, un medicamento que combina 17β-estradiol y progesterona, también ha presentado problemas de disponibilidad. Su falta estaba prevista desde julio hasta el 30 de noviembre debido a una suspensión de actividades de fabricación, envasado y comercialización.
La producción de Bijuva se ha estabilizado, según la información disponible, pero la acumulación de pedidos continúa generando restricciones en diferentes mercados. Existen alternativas que permiten administrar sus principios activos mediante otras combinaciones, aunque cualquier sustitución requiere valoración y prescripción profesional.
Climodien responde a una situación distinta. Su comercialización ha sido retirada mundialmente a petición del laboratorio. Las autoridades consideran que el impacto puede ser limitado debido a la existencia de otros medicamentos orales que combinan estrógenos y progestágenos.
Estas diferencias son importantes porque no existe una única terapia hormonal para todas las mujeres. Estrógenos, progestágenos, dosis y vías de administración se seleccionan según factores como los síntomas, la presencia o ausencia de útero, antecedentes médicos, edad y características individuales.
La interrupción puede afectar el control de los síntomas
La falta temporal de un medicamento no constituye únicamente un inconveniente logístico. Si una paciente no consigue localizar su tratamiento y tampoco obtiene rápidamente una alternativa prescrita, puede interrumpirlo y experimentar nuevamente los síntomas que estaban siendo controlados.
Los sofocos y sudores nocturnos se encuentran entre las manifestaciones más conocidas, pero la transición menopáusica también puede acompañarse de trastornos del sueño, alteraciones del estado de ánimo, síntomas genitourinarios y dificultades cognitivas. Mundo de la Salud ha abordado, por ejemplo, la denominada niebla mental durante la menopausia, que puede manifestarse mediante problemas de atención, memoria y búsqueda de palabras.
Las alteraciones del sueño también pueden adquirir especial relevancia. Especialistas han advertido que los cambios hormonales de la menopausia pueden coincidir con ronquidos y trastornos respiratorios nocturnos, por lo que no todos los problemas experimentados durante esta etapa deben atribuirse automáticamente a una única causa.
En España, alrededor de 400.000 mujeres utilizan terapias hormonales, de acuerdo con las estimaciones recogidas por los especialistas consultados sobre la actual situación de abastecimiento. El crecimiento de la demanda es uno de los factores que está aumentando la presión sobre algunas presentaciones.
Las alternativas existen, pero necesitan prescripción
La existencia de medicamentos alternativos reduce el riesgo de que las pacientes queden completamente sin opciones terapéuticas, pero no resuelve por sí sola el problema. Cambiar de espray a gel, parche o comprimidos puede requerir una nueva receta y una evaluación médica para establecer la presentación y dosis apropiadas.
La AEMPS recuerda que las alternativas deben gestionarse con profesionales sanitarios. Una paciente no debería modificar por cuenta propia la dosis, combinar productos diferentes ni sustituir un medicamento por otro simplemente porque contenga estradiol.
El acceso al profesional que puede prescribir la alternativa constituye precisamente uno de los obstáculos descritos durante el actual episodio de escasez. Si la consulta no está disponible rápidamente, algunas mujeres pueden terminar recorriendo varias farmacias en busca de la misma presentación para evitar una interrupción.
La situación adquiere mayor importancia porque los síntomas pueden afectar significativamente la vida cotidiana. Un análisis sobre el impacto de la menopausia en la vida laboral ha mostrado que sofocos, alteraciones del sueño, fatiga, cambios emocionales y dificultades cognitivas pueden repercutir en el bienestar y el desempeño de algunas mujeres.
Sanidad estudia ampliar las alternativas financiadas
El Ministerio de Sanidad ha mantenido contactos con los titulares de otros tratamientos hormonales actualmente no financiados para explorar su posible incorporación a la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud. Según la AEMPS, hasta el 2 de octubre no se había concretado por parte de esas compañías una solicitud de financiación.
La agencia continúa trabajando con los laboratorios que comercializan las diferentes alternativas para aumentar el suministro. También mantiene comunicación con profesionales sanitarios y personas afectadas mientras se normaliza la disponibilidad.
La AEMPS subraya que el actual episodio tiene dimensión internacional. Esta circunstancia limita algunas de las estrategias habituales ante una escasez, como obtener unidades destinadas originalmente a otros mercados, porque esos países también pueden estar experimentando dificultades.
La terapia hormonal, entretanto, continúa siendo objeto de investigación para diferentes manifestaciones asociadas a la menopausia. Un pequeño estudio reciente analizó una combinación de estriol y progesterona frente a síntomas cognitivos, aunque sus resultados fueron preliminares y no permiten generalizar el tratamiento a todas las mujeres.
No todas las mujeres necesitan terapia hormonal
La escasez tampoco debe interpretarse como que todas las mujeres durante la menopausia necesiten tratamiento hormonal. Algunas presentan síntomas leves o no requieren medicación, mientras que otras experimentan manifestaciones suficientemente intensas como para valorar intervenciones farmacológicas.
La elección depende del tipo y gravedad de los síntomas, la edad, el tiempo transcurrido desde la menopausia, antecedentes personales y familiares, enfermedades coexistentes y posibles contraindicaciones. Por ello, tanto el inicio como la sustitución de una terapia deben realizarse de forma individualizada.
Las medidas no farmacológicas también pueden contribuir al bienestar, aunque no sustituyen automáticamente un tratamiento indicado. Actividad física, alimentación adecuada, cuidado del sueño y otras intervenciones forman parte del abordaje integral. Incluso se han estudiado estrategias como la natación en agua fría para determinados síntomas de la perimenopausia, pero la evidencia de estas opciones debe interpretarse según la calidad y limitaciones de cada estudio.
Para las pacientes que ya utilizan una terapia hormonal y encuentran dificultades para conseguirla, la recomendación práctica es consultar a la farmacia y al profesional responsable del tratamiento sobre las alternativas disponibles, evitando suspender, sustituir o modificar la medicación sin indicación clínica.
Fuentes referenciales:
Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios
Agencia SINC / EFE

