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Costa Rica impulsa la conexión de expedientes médicos entre hospitales


La iniciativa busca que centros públicos y privados puedan intercambiar información clínica de forma segura para evitar pruebas repetidas y mantener la continuidad de los tratamientos


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz


Costa Rica busca avanzar hacia un sistema sanitario en el que la información clínica de los pacientes pueda acompañarlos cuando reciben atención en hospitales públicos, clínicas privadas u otros establecimientos. El desafío será uno de los temas centrales del foro gratuito “Iniciativa Salud Digital Costa Rica”, previsto para el viernes 25 de septiembre, donde especialistas analizarán cómo lograr la interoperabilidad sin comprometer la privacidad de los datos médicos.

Actualmente, una persona puede acumular diagnósticos, resultados de laboratorio, medicamentos, procedimientos y otros antecedentes en instituciones diferentes sin que todos esos registros estén disponibles para el profesional que la atiende posteriormente. La fragmentación obliga en algunos casos al propio paciente a trasladar documentos, reconstruir verbalmente su historial o repetir exámenes que ya fueron realizados.

La propuesta no consiste necesariamente en sustituir todos los sistemas existentes por un único expediente nacional. El objetivo es desarrollar mecanismos tecnológicos y reglas comunes que permitan a plataformas diferentes intercambiar y comprender información clínica cuando exista autorización para hacerlo.

La interoperabilidad busca conectar información que hoy permanece separada

La interoperabilidad sanitaria permite que distintos sistemas informáticos intercambien datos de manera que estos puedan ser utilizados correctamente por las instituciones receptoras. Aplicada al caso costarricense, permitiría que un médico autorizado conozca información relevante generada previamente en otro establecimiento sin depender exclusivamente de documentos aportados por el paciente.

Alejandro Benavides, director ejecutivo de Meddyg, explicó que los datos de una misma persona pueden encontrarse repartidos entre los sectores público y privado. Esa separación impide que quien presta una nueva atención disponga necesariamente de todo el contexto clínico acumulado.

La disponibilidad oportuna de información resulta particularmente importante en situaciones de emergencia, cuando conocer rápidamente alergias, medicamentos, diagnósticos anteriores o resultados de pruebas puede ayudar al profesional a tomar decisiones con un panorama más completo.

La digitalización ya está transformando otros procesos asistenciales y diagnósticos. Tecnologías como los sistemas automatizados para la extracción y procesamiento inicial de muestras de sangre muestran cómo la incorporación de nuevas herramientas también exige integrarlas correctamente con los flujos de trabajo, la identificación del paciente y los sistemas clínicos existentes.

El paciente podría cambiar de institución sin perder su historial

Uno de los escenarios planteados consiste en permitir que una persona comience su tratamiento en un hospital público y posteriormente reciba atención en el sector privado sin que la segunda institución tenga que reconstruir desde cero su historial médico. Si después regresa al sistema público, los profesionales también podrían conocer, bajo las condiciones establecidas, qué atención recibió fuera de esa red.

Jürguen Schosinsky, director ejecutivo de Global Life-Centered Hub, señaló que la interoperabilidad tendría especial utilidad durante las emergencias, cuando disponer rápidamente de los antecedentes clínicos puede aportar información decisiva para orientar la atención.

La continuidad asistencial es uno de los principales argumentos a favor de este modelo. Un expediente clínico no solo registra diagnósticos: puede reunir tratamientos previos, medicamentos utilizados, alergias, resultados de laboratorio, procedimientos e información que ayuda a interpretar la evolución del paciente a lo largo del tiempo.

La importancia de integrar correctamente información procedente de distintas pruebas también se observa en áreas especializadas. Por ejemplo, el diagnóstico del síndrome de nieve visual requiere reconstruir la historia clínica y descartar otras causas de los síntomas, un proceso en el que los antecedentes y evaluaciones realizadas previamente pueden ser relevantes para los especialistas.

Evitar exámenes repetidos puede reducir costos y demoras

La fragmentación de la información puede conducir a la repetición de pruebas cuando un profesional no tiene acceso a resultados obtenidos previamente en otra institución. La interoperabilidad pretende disminuir ese problema haciendo posible que los estudios existentes estén disponibles cuando sean clínicamente pertinentes y el acceso esté autorizado.

Esto no significa que una prueba nunca deba repetirse. El médico puede necesitar un nuevo examen porque el estado del paciente cambió, porque el resultado anterior perdió vigencia o porque se requiere una metodología diferente. El beneficio esperado consiste en evitar repeticiones motivadas únicamente por la imposibilidad de localizar o consultar información ya existente.

El intercambio de datos también puede ayudar a reducir la pérdida de información durante las transiciones entre niveles asistenciales. Hospitalizaciones, consultas especializadas, atención primaria y servicios privados pueden formar parte de un mismo proceso terapéutico, aunque administrativamente correspondan a instituciones diferentes.

La privacidad es uno de los principales retos de la salud digital

Conectar expedientes clínicos implica manejar información especialmente sensible. Los especialistas participantes en la iniciativa sostienen que interoperabilidad no significa acceso indiscriminado: el sistema deberá establecer quién puede consultar los datos, en qué circunstancias, con qué finalidad y bajo qué mecanismos de autorización y seguridad.

También será necesario determinar cómo registrar los accesos y establecer responsabilidades. La trazabilidad permite identificar qué usuario consultó determinada información y puede convertirse en una herramienta esencial para auditar el funcionamiento del sistema y detectar accesos que no correspondan a una necesidad asistencial legítima.

El reto de proteger los datos aumenta conforme la medicina incorpora tecnologías capaces de generar y analizar volúmenes crecientes de información. La investigación basada en nuevas técnicas de resonancia para estudiar el flujo sanguíneo cerebral con mayor resolución ilustra cómo los sistemas sanitarios trabajan cada vez con registros clínicos e imágenes de gran complejidad que necesitan almacenamiento, acceso y gestión adecuados.

Los sistemas deben entender los datos de la misma manera

La interoperabilidad no depende solamente de conectar servidores. Para que el intercambio tenga utilidad clínica, las instituciones necesitan criterios compatibles sobre la forma de identificar pacientes, medicamentos, diagnósticos, procedimientos y resultados de laboratorio.

Un dato enviado por una institución debe conservar su significado cuando llega a otra. Por ello, el proyecto deberá abordar estándares internacionales de intercambio de información, reglas de gobernanza y mecanismos que permitan interpretar los registros de forma coherente entre distintos proveedores.

La calidad de los datos constituye otro componente esencial. Digitalizar información incompleta, incorrecta o desactualizada no resuelve por sí misma los problemas asistenciales. Los sistemas necesitan procedimientos para mantener registros fiables y permitir que los profesionales conozcan el origen y contexto de la información que consultan.

La necesidad de interpretar correctamente información compleja también aparece en la investigación médica. Estudios que analizan datos sobre la presencia de microplásticos en diferentes tejidos humanos muestran la importancia de conservar el contexto, la metodología y las limitaciones cuando los resultados científicos o clínicos son almacenados y posteriormente utilizados.

Costa Rica ya dispone del Expediente Digital Único en Salud

El país parte de una experiencia importante dentro del sector público: el Expediente Digital Único en Salud (EDUS), administrado por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). El sistema permite registrar y consultar información de los pacientes dentro de la red institucional y se ha extendido progresivamente hacia nuevos ámbitos asistenciales.

En septiembre de 2026, la CCSS habilitó el EDUS en dos centros penitenciarios de Pococí mediante un convenio con el Ministerio de Justicia y Paz. La iniciativa permite que personal sanitario autorizado registre y consulte información dentro del mismo ecosistema utilizado por la Caja y forma parte de una expansión prevista hacia otros establecimientos penitenciarios.

La interoperabilidad entre sectores plantea un desafío más amplio porque implica coordinar instituciones con infraestructuras tecnológicas, procedimientos administrativos y responsabilidades diferentes. Además de las soluciones informáticas, serán necesarios acuerdos entre autoridades, prestadores de servicios, profesionales y empresas tecnológicas.

El Ministerio de Salud incluye la interoperabilidad entre sus prioridades

La integración de la información clínica forma parte de una agenda sanitaria más amplia. El Ministerio de Salud ha incluido la transformación digital entre sus prioridades estratégicas y trabaja junto con el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones en aspectos legales, financieros y técnicos vinculados con una interoperabilidad nacional.

El objetivo oficial incluye que los pacientes puedan acceder y administrar sus datos y que la información esté disponible cuando necesiten atención. Las autoridades también consideran que una mejor conexión de los registros puede reducir trámites, reprocesos y costos, además de contribuir a la gestión de servicios sanitarios.

Otra propuesta presentada en Costa Rica durante septiembre evidencia el potencial de esa integración. El Colegio de Médicos y Cirujanos planteó un mecanismo para incorporar médicos externos a la CCSS en la atención de pacientes de las listas de espera mediante una plataforma conectada con el EDUS. La iniciativa permanece sujeta a la aprobación institucional.

Un foro reunirá a los actores de la transformación sanitaria

El foro “Iniciativa Salud Digital Costa Rica” será organizado por la Universidad Latina de Costa Rica y Global Life-Centered Hub. La actividad será gratuita y abierta al público y reunirá a especialistas y representantes del ecosistema sanitario para discutir las condiciones necesarias para avanzar hacia una atención más integrada.

La agenda contempla aplicaciones prácticas de la interoperabilidad, estándares internacionales, protección de datos y los requisitos para ampliar la digitalización del sistema sanitario. La discusión también deberá considerar cómo mantener al paciente en el centro del intercambio de información y garantizar que la tecnología mejore, en lugar de complicar, la continuidad asistencial.

El reto costarricense combina así tres dimensiones que deberán avanzar de manera coordinada: sistemas capaces de comunicarse, reglas que protejan la información sensible y acuerdos institucionales que permitan utilizar los datos cuando resulten necesarios para atender al paciente.

Fuente referencial:
Infobae