Especialistas advierten que el virus del papiloma humano gana peso como causa de tumores orofaríngeos, con impacto creciente en población joven y económicamente activa.
Redactor: Luis Ortega
Editor: Karem Díaz S.
El virus del papiloma humano, VPH, está modificando el perfil del cáncer de orofaringe en México. En los últimos años, el porcentaje de personas diagnosticadas con este tipo de cáncer pasó de entre 1 y 2% a casi 5% de la población, una tendencia que preocupa a especialistas por su aparición en personas cada vez más jóvenes.
El otorrinolaringólogo Francisco Javier Saynes Marín advirtió que, durante la última década, el VPH que afecta lengua, paladar, labio y angina se ha convertido en una de las causas del cáncer de orofaringe. El cambio se suma a factores tradicionales como tabaco y alcohol, históricamente vinculados con tumores de cabeza y cuello.
El VPH cambia el mapa del cáncer orofaríngeo
El cáncer de orofaringe ya no puede explicarse solo por exposición al tabaco o al alcohol. El VPH, una infección común y en muchos casos silenciosa, aparece ahora como un factor relevante en tumores que afectan estructuras de la boca y la garganta.
La relación entre virus y cáncer forma parte de una preocupación sanitaria más amplia. En Mundo de la Salud se ha explicado que existen virus que pueden causar cáncer, entre ellos el VPH, asociado con tumores de cuello uterino, ano, pene, vulva, vagina y cabeza y cuello.
Una tendencia que afecta a personas jóvenes
Saynes Marín señaló que la incidencia de lesiones relacionadas con VPH puede observarse en pacientes de entre 25 y 35 años, es decir, personas jóvenes y económicamente activas. En el caso del cáncer de orofaringe, el pico aparece con mayor frecuencia entre los 40 y 50 años, aunque muchos pacientes pudieron haber presentado lesiones previas sin darles importancia.
El especialista también indicó que, si antes era una forma de cáncer más frecuente en hombres, los cambios en prácticas cotidianas y el mayor consumo de tabaco y alcohol en nuevas generaciones de mujeres han modificado parte de las estadísticas.
Vacunación antes de la vida sexual activa
La prevención primaria sigue siendo central. Saynes Marín subrayó que la vacunación debe aplicarse idealmente entre los ocho y los 15 años, antes del inicio de la vida sexual activa.
La Organización Mundial de la Salud contempla un esquema de dos aplicaciones. En México, de acuerdo con la disposición oficial citada por el especialista, se cubre una dosis, la cual cuenta con estudios que muestran capacidad para prevenir la infección.
La vacuna contra el VPH es una de las inmunizaciones preventivas contra cáncer ya aprobadas y utilizadas. En el campo oncológico, las vacunas contra el cáncer incluyen estrategias preventivas, como la del VPH, y terapias en investigación para distintos tumores.
Serotipos, infección silenciosa y riesgo posterior
Existen alrededor de 200 serotipos del VPH, pero nueve de ellos son responsables de la mayoría de los cánceres. En muchos casos, la infección no genera síntomas y el sistema inmunológico logra eliminar el virus.
Saynes Marín explicó que en cerca del 90% de los casos el virus se autolimita y no produce otra lesión. El problema aparece en un porcentaje menor de pacientes, en quienes la infección puede evolucionar hacia formas más graves años después del contagio.
Señales de alerta en lengua, paladar o boca
El especialista pidió prestar atención a lesiones en lengua, paladar o zonas de la boca que no desaparecen. Una úlcera, granito, zona verrugosa o lesión que no evoluciona favorablemente en una semana debe ser revisada por un especialista.
Las lesiones pueden ser indoloras, pero perceptibles. En algunos casos, el odontólogo detecta la alteración durante un procedimiento dental y remite al paciente con otorrinolaringología u oncología de cabeza y cuello.
Los tumores de cabeza y cuello pueden comprometer funciones esenciales como hablar, comer, tragar y respirar. Por eso, la detección temprana resulta decisiva, como también ocurre en nuevas investigaciones sobre tumores de cabeza y cuello y sus tratamientos.
Secuelas funcionales y calidad de vida
La preocupación médica no se limita al aumento de casos. Quienes sobreviven a una cirugía oral pueden enfrentar secuelas anatómicas, funcionales y estéticas, incluidas dificultades para hablar, comer y sostener una buena calidad de vida.
Ese impacto explica la insistencia en prevención, vacunación y consulta temprana. En tumores orofaríngeos, llegar tarde al diagnóstico puede implicar tratamientos más agresivos y mayor carga funcional para el paciente.
Un problema de prevención también para hombres
Durante años, las campañas de prevención del VPH se asociaron principalmente con el cáncer cervicouterino. Sin embargo, los especialistas recuerdan que el virus también afecta a hombres y puede participar en tumores de cabeza y cuello.
La prevención del VPH debe entenderse como una estrategia de salud pública para ambos sexos. La relación entre vacunación y reducción de cáncer ya se observa en el debate sobre cáncer de cuello uterino y desigualdad sanitaria, donde la cobertura vacunal y el acceso a prevención siguen siendo determinantes.
