Una investigación de Dalhousie University en modelos animales halló que el nitrato sódico puede bloquear adaptaciones cardíacas positivas en hembras entrenadas
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.
Los suplementos derivados de la remolacha, populares entre corredores, ciclistas y personas que practican ejercicio de resistencia, quedaron bajo una nueva mirada científica por sus posibles efectos diferenciados en el corazón femenino. Una investigación realizada por especialistas de Dalhousie University y publicada en Scientific Reports detectó que el nitrato sódico, combinado con entrenamiento aeróbico, anuló varias adaptaciones cardíacas positivas en hembras de ratón.
El hallazgo no significa que estos suplementos deban descartarse de forma automática ni que exista una demostración directa de daño cardiovascular en humanos. Pero sí abre una advertencia importante: los productos promocionados como aliados naturales del rendimiento físico pueden tener efectos más complejos de lo esperado, especialmente cuando se usan de forma prolongada y en combinación con ejercicio habitual.
Durante años, el jugo de remolacha y los suplementos ricos en nitratos fueron asociados con una posible mejora del rendimiento físico porque el nitrato puede transformarse en óxido nítrico dentro del organismo. Esta molécula favorece la dilatación de los vasos sanguíneos y puede mejorar el flujo de sangre hacia los músculos. Sin embargo, el nuevo estudio introduce una pregunta clave: ¿qué ocurre cuando esa intervención se combina con entrenamiento aeróbico en hembras?
Qué investigaron los científicos
El equipo liderado por la doctora Susan Howlett trabajó con ratones machos y hembras de mediana edad durante 12 semanas. Los animales fueron divididos en cuatro grupos: algunos recibieron nitrato sódico, otros realizaron ejercicio en ruedas de entrenamiento, un tercer grupo combinó suplemento y ejercicio, y un cuarto grupo no recibió ninguna intervención.
El objetivo era observar cómo respondía el corazón después de varias semanas de actividad física sostenida. En condiciones normales, el ejercicio aeróbico puede producir adaptaciones positivas en el músculo cardíaco, en la función ventricular y en los mecanismos celulares que regulan la contracción y relajación del corazón.
Ese punto conecta con la importancia ya documentada del ejercicio para la salud cardiovascular, aunque el nuevo trabajo muestra que la respuesta puede modificarse cuando se añade un suplemento específico al entrenamiento.
El efecto inesperado en hembras
En las hembras que combinaron ejercicio aeróbico y nitrato sódico, los investigadores observaron que desaparecieron varias mejoras cardíacas esperadas. Entre ellas se incluyeron cambios estructurales saludables del músculo cardíaco y beneficios en la función ventricular, es decir, en la capacidad del corazón para contraerse y relajarse correctamente.
También se detectaron alteraciones en el manejo del calcio dentro de las células cardíacas. Este mecanismo es esencial porque el calcio participa en la coordinación de cada latido. Cuando el sistema funciona mejor, el corazón puede responder con mayor eficiencia al esfuerzo físico. En las hembras que recibieron nitrato sódico junto con ejercicio, esas mejoras no se mantuvieron.
El dato resulta especialmente relevante porque las hembras suplementadas recorrieron mayores distancias durante el ejercicio. Es decir, el nitrato pareció favorecer ciertos aspectos del rendimiento, pero al mismo tiempo bloqueó adaptaciones beneficiosas en el corazón. Esa contradicción es una de las razones por las que el estudio reavivó el debate sobre el uso de suplementos deportivos sin suficiente evaluación diferenciada por sexo.
Diferencias entre machos y hembras
Uno de los aspectos centrales del estudio fue la diferencia observada entre sexos. Los efectos negativos aparecieron principalmente en hembras. En los machos, las modificaciones cardíacas fueron menores y no se observaron alteraciones importantes en la estructura del corazón.
Los autores no plantean que el suplemento sea seguro para hombres ni perjudicial para mujeres de manera automática. La interpretación debe ser más prudente: los resultados sugieren que las respuestas biológicas al nitrato sódico pueden variar según el sexo y que hacen falta estudios en humanos para evaluar el impacto real en deportistas, mujeres activas y personas que consumen estos productos con frecuencia.
La advertencia es coherente con una preocupación más amplia en biomedicina: durante décadas, muchas investigaciones sobre suplementos, fisiología del ejercicio y salud cardiovascular se realizaron principalmente en machos. Esa brecha puede dejar sin respuesta preguntas importantes sobre cómo responden las mujeres ante intervenciones nutricionales o deportivas.
Suplementos naturales no siempre significa uso sin riesgo
El estudio también cuestiona una idea muy extendida en el mundo del fitness: que un suplemento de origen natural es automáticamente seguro. El jugo de remolacha y los productos ricos en nitratos suelen promocionarse como recursos para mejorar el rendimiento y apoyar la salud cardiovascular. Pero esta investigación muestra que la relación entre suplemento, ejercicio y corazón puede depender del contexto biológico.
Algo similar ocurre con otros productos de consumo frecuente: los suplementos no deben reemplazar una dieta equilibrada ni usarse como solución universal sin considerar edad, sexo, estado metabólico, dosis, duración del consumo y objetivos reales.
En el caso del nitrato sódico, los investigadores señalaron que algunos efectos negativos parecieron revertirse después de suspender el suplemento durante varias semanas. Ese dato sugiere que ciertos cambios podrían no ser permanentes, aunque todavía se necesitan más estudios para entender los mecanismos implicados.
Qué significa para quienes entrenan
Para las personas que hacen ejercicio, el mensaje no es abandonar de inmediato cualquier suplemento con nitratos, sino actuar con más cautela. Los hallazgos proceden de modelos animales y no prueban por sí solos un daño directo en mujeres humanas. Aun así, refuerzan la necesidad de evitar el consumo prolongado sin orientación profesional, especialmente cuando se busca combinar suplementos con entrenamiento aeróbico frecuente.
Los autores consideran necesario analizar concentraciones reales de nitrato en sangre, estudiar otros mecanismos celulares y evaluar los efectos en humanos. También recomiendan investigaciones segmentadas por sexo antes de avalar el uso prolongado de estos productos en atletas o deportistas recreativos.
La discusión se suma a otros temas relacionados con la salud ósea y cardiovascular, donde la nutrición puede aportar beneficios, pero siempre dentro de un enfoque equilibrado y basado en evidencia.
Una señal para mejorar la investigación biomédica
Más allá del nitrato sódico, el estudio plantea un problema de fondo: muchos productos llegan al mercado con información limitada sobre sus efectos diferenciados según sexo. Esto es especialmente importante en suplementos deportivos, donde el rendimiento físico puede mejorar en una variable concreta mientras otros indicadores fisiológicos muestran señales menos favorables.
El corazón femenino no debería evaluarse como una simple extensión del modelo masculino. Las diferencias hormonales, metabólicas y celulares pueden modificar la respuesta a suplementos, ejercicio y tratamientos. Por eso, el hallazgo de Dalhousie University no cierra el debate, sino que lo vuelve más preciso: antes de recomendar el uso prolongado de nitratos derivados de la remolacha, se necesitan estudios humanos que midan seguridad, dosis, duración y efectos cardiovasculares reales en mujeres.
En un contexto donde el entrenamiento físico se asocia con longevidad y salud, la pregunta ya no es solo qué suplemento mejora el rendimiento, sino si esa mejora ocurre sin interferir con las adaptaciones positivas que el propio ejercicio produce en el organismo.
Referencias
Infobae. “Cuál es el verdadero impacto de los suplementos derivados de la remolacha en el corazón femenino”. Publicado el 19 de mayo de 2026. Autora: Constanza Almirón.
