Los datos oficiales muestran que 653 fallecimientos correspondieron a bebés menores de 28 días, mientras el país acumuló 63 muertes maternas hasta junio de 2026.
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
República Dominicana registró 762 muertes infantiles durante el primer semestre de 2026, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud Pública. Del total, 653 fallecimientos correspondieron a neonatos, es decir, bebés que murieron antes de cumplir los 28 días de vida.
El balance también contabilizó 63 muertes maternas hasta junio. Los fallecimientos se produjeron durante el embarazo, el parto o el periodo posterior a la gestación, y mantienen bajo presión los programas de atención prenatal, obstétrica y neonatal del país.
Las cifras adquieren especial relevancia en un contexto en el que República Dominicana registra menos nacimientos. La reducción de la natalidad modifica la demanda de servicios maternoinfantiles, pero no elimina las brechas relacionadas con la atención durante el embarazo, el parto y las primeras semanas de vida.
La mayoría de las muertes ocurrió durante el periodo neonatal
La Organización Mundial de la Salud define la mortalidad neonatal como la muerte de un niño durante los primeros 28 días de vida. Esta etapa concentra riesgos vinculados con el parto prematuro, las complicaciones durante el nacimiento, las infecciones y la capacidad de los servicios sanitarios para responder a emergencias.
Los 653 fallecimientos neonatales representaron la mayor parte de las 762 muertes infantiles notificadas entre enero y junio. La concentración de casos en los primeros días de vida subraya la necesidad de reforzar la atención prenatal, la vigilancia del embarazo, la asistencia segura durante el parto y el seguimiento inmediato del recién nacido.
El parto prematuro continúa siendo uno de los principales factores asociados con enfermedad grave y mortalidad en la infancia. Investigaciones recientes también han analizado cómo factores ambientales, como el calor extremo durante el embarazo, pueden aumentar el riesgo de nacimientos antes de las 37 semanas en determinadas poblaciones.
Santo Domingo concentra la mayor cantidad de casos
La distribución territorial muestra una mayor carga en las zonas más pobladas del país. Santo Domingo acumuló 218 muertes infantiles durante el periodo analizado, seguido por Santiago, con 88, y el Distrito Nacional, con 74.
Estas tres demarcaciones concentraron 380 fallecimientos, prácticamente la mitad del total nacional. La cantidad de casos también debe analizarse en relación con el volumen de nacimientos, la densidad poblacional y la concentración de hospitales de referencia que reciben pacientes trasladados desde otras provincias.
El Ministerio de Salud Pública ha reconocido que, aunque existe una reducción frente al mismo periodo del año anterior, las cifras continúan siendo elevadas y representan un desafío para el sistema sanitario dominicano.
La Semana Epidemiológica 25 sumó nuevos fallecimientos
Durante la Semana Epidemiológica 25, correspondiente al periodo comprendido entre el 21 y el 27 de junio de 2026, se notificaron 24 muertes infantiles y cinco muertes maternas.
Con esos nuevos registros, el acumulado de muertes maternas alcanzó 63 casos durante el año. En mayo se habían contabilizado 561 fallecimientos infantiles y 40 maternos, por lo que las notificaciones continuaron aumentando durante las semanas posteriores.
La vigilancia semanal permite identificar cambios en la distribución de los casos, reconocer territorios con mayores necesidades y orientar las intervenciones de los servicios de salud. Sin embargo, los datos requieren una evaluación detallada de las causas clínicas, las condiciones de atención y los factores sociales presentes en cada fallecimiento.
Las muertes maternas mantienen la alerta sanitaria
La mortalidad materna comprende los fallecimientos asociados con complicaciones durante el embarazo, el parto o el periodo posterior. Entre los problemas que pueden poner en peligro la vida se encuentran las hemorragias, las infecciones, los trastornos hipertensivos y otras emergencias obstétricas.
La preeclampsia continúa siendo una de las complicaciones más graves porque combina presión arterial elevada con riesgo de daño en órganos de la madre y afectación del desarrollo fetal. Nuevas investigaciones exploran procedimientos como la filtración sanguínea para tratar la preeclampsia, aunque su aplicación todavía requiere evaluación especializada y mayor evidencia clínica.
La detección temprana de riesgos durante la gestación resulta decisiva para reducir complicaciones. Tecnologías experimentales, entre ellas un sensor sanguíneo para identificar riesgos del embarazo, buscan reconocer señales de diabetes gestacional, hipertensión y parto prematuro desde etapas más tempranas.
Acceso limitado y controles prenatales insuficientes
Entre los factores relacionados con la persistencia de la mortalidad infantil y materna figuran el acceso limitado a servicios médicos, la escasez de recursos en algunos hospitales, el seguimiento insuficiente de los controles prenatales y las condiciones socioeconómicas adversas.
Estas dificultades pueden retrasar la identificación de embarazos de alto riesgo, limitar la atención oportuna de complicaciones y reducir la capacidad de respuesta ante emergencias durante el parto y los primeros días de vida.
La pobreza, la falta de educación sanitaria y las deficiencias estructurales de la red hospitalaria incrementan el riesgo de desenlaces evitables. La prevención requiere que las embarazadas puedan acceder de manera continua a consultas, análisis, vacunación, atención obstétrica y servicios neonatales adecuados.
Otras enfermedades permanecen bajo vigilancia
El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica también notificó seis nuevos casos de dengue durante la misma semana de junio. Las autoridades identificaron circulación del serotipo DENV-2 y confirmaron cuatro casos relacionados con esta variante.
La malaria sumó un nuevo caso y alcanzó un acumulado de 101 infecciones durante 2026, sin fallecimientos reportados. La leptospirosis no registró nuevos casos en la semana epidemiológica analizada, aunque mantuvo un acumulado anual de 203.
En relación con los virus respiratorios, el SARS-CoV-2 se mantuvo como el agente con mayor circulación, seguido por el adenovirus, el virus sincitial respiratorio y la influenza A(H1N1)pdm09.
Prioridades para reducir los fallecimientos evitables
La Organización Mundial de la Salud y UNICEF han insistido en reforzar la vigilancia epidemiológica, la vacunación y la calidad de los servicios maternoinfantiles. Las acciones prioritarias incluyen ampliar la atención primaria, fortalecer los hospitales, capacitar al personal sanitario y garantizar una respuesta rápida ante complicaciones obstétricas y neonatales.
La elevada proporción de muertes durante los primeros 28 días de vida exige revisar la atención que reciben la madre y el bebé antes, durante y después del nacimiento. También requiere identificar con precisión cuáles fallecimientos podían prevenirse y en qué momento falló la continuidad asistencial.
Los datos territoriales de Santo Domingo, Santiago y el Distrito Nacional permiten localizar parte de la carga, pero la reducción sostenida dependerá de intervenciones que alcancen también a las comunidades con menor acceso, donde las barreras económicas, geográficas y hospitalarias pueden retrasar una atención que resulta decisiva.
Fuente(s) referenciales
Infobae: La República Dominicana registra 762 muertes infantiles en el primer semestre de 2026
