Estado de la Salud Global

Lectura rápida de señales sanitarias globales

🫁
RespiratoriasVigilancia estacional activaLa circulación de virus respiratorios permanece bajo seguimiento, con atención adicional a viajeros y grupos vulnerables.
💉
VacunaciónCoberturas desigualesLos programas sanitarios mantienen campañas de recuperación para cerrar brechas de inmunización infantil y comunitaria.
🧠
Salud mentalDemanda sostenidaLos sistemas de salud refuerzan la atención comunitaria ante estrés, ansiedad y dificultades de acceso a especialistas.
🥗
NutriciónMejora global desigualEl hambre mundial disminuye por tercer año consecutivo, aunque persisten importantes disparidades entre regiones.
❤️
CrónicasPrevención prioritariaCardiopatías, diabetes y cáncer continúan concentrando una parte elevada de la carga sanitaria mundial.
⚠️
AlertasBrotes bajo seguimientoÉbola, cólera, chikungunya, ciclosporiasis y hantavirus requieren vigilancia epidemiológica focalizada.
🔬
InvestigaciónCooperación científica activaLa investigación clínica y el acceso internacional al conocimiento ganan relevancia frente a emergencias sanitarias complejas.

Panamá registra 468 infecciones respiratorias graves en una semana


Los casos de bronconeumonía y neumonía aumentaron 11,4 %, mientras las muertes asociadas con influenza llegaron a 55 durante 2026


Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Eduardo Schmitz


Panamá registró 468 casos de infecciones respiratorias agudas graves durante la semana epidemiológica 26, comprendida entre el 28 de junio y el 4 de julio de 2026. La cifra representa un aumento de 11,4 % frente a los 420 casos comunicados en el informe anterior.

El Ministerio de Salud contabilizó 48 registros adicionales en una semana. El acumulado nacional pasó de 9.150 a 9.634 casos, con una tasa de 208,4 infecciones respiratorias graves por cada 100.000 habitantes.

Dentro de esta categoría se incluyen las bronconeumonías y las neumonías, enfermedades que afectan los pulmones y que, en sus formas más graves, pueden requerir hospitalización y soporte respiratorio.

El incremento ocurre mientras las autoridades mantienen la vigilancia de la influenza y otros virus respiratorios. La circulación simultánea de diferentes patógenos puede aumentar la demanda de consultas, pruebas diagnósticas y camas hospitalarias, especialmente entre las personas con mayor riesgo de complicaciones.

Dificultad respiratoria y dolor torácico son señales de alarma

Los cuadros respiratorios pueden comenzar con fiebre, tos, congestión nasal, dolor de garganta y malestar general. Estos síntomas también aparecen en infecciones leves, por lo que resulta necesario observar su evolución y la condición general del paciente.

Las señales que requieren atención médica incluyen dificultad para respirar, respiración acelerada, dolor en el pecho, confusión, coloración azulada en los labios o el rostro, fiebre persistente y deterioro rápido.

Los niños pequeños, las personas mayores y quienes viven con enfermedades crónicas presentan mayor probabilidad de desarrollar complicaciones. La vulnerabilidad también aumenta cuando existen afecciones metabólicas, cardiovasculares, renales o inmunológicas.

La vigilancia de estos síntomas resulta relevante ante la circulación conjunta de influenza y otros agentes respiratorios, una situación que también ha motivado estudios sobre la vulnerabilidad frente a la gripe H3N2 y otros virus.

Las muertes por influenza aumentaron de 54 a 55

El informe epidemiológico confirmó una nueva defunción asociada con influenza, por lo que el total de muertes registradas en Panamá durante 2026 aumentó de 54 a 55.

Del total de personas fallecidas, el 58,2 % eran hombres. El 60 % tenía 65 años o más, mientras que los menores de un año representaron el 12,7 % de las muertes.

La distribución por edades muestra que los adultos mayores y los lactantes concentran una parte importante de los desenlaces mortales. Ambos grupos pueden experimentar una evolución más rápida hacia neumonía, insuficiencia respiratoria, sepsis, hospitalización o muerte.

La influenza suele provocar fiebre de inicio repentino, tos seca, dolor de cabeza, molestias musculares y articulares, cansancio intenso, dolor de garganta y secreción nasal. Aunque muchas personas se recuperan en aproximadamente una semana, la enfermedad puede agravarse en pacientes vulnerables.

Ninguna de las personas fallecidas tenía la vacuna actual

Ninguna de las 55 personas fallecidas por influenza había recibido la vacuna correspondiente a la temporada vigente. El informe también indicó que el 82 % no había sido vacunado durante la temporada de 2025.

Además, el 81,5 % de las personas fallecidas presentaba factores de riesgo. Entre los principales figuraban la edad avanzada y las enfermedades metabólicas, cardiovasculares o renales.

Los datos refuerzan la atención sobre la vacunación como herramienta para reducir el riesgo de cuadros graves. La inmunización no evita todas las infecciones, pero puede disminuir la probabilidad de complicaciones, hospitalización y otros desenlaces clínicos severos.

En los adultos mayores, la vacuna antigripal de dosis alta ha mostrado mayor protección frente a hospitalizaciones que la formulación estándar en investigaciones que analizaron a personas de 65 años o más.

La protección también es relevante durante la infancia. Un estudio sobre la eficacia de la vacuna contra la gripe en niños encontró una reducción del riesgo de acudir a urgencias o requerir hospitalización por influenza.

Las consultas por síndrome gripal disminuyeron

A diferencia de las infecciones respiratorias graves, las consultas semanales por síndrome gripal descendieron de 1.204 a 1.064. La reducción fue de 140 registros frente al informe epidemiológico precedente.

El acumulado anual, sin embargo, llegó a 22.616 consultas, con una tasa de 489,1 casos por cada 100.000 habitantes. La disminución semanal de los cuadros gripales no impidió que aumentaran las bronconeumonías y neumonías que requieren mayor vigilancia clínica.

Esta diferencia muestra que la evolución de las enfermedades respiratorias no puede evaluarse únicamente por el número total de consultas. Una reducción de síntomas gripales leves puede coexistir con un aumento de pacientes que desarrollan formas graves.

La circulación de nuevas variantes de influenza también exige vigilancia continua. Durante otras temporadas, el aumento de variantes de gripe como H3N2 ha generado preocupación por su capacidad para elevar las infecciones y complicaciones entre grupos vulnerables.

Malaria y leishmaniasis también aumentaron en Panamá

El mismo informe sanitario actualizó la situación de otras enfermedades bajo vigilancia. La malaria alcanzó 4.671 casos acumulados, frente a los 4.588 incluidos en el reporte anterior.

Durante la semana epidemiológica 26 se notificaron 29 casos de malaria y se incorporaron otros 54 correspondientes a semanas previas. La diferencia acumulada entre ambos informes fue de 83 registros.

Los primeros síntomas de la malaria suelen incluir fiebre, dolor de cabeza y escalofríos. Sin tratamiento oportuno, la infección puede evolucionar hacia dificultad respiratoria, anemia grave, alteraciones de conciencia, convulsiones, daño orgánico y muerte.

La leishmaniasis sumó 47 notificaciones durante la semana y elevó su acumulado de 1.404 a 1.452 casos. La forma cutánea provoca lesiones y úlceras en la piel, mientras que la mucocutánea afecta principalmente la nariz, la boca y la garganta.

La variante visceral puede ocasionar fiebre prolongada, pérdida de peso, anemia y aumento del tamaño del hígado y el bazo. Sin tratamiento, constituye la presentación más peligrosa de la enfermedad.

También se actualizaron los casos de zika y Oropouche

El acumulado de zika aumentó de uno a dos casos, mientras que los registros de hantavirus pasaron de 11 a 12. Los casos de leptospirosis se elevaron de 22 a 26.

Las infecciones humanas por gusano barrenador aumentaron de 57 a 60. En el caso del virus Oropouche, los registros pasaron de siete a 16, aunque ocho de los casos incorporados durante la semana correspondían a actualizaciones de períodos anteriores.

No se notificaron nuevos casos de mpox, anteriormente denominada viruela símica, cuyo acumulado anual se mantuvo en seis contagios. Tampoco se registraron nuevos casos de chikungunya, que conservó un total de cuatro.

El sistema de vigilancia no identificó nuevos casos semanales de fiebre o síndrome cardiopulmonar por hantavirus ni de leptospirosis, aunque incorporó expedientes correspondientes a semanas anteriores.

El Ministerio de Salud pide reforzar las medidas preventivas

El Ministerio de Salud recomendó lavarse las manos con frecuencia y mantener una adecuada ventilación en los espacios cerrados. Estas medidas reducen la exposición a secreciones respiratorias y la acumulación de partículas en ambientes con poca circulación de aire.

Las autoridades también aconsejaron utilizar voluntariamente mascarilla cuando aparezcan síntomas respiratorios. Su uso puede disminuir la propagación de gotas y partículas, especialmente en centros sanitarios, transporte público, lugares concurridos y hogares con personas vulnerables.

Las personas con fiebre persistente, dificultad respiratoria o deterioro acelerado deben buscar atención médica. La recomendación cobra especial importancia en niños pequeños, adultos mayores y pacientes con enfermedades crónicas.

El reporte epidemiológico mantiene bajo vigilancia simultánea las infecciones respiratorias graves, la influenza y varias enfermedades transmitidas por vectores. La evolución semanal permitirá determinar si el incremento de bronconeumonías y neumonías continúa y si las medidas preventivas logran reducir las complicaciones y hospitalizaciones.

Fuente(s) referenciales

Infobae