Un estudio de la Universidad de Virginia halló presión arterial elevada durante consultas oftalmológicas rutinarias
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
Las consultas oftalmológicas de rutina podrían convertirse en una oportunidad clínica para detectar hipertensión no diagnosticada o mal controlada en personas con diabetes. Un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia encontró que la presión arterial elevada era muy común entre pacientes con diabetes tipo 1 o tipo 2 atendidos en clínicas de retina.
El trabajo incluyó a 172 adultos con diabetes que acudían a las University of Virginia Eye Clinics. Durante la consulta, el personal midió la presión arterial antes de aplicar gotas para dilatar los ojos, con el objetivo de obtener lecturas más precisas. Además, los pacientes respondieron un cuestionario sobre antecedentes de hipertensión, uso de medicamentos, controles en casa y aceptación de la medición durante el examen ocular.
Solo una minoría tenía presión arterial normal
Los resultados mostraron una brecha importante entre la percepción de control y las cifras medidas en la clínica. Solo el 8,1 % de los participantes presentó niveles normales de presión arterial. Aproximadamente la mitad tenía hipertensión en etapa 2, una categoría definida por presión sistólica de 140 mm Hg o más, o presión diastólica de 90 mm Hg o más.
El hallazgo más preocupante fue que el 10,5 % de los pacientes presentó valores compatibles con crisis hipertensiva, una situación que puede convertirse en emergencia médica si no se atiende, por el riesgo de eventos como infarto o accidente cerebrovascular. Estos datos refuerzan la importancia del seguimiento cardiovascular en pacientes con diabetes, especialmente cuando ya existen otros factores de riesgo asociados a la presión arterial alta.
Diabetes, retina y riesgo vascular
La diabetes se asocia con otras enfermedades no transmisibles, entre ellas obesidad, retinopatía, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. En el ojo, la retinopatía diabética es una complicación frecuente de la enfermedad vascular sistémica y puede provocar daño en la retina o edema macular, una acumulación de líquido en la zona central de la retina.
Aunque las clínicas oftalmológicas suelen concentrarse en el daño ocular ya presente, los investigadores plantean que esos espacios también pueden funcionar como puntos de detección de riesgos sistémicos. Muchos pacientes que acuden a consultas de retina ya tienen diabetes y, por tanto, un perfil de mayor vulnerabilidad vascular. Otros estudios sobre complicaciones oculares de la diabetes también han mostrado que la enfermedad puede afectar distintas estructuras del ojo, no solo la retina.
Pacientes sin diagnóstico previo también mostraron cifras elevadas
Entre quienes no tenían diagnóstico previo de hipertensión, el 85,7 % presentó presión arterial por encima de lo normal. Además, el 35,7 % ya se encontraba en rango de hipertensión en etapa 2. Esto indica que la medición durante la consulta ocular puede revelar casos que todavía no han sido identificados en otros niveles de atención.
También hubo discrepancias entre quienes creían tener su hipertensión bajo control. En ese grupo, el 52 % todavía tenía hipertensión en etapa 2 y el 8 % alcanzó valores de crisis hipertensiva. La investigación mostró que las creencias del paciente sobre su estado cardiovascular no siempre coinciden con las cifras medidas.
La medición fue bien aceptada en la consulta ocular
La aceptación de este control fue alta: el 93 % de los pacientes consideró razonable y aceptable que se midiera la presión arterial durante el examen oftalmológico. Cerca del 74 % ya sabía que la presión arterial elevada puede dañar la visión, lo que facilitó la comprensión del procedimiento como parte del cuidado integral.
Las mediciones también generaron acciones inmediatas. El 59,9 % de los pacientes recibió la recomendación de contactar a su proveedor de atención primaria; el 11,6 % necesitó seguimiento en uno o dos días, y una persona fue enviada al servicio de emergencias. El estudio sugiere que una intervención simple dentro de la consulta ocular puede ayudar a conectar la salud visual con la prevención cardiovascular y metabólica, un punto relevante también para la detección temprana de condiciones como la prediabetes y la diabetes tipo 2.
Una ventana clínica para detectar riesgo sistémico
Los investigadores sostienen que los resultados apoyan la incorporación rutinaria de mediciones de presión arterial en consultas oftalmológicas, especialmente en pacientes con diabetes. La propuesta no sustituye el control médico general, pero puede ayudar a identificar personas con hipertensión no reconocida o insuficientemente controlada.
El estudio fue publicado en JAMA Ophthalmology y se centró en pacientes atendidos en clínicas de la Universidad de Virginia. Sus autores destacan que la retina puede ofrecer una ventana a la salud vascular sistémica, y que una medición sencilla en el momento de la consulta puede activar derivaciones oportunas antes de que aparezcan complicaciones mayores.
Fuente(s) referenciales
Medical Xpress: Routine eye exams reveal stage 2 hypertension in half of diabetes patients
