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El cáncer retrocede en mortalidad, pero crecerá con fuerza hacia 2050

Imagen ilustrativa - Infobae

El informe 2026 de la AACR destaca 11 nuevos tratamientos aprobados en un año y una supervivencia récord, mientras proyecta que la incidencia mundial aumentará casi un 65 % entre 2024 y 2050


Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.


La investigación contra el cáncer atraviesa una etapa de avances importantes en tratamientos, diagnóstico y supervivencia, pero la carga mundial de la enfermedad continuará aumentando durante las próximas décadas. El Cancer Progress Report 2026 de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR) reúne ambas tendencias: documenta una caída sostenida de la mortalidad y nuevas opciones terapéuticas, al tiempo que proyecta un crecimiento cercano al 65 % de la incidencia global entre 2024 y 2050.

En Estados Unidos, el informe estima 2.114.850 nuevos diagnósticos y 626.140 muertes por cáncer durante 2026. A escala mundial, los datos utilizados por la AACR sitúan en 19,5 millones los nuevos casos registrados en 2024 —sin incluir los cánceres de piel no melanoma— y en 9,7 millones las muertes relacionadas con la enfermedad.

La mortalidad por cáncer cayó un 35 % desde 1991

Uno de los indicadores más significativos procede de Estados Unidos, donde la tasa general de mortalidad por cáncer disminuyó un 35 % entre 1991 y 2024. La AACR calcula que esta reducción equivale a más de 4,8 millones de muertes evitadas durante ese periodo.

El descenso se atribuye principalmente a la reducción del tabaquismo y a mejoras en la detección temprana y el tratamiento de determinados tumores, particularmente los de pulmón, mama y colorrectal. En este último, la importancia de localizar la enfermedad antes de que avance cuenta con evidencia creciente: un amplio estudio realizado en Suecia encontró que la participación efectiva en el cribado colorrectal se asoció con un 43 % menos de riesgo de morir por este cáncer.

La supervivencia también ha cambiado de manera sustancial. La supervivencia relativa a cinco años para todos los cánceres combinados pasó del 49 % entre las personas diagnosticadas a mediados de la década de 1970 al 71 % entre quienes recibieron un diagnóstico durante 2016-2022.

Como resultado de estos avances, 18,6 millones de personas vivían en Estados Unidos con antecedentes de cáncer al comenzar 2025. La AACR proyecta que esa población superará los 22 millones en 2035, un crecimiento que también plantea nuevas necesidades relacionadas con el seguimiento médico, las secuelas de los tratamientos y la atención a largo plazo.

Once nuevos tratamientos contra el cáncer en doce meses

Entre el 1 de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó 11 nuevos tratamientos contra el cáncer. Durante el mismo periodo autorizó nuevos usos para cinco terapias oncológicas previamente disponibles, además de nuevos dispositivos y herramientas destinadas al tratamiento, la detección y el diagnóstico.

Entre las incorporaciones destacadas se encuentran una terapia molecular dirigida contra un tumor cerebral raro y agresivo asociado con una alteración genética específica, el primer inhibidor de puntos de control inmunitarios autorizado para cáncer de ovario y una nueva estrategia terapéutica para cáncer de mama.

La expansión de la inmunoterapia ha transformado el tratamiento de diferentes tipos de cáncer al permitir que las defensas del propio paciente recuperen o potencien su capacidad para reconocer células malignas. Los inhibidores de puntos de control, los anticuerpos monoclonales y las terapias celulares forman parte de un campo que continúa ampliando sus aplicaciones clínicas.

La medicina de precisión redefine el tratamiento de los tumores

El progreso descrito por la AACR no depende únicamente de disponer de más medicamentos. Una parte fundamental del cambio procede de la capacidad para caracterizar molecularmente los tumores y seleccionar tratamientos dirigidos contra alteraciones específicas.

Este enfoque ya ha modificado la atención de enfermedades como el cáncer de pulmón. El análisis de biomarcadores permite identificar grupos de pacientes que pueden beneficiarse de medicamentos específicos, mientras la inmunoterapia ha ampliado las opciones para determinados tumores. Las terapias de precisión están cambiando el pronóstico de algunos pacientes con cáncer pulmonar, aunque el beneficio depende del subtipo de tumor, su estadio y sus características moleculares.

El informe también destaca avances en las terapias con células T modificadas. Durante el periodo analizado se produjo la primera autorización de una terapia CAR-T para el linfoma de la zona marginal, un cáncer sanguíneo poco frecuente. Estas terapias modifican células inmunitarias del propio paciente para que puedan reconocer determinados objetivos presentes en las células cancerosas.

Las vacunas personalizadas de ARNm abren otra vía terapéutica

Entre las tecnologías que podrían ampliar las posibilidades futuras aparecen las vacunas terapéuticas contra el cáncer, las biopsias líquidas, las nuevas terapias dirigidas molecularmente y diferentes aplicaciones de inteligencia artificial para investigación y diagnóstico.

Las vacunas oncológicas no deben confundirse con las vacunas preventivas tradicionales. Algunas estrategias experimentales buscan analizar las mutaciones de un tumor y fabricar una preparación específica capaz de enseñar al sistema inmunitario a reconocer determinadas señales de las células malignas.

Uno de los desarrollos recientes combina ARN mensajero con inmunoterapia en melanoma. Una terapia personalizada de ARNm combinada con pembrolizumab alcanzó objetivos principales en un ensayo de fase 3, aunque los datos completos y la evaluación regulatoria siguen siendo necesarios para determinar con precisión su beneficio clínico.

El crecimiento demográfico elevará la carga mundial del cáncer

Los avances terapéuticos conviven con una tendencia demográfica que ejercerá una fuerte presión sobre los sistemas sanitarios. La AACR proyecta que la incidencia mundial del cáncer aumentará casi un 65 % entre 2024 y 2050, impulsada en gran medida por el crecimiento de la población y su envejecimiento.

En Estados Unidos, el número anual de nuevos diagnósticos podría pasar de unos 2,1 millones en 2026 a alrededor de 2,5 millones en 2050. Las personas mayores de 65 años representan una parte especialmente importante de esa tendencia debido al aumento del riesgo de cáncer asociado con la edad.

La distribución global tampoco es uniforme. En 2024, Asia concentró el 50,7 % de los nuevos casos y el 56,5 % de las muertes por cáncer registradas mundialmente, una proporción relacionada en parte con que el continente alberga cerca del 60 % de la población del planeta.

Los tumores con mayor incidencia mundial fueron los de pulmón, mama femenina, colorrectal, próstata y estómago. El cáncer de pulmón encabezó también la mortalidad, con el 19,1 % de las muertes por cáncer, seguido por el colorrectal, hígado, mama femenina y estómago.

El cáncer de aparición temprana mantiene una tendencia preocupante

Otro de los fenómenos destacados es el aumento de determinados cánceres entre adultos jóvenes. En Estados Unidos, las personas de 18 a 49 años constituyeron el único grupo etario con un incremento sostenido de la incidencia general entre 1995 y 2021.

A escala mundial, los casos de cáncer de aparición temprana en menores de 50 años aumentaron cerca de un 80 % entre 1990 y 2019. La tendencia ya ha generado una línea específica de investigación para determinar qué combinación de factores ambientales, metabólicos, conductuales y biológicos puede estar contribuyendo al cambio.

El fenómeno coincide con análisis previos sobre el aumento del cáncer de aparición temprana en generaciones más jóvenes. El patrón no afecta de igual manera a todos los tumores y todavía existen interrogantes sobre las causas concretas detrás del incremento observado.

Casi cuatro de cada diez casos se relacionan con factores modificables

La prevención ocupa un espacio central en el informe. Aproximadamente el 40 % de los nuevos cánceres en Estados Unidos se asocia con factores de riesgo potencialmente modificables. El consumo de tabaco representa el 19,3 % de los casos, seguido por el exceso de peso con el 7,6 %, el alcohol con el 5,4 % y la radiación ultravioleta con el 4,6 %.

El descenso del tabaquismo constituye uno de los mayores logros preventivos de las últimas décadas. La prevalencia entre adultos estadounidenses pasó del 42,4 % en 1965 al 9,9 % en 2024. Sin embargo, millones de personas continúan utilizando productos de tabaco y los cigarrillos electrónicos mantienen una presencia relevante entre adolescentes.

Las infecciones representan otro componente prevenible. El informe estima que están relacionadas con el 3,4 % de los cánceres en Estados Unidos y con el 10,2 % a escala mundial. La vacunación contra el virus del papiloma humano puede prevenir prácticamente todos los cánceres cervicales y una proporción importante de otros tumores asociados con el VPH.

Detectar antes el cáncer sigue siendo decisivo

Las diferencias de supervivencia entre tumores muestran por qué la detección temprana continúa siendo una prioridad. Mientras la supervivencia relativa a cinco años alcanza el 98,2 % para el cáncer de próstata y el 91,9 % para el de mama en los datos estadounidenses citados por el informe, se sitúa en el 13,7 % para el cáncer de páncreas y en el 6,6 % para el glioblastoma.

El estadio en el momento del diagnóstico también modifica profundamente el pronóstico. Cuando algunos cánceres se detectan después de haberse extendido a órganos distantes, las posibilidades de supervivencia disminuyen considerablemente frente a las observadas en enfermedad localizada.

Esta necesidad está impulsando la combinación de diagnóstico precoz y caracterización molecular. La detección oportuna y la medicina personalizada están modificando también la atención oncológica en América Latina, aunque el acceso a estas herramientas continúa siendo desigual.

La inteligencia artificial y las biopsias líquidas amplían el horizonte

El Cancer Progress Report 2026 identifica varias tecnologías con potencial para modificar las próximas etapas de la oncología. La inteligencia artificial ya se investiga y utiliza en áreas que abarcan el descubrimiento de medicamentos, el análisis de imágenes, la evaluación del riesgo y el apoyo al diagnóstico.

Las biopsias líquidas representan otra línea de desarrollo. Estas pruebas buscan detectar en sangre u otros fluidos señales moleculares procedentes de los tumores y podrían facilitar la identificación y seguimiento de determinados cánceres mediante procedimientos menos invasivos. Su utilidad depende del contexto clínico y muchas aplicaciones continúan bajo investigación y validación.

La AACR subraya que los avances científicos no llegan de forma uniforme a toda la población. Persisten diferencias vinculadas con el acceso a prevención, cribado, diagnóstico, tratamiento de calidad y atención de supervivencia, por lo que el progreso agregado en mortalidad y supervivencia puede ocultar importantes desigualdades entre grupos y territorios.

Más supervivientes implican nuevas necesidades sanitarias

El aumento de personas que sobreviven al cáncer transforma también las prioridades de los sistemas de salud. Superar el tratamiento inicial no siempre significa finalizar la atención: algunos pacientes necesitan vigilancia de recaídas, rehabilitación, control de efectos adversos tardíos y apoyo para afrontar consecuencias físicas, psicológicas, sociales o económicas.

Esta realidad puede ser particularmente visible después de tratamientos que modifican de forma permanente la vida cotidiana. La supervivencia al cáncer colorrectal puede incluir procesos prolongados de adaptación y rehabilitación, como ocurre con pacientes que necesitan una ostomía después del tratamiento.

El balance del informe de 2026 muestra así dos dinámicas simultáneas. La investigación ha contribuido a reducir la mortalidad, elevar la supervivencia y ampliar las alternativas terapéuticas, pero el envejecimiento y crecimiento de la población, el aumento de ciertos cánceres de aparición temprana y las desigualdades de acceso anticipan una carga asistencial mayor. La prevención, el diagnóstico temprano y el desarrollo de tratamientos más precisos serán determinantes para que el aumento proyectado de casos no se traduzca proporcionalmente en más muertes.

Fuentes referenciales:
Infobae
American Association for Cancer Research
AACR Cancer Progress Report 2026