Estado de la Salud Global

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RespiratoriasVigilancia estacional activaLa proximidad del otoño boreal refuerza la prevención frente a influenza, COVID-19 y virus respiratorios.
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VacunaciónAcceso bajo seguimientoLos organismos sanitarios mantienen campañas de inmunización y amplían mecanismos para responder a brotes.
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Salud mentalBrechas todavía persistentesLa atención comunitaria, la prevención y el acceso equitativo continúan entre las prioridades internacionales.
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NutriciónPrevención desde la dietaUna alimentación variada y el menor consumo de productos ultraprocesados favorecen la salud metabólica.
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CrónicasAlta carga asistencialLas enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el cáncer siguen exigiendo diagnóstico y control oportunos.
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AlertasDengue y brotes regionalesLa vigilancia internacional sigue enfermedades transmitidas por vectores y eventos infecciosos localizados.
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InvestigaciónAvances diagnósticosNuevas técnicas de imagen y análisis molecular buscan detectar alteraciones antes y con mayor precisión.

Bebidas calientes y calor: cuándo pueden ayudar a enfriar el cuerpo


El posible efecto refrescante depende de que el sudor se evapore. En ambientes húmedos o poco ventilados, una infusión puede añadir calor sin mejorar el enfriamiento.


Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.


Beber una infusión caliente durante un día caluroso puede parecer contradictorio, pero su efecto sobre el cuerpo depende del ambiente. El profesor John Tregoning explica que la bebida aporta calor y, al mismo tiempo, puede estimular la sudoración. La posibilidad de perder más calor del que se incorpora depende de que ese sudor consiga evaporarse.

La evaporación extrae calor de la piel. Si el aire circula y permite que el sudor pase a vapor, el aumento de la sudoración puede favorecer el enfriamiento. Si la ropa queda empapada o el sudor gotea, parte del líquido se pierde sin proporcionar el mismo efecto. Por eso, las recomendaciones para hacer ejercicio con calor también distinguen entre sudar más y enfriarse mejor.

Qué muestra la investigación sobre líquidos calientes

Un estudio experimental dirigido por investigadores entre los que figura Ollie Jay observó una menor acumulación de calor corporal tras ingerir líquido caliente durante la actividad física, bajo condiciones que permitían la evaporación completa del sudor. Ese requisito es decisivo para interpretar el resultado: el experimento no demuestra que una bebida caliente enfríe a cualquier persona ni en todos los ambientes.

Con humedad elevada, el sudor se evapora con mayor dificultad. Si además el aire no circula, el calor aportado por la bebida puede predominar sobre el que el cuerpo consigue disipar. La temperatura del líquido, por tanto, no basta por sí sola para predecir cómo responderá el organismo.

Hidratarse sigue siendo la prioridad

Durante los días de altas temperaturas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan beber líquidos, buscar lugares frescos y reconocer los síntomas de las enfermedades relacionadas con el calor. La elección entre una bebida templada o fría puede atender a la comodidad personal; ninguna convierte por sí sola un ambiente de calor intenso en un entorno seguro.

Las necesidades de líquidos cambian cuando hay actividad física prolongada y sudoración abundante. En ese contexto, la elección de bebidas para reponer líquidos y electrolitos durante el ejercicio depende de la duración y la intensidad del esfuerzo. Para una actividad breve, el agua suele ser suficiente.

Caliente no significa hirviendo

La explicación sobre la sudoración tampoco es una razón para consumir infusiones a temperaturas que puedan quemar. Existe investigación sobre la asociación entre bebidas muy calientes y riesgo de cáncer de esófago. Dejar que la bebida alcance una temperatura cómoda para tomarla evita confundir una infusión caliente con una excesivamente caliente.

Si aparecen mareo, debilidad, dolor de cabeza o náuseas durante la exposición al calor, conviene interrumpir la actividad y buscar un lugar fresco. Ante confusión, desmayo o síntomas intensos, se necesita atención médica urgente. En esas circunstancias, la prioridad es enfriar a la persona y atender el posible cuadro relacionado con el calor, no experimentar con la temperatura de las bebidas.

Fuentes referenciales:
Infobae
Acta Physiologica: estudio sobre ingestión de líquidos calientes y acumulación de calor
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: calor y salud