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Un aerosol combinado alivia la congestión nasal persistente


Un ensayo clínico aleatorizado con 60 adultos encontró que combinar oximetazolina y budesonida redujo más la obstrucción nasal que utilizar únicamente el corticoide. Durante el seguimiento no se observaron episodios de congestión de rebote en el grupo combinado, aunque todavía falta comprobar su seguridad a largo plazo.


Redacción: Redacción Mundo de la Salud
Editor: Eduardo Schmitz


Una investigación clínica publicada en noviembre de 2026 en la revista JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery ha encontrado resultados favorables para una combinación de dos medicamentos administrados mediante aerosol nasal en personas con obstrucción persistente que no habían respondido suficientemente al tratamiento convencional.

El ensayo, realizado con 60 adultos, comparó la administración conjunta de oximetazolina y budesonida frente al uso exclusivo de budesonida, un corticoide empleado para controlar la inflamación de la mucosa nasal.

Después de cuatro semanas, el 83 % de los participantes que recibieron ambos medicamentos comunicó una mejoría al menos moderada de la obstrucción nasal, frente al 36 % de quienes utilizaron solamente budesonida.

Los investigadores también observaron que ninguno de los participantes del grupo combinado presentó congestión de rebote durante el período evaluado. Este resultado resulta especialmente relevante porque el uso prolongado de descongestionantes nasales como la oximetazolina puede provocar precisamente un empeoramiento de la obstrucción cuando desaparece su efecto.

Los hallazgos ofrecen una posible alternativa terapéutica para pacientes seleccionados, pero proceden de un ensayo pequeño y de duración limitada. No justifican utilizar oximetazolina durante varias semanas por cuenta propia ni modificar las recomendaciones habituales sobre el uso de descongestionantes nasales.

Por qué algunos pacientes mantienen la nariz obstruida

La obstrucción nasal persistente puede aparecer por diferentes causas, entre ellas la inflamación de la mucosa, las alergias, las alteraciones anatómicas y determinadas enfermedades de los senos paranasales.

Cuando la mucosa nasal se inflama, los tejidos pueden aumentar de volumen y reducir el espacio disponible para el paso del aire. Esta situación dificulta la respiración por la nariz y puede interferir con el sueño, la actividad cotidiana y la percepción de los olores.

Los corticoides intranasales constituyen una opción terapéutica habitual para determinadas enfermedades inflamatorias nasales. Actúan reduciendo la inflamación, aunque su efecto puede necesitar varios días de utilización regular.

Sin embargo, estos medicamentos no proporcionan alivio suficiente a todos los pacientes. Los autores del nuevo trabajo señalan que hasta un 40 % de las personas con obstrucción nasal crónica pueden mantener síntomas importantes pese al tratamiento convencional con corticoides.

La respuesta depende de la causa del problema. Por ejemplo, la rinitis alérgica persistente requiere identificar los factores desencadenantes y seleccionar tratamientos adecuados, mientras que las obstrucciones de origen anatómico pueden necesitar intervenciones diferentes.

El ensayo se concentró en pacientes que continuaban presentando molestias después de haber utilizado aerosoles nasales con corticoides.

La combinación utiliza dos medicamentos con funciones diferentes

La oximetazolina es un descongestionante nasal que produce vasoconstricción, es decir, reduce temporalmente el calibre de determinados vasos sanguíneos de la mucosa.

Al disminuir la congestión vascular, puede facilitar rápidamente el paso del aire por las fosas nasales.

Su principal limitación es que el uso repetido durante períodos superiores a los recomendados puede favorecer la aparición de congestión de rebote, también conocida como rinitis medicamentosa.

En esa situación, la persona experimenta nuevamente obstrucción nasal cuando disminuye el efecto del medicamento. Esto puede llevarla a utilizar el aerosol con mayor frecuencia, manteniendo un ciclo de alivio temporal y empeoramiento posterior.

La budesonida pertenece a una clase farmacológica diferente. Es un corticoide que reduce la actividad inflamatoria de la mucosa nasal y se utiliza en determinadas enfermedades respiratorias y alérgicas.

Los investigadores plantearon que combinar la acción descongestionante de la oximetazolina con el efecto antiinflamatorio de la budesonida podría proporcionar un alivio más intenso sin desencadenar necesariamente el mismo patrón de congestión de rebote observado con el uso prolongado del descongestionante por separado.

Esta hipótesis fue examinada mediante un ensayo clínico controlado, no mediante observaciones aisladas de pacientes.

Sesenta adultos participaron en el ensayo aleatorizado

El estudio, encabezado por Lucas Cruz y colaboradores, fue diseñado como un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego.

Los investigadores reclutaron a 60 adultos con obstrucción nasal crónica que previamente habían utilizado corticoides intranasales sin obtener un alivio suficiente.

Los participantes fueron distribuidos en dos grupos. Uno recibió una combinación de oximetazolina y budesonida, mientras que el otro utilizó budesonida sin el descongestionante adicional.

Ambos grupos siguieron el tratamiento asignado dos veces al día durante cuatro semanas.

Posteriormente, el protocolo incluyó un período de tres semanas destinado a reducir y retirar la oximetazolina, permitiendo evaluar si la mejoría inicial desaparecía o si surgía congestión de rebote.

El diseño doble ciego buscó reducir la influencia de las expectativas de los participantes y de los investigadores sobre la evaluación de los síntomas.

Los científicos utilizaron puntuaciones de gravedad de la obstrucción nasal para comparar la evolución de ambos grupos durante el tratamiento.

La obstrucción nasal disminuyó un 76 % con la combinación

Los resultados mostraron diferencias entre las dos estrategias terapéuticas desde las primeras semanas.

Después de dos semanas, las puntuaciones de obstrucción nasal habían disminuido un 69 % entre los participantes tratados con oximetazolina y budesonida.

En el grupo que recibió únicamente budesonida, la reducción fue del 41 % durante el mismo período.

La diferencia continuó durante el seguimiento. Al completar cuatro semanas, la disminución de las puntuaciones de obstrucción alcanzó el 76 % con el tratamiento combinado, frente al 46 % con budesonida sola.

Estas cifras describen cambios relativos en las puntuaciones de síntomas utilizadas por los investigadores. No significan que las fosas nasales hayan aumentado físicamente su diámetro en esos porcentajes ni que todos los pacientes hayan experimentado el mismo grado de mejoría.

Al considerar la valoración individual, el 83 % de quienes utilizaron ambos medicamentos comunicó una mejoría al menos moderada, mientras que esa proporción fue del 36 % entre quienes recibieron solamente el corticoide.

Los resultados respaldan la posibilidad de que la combinación proporcione un alivio superior en determinados pacientes con obstrucción nasal persistente.

No apareció congestión de rebote durante el seguimiento

Uno de los objetivos centrales del ensayo consistió en comprobar qué ocurría después de varias semanas de exposición a la oximetazolina.

Durante las cuatro primeras semanas de tratamiento combinado, los investigadores no observaron empeoramiento de la obstrucción ni signos de congestión de rebote entre los participantes que recibieron ambos medicamentos.

En las semanas quinta y sexta, el protocolo contempló una reducción progresiva de la oximetazolina.

Los participantes toleraron esta retirada sin un deterioro importante de los síntomas.

Durante la séptima semana, después de suspender completamente la oximetazolina, tampoco se registró un empeoramiento de la congestión que obligara a reiniciar el descongestionante.

Entre los pacientes cuyos síntomas estaban bien controlados, el 75 % mantuvo ese control durante la semana de observación sin oximetazolina.

El hallazgo es importante porque sugiere que el tratamiento combinado podría reducir uno de los problemas asociados con el uso prolongado de descongestionantes nasales.

Sin embargo, la ausencia de congestión de rebote en 60 participantes durante siete semanas no demuestra que el riesgo desaparezca en tratamientos más prolongados ni en poblaciones con características diferentes.

La congestión persistente no siempre tiene la misma causa

Antes de indicar un tratamiento farmacológico, resulta necesario identificar por qué una persona mantiene dificultades para respirar por la nariz.

La obstrucción puede estar relacionada con rinitis alérgica, inflamación crónica, alteraciones estructurales o enfermedades de los senos paranasales.

La sinusitis crónica puede producir congestión prolongada, presión facial y alteraciones del olfato, pero su tratamiento depende de los mecanismos responsables y no puede reducirse al empleo de un descongestionante.

También existen pacientes que presentan obstrucción debido a desviaciones del tabique nasal, crecimiento de los cornetes u otras alteraciones que requieren evaluación otorrinolaringológica.

Por esa razón, un medicamento que mejora los síntomas de un grupo de pacientes no necesariamente será eficaz para todas las causas de congestión.

El ensayo tampoco permite concluir que la combinación de oximetazolina y budesonida sustituya los procedimientos médicos o quirúrgicos indicados para determinadas obstrucciones anatómicas.

Respirar mejor por la nariz también influye en el descanso

La obstrucción nasal persistente puede afectar actividades que normalmente se realizan sin dificultad, como dormir, hacer ejercicio o mantener una respiración cómoda durante el reposo.

Cuando el paso del aire por las fosas nasales está limitado, algunas personas recurren con mayor frecuencia a la respiración por la boca.

La nariz participa en la filtración, humidificación y acondicionamiento del aire inspirado. Estas funciones explican la importancia de mantener una respiración nasal adecuada durante el reposo y el sueño.

Sin embargo, mejorar la sensación de congestión no equivale necesariamente a resolver otros trastornos respiratorios, como la apnea obstructiva del sueño.

El nuevo ensayo se concentró en la gravedad de la obstrucción nasal y en la aparición de congestión de rebote. Sus resultados no deben interpretarse como una demostración de que el tratamiento previene la apnea, mejora la oxigenación nocturna o elimina otros problemas del sueño.

Estas posibles consecuencias necesitarían investigaciones específicamente diseñadas para evaluarlas.

Por qué el estudio todavía no cambia las recomendaciones habituales

Aunque los resultados fueron favorables para el tratamiento combinado, existen varias limitaciones importantes.

La primera es el tamaño de la muestra. Un ensayo con 60 participantes puede detectar señales de eficacia, pero resulta insuficiente para identificar con precisión efectos adversos poco frecuentes.

La segunda limitación es la duración del seguimiento. Siete semanas permiten examinar la respuesta inicial y una retirada programada del medicamento, pero no determinan qué sucedería después de meses de utilización.

Además, los participantes habían presentado una respuesta insuficiente a corticoides intranasales previos. Por tanto, los resultados no pueden trasladarse automáticamente a personas con congestión pasajera por resfriado, pacientes pediátricos o individuos que responden adecuadamente a los tratamientos habituales.

La investigación tampoco comparó directamente la combinación con todas las alternativas disponibles para tratar la obstrucción nasal crónica.

Será necesario realizar ensayos más amplios y prolongados para establecer la seguridad, la eficacia sostenida y los perfiles de pacientes que podrían beneficiarse.

La automedicación prolongada con oximetazolina sigue siendo un riesgo

Uno de los aspectos que merece especial atención es evitar que los resultados se interpreten como una autorización para utilizar descongestionantes nasales durante varias semanas sin supervisión médica.

La oximetazolina continúa asociada con riesgo de congestión de rebote cuando se utiliza más tiempo del recomendado.

El ensayo examinó una combinación farmacológica concreta dentro de un protocolo controlado, con seguimiento de los participantes y retirada programada del descongestionante.

Esto es diferente de utilizar un aerosol comercial de oximetazolina por cuenta propia y añadir otro medicamento sin orientación profesional.

Los pacientes con congestión persistente deben consultar para identificar la causa y seleccionar el tratamiento apropiado.

La evaluación también resulta importante cuando la obstrucción se acompaña de secreciones persistentes, dolor facial, alteraciones importantes del olfato o molestias que afectan el descanso.

En algunos casos, las secreciones nasales pueden extenderse hacia la garganta y provocar carraspera persistente relacionada con el goteo posnasal. La coexistencia de estos síntomas puede orientar la evaluación, pero no permite establecer un diagnóstico por sí sola.

Los investigadores deberán comprobar la eficacia a largo plazo

El estudio publicado en JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery aporta evidencia clínica inicial de que combinar oximetazolina con budesonida puede mejorar la obstrucción nasal crónica en adultos que no han respondido suficientemente a los corticoides intranasales.

La diferencia observada frente al tratamiento con budesonida sola fue relevante tanto en las puntuaciones de síntomas como en la proporción de pacientes que comunicaron una mejoría al menos moderada.

También resultó favorable la ausencia de congestión de rebote durante el período de retirada y observación.

Sin embargo, la investigación no establece todavía cuál sería la duración óptima del tratamiento, qué pacientes presentan mayor probabilidad de responder ni si la combinación mantiene el mismo perfil de seguridad después de períodos más prolongados.

Los próximos estudios deberán resolver estas cuestiones antes de considerar su incorporación generalizada a los protocolos de atención.

Por ahora, el hallazgo representa una alternativa terapéutica que merece continuar investigándose, especialmente en personas con obstrucción nasal persistente que mantienen síntomas pese al tratamiento convencional.

Fuentes referenciales:
JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery — Nasal Obstruction and Treatment With Oxymetazoline and Corticosteroids, 2026
Medical Xpress — Información sobre el ensayo clínico, 5 de noviembre de 2026