El ECDC contabiliza 241 infecciones humanas de transmisión local en siete países europeos durante la temporada de 2026
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
La actividad del virus del Nilo Occidental continúa aumentando en Europa, con Italia y Grecia como los países más afectados durante la actual temporada de transmisión. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) registró 241 casos humanos adquiridos localmente hasta el 5 de agosto de 2026.
Italia notificó 139 infecciones y Grecia 61, cifras que representan conjuntamente alrededor del 83 % de los casos incluidos en el informe europeo. También comunicaron contagios España, con 17; Macedonia del Norte, con 13; Rumanía, con seis; Francia, con cuatro; y Alemania, con uno.
El balance publicado el 7 de agosto amplía los datos disponibles un día antes, cuando las informaciones sobre el avance estacional ya señalaban a Grecia e Italia como los principales focos de actividad del virus en el continente.
El virus circula en 59 áreas de siete países
La vigilancia del ECDC identificó transmisión local en 59 áreas europeas. Italia reúne 36 de esas zonas, seguida de Grecia con nueve, Rumanía con seis, Macedonia del Norte con tres, Francia y España con dos cada una, y Alemania con una.
Diez áreas fueron incorporadas por primera vez al seguimiento durante la última semana. Para el organismo europeo, una zona se considera afectada cuando se ha identificado al menos un caso humano adquirido localmente durante la temporada en curso.
Los datos proceden de las infecciones humanas comunicadas por los países al sistema europeo de vigilancia. Por tanto, no incluyen los brotes detectados en aves o équidos, que forman parte de un seguimiento conjunto separado realizado por el ECDC y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.
La evolución supone un incremento considerable frente al balance publicado a finales de julio. La progresión también puede observarse en España, donde los primeros casos humanos de la temporada activaron la vigilancia sanitaria durante julio.
Una infección transmitida principalmente por mosquitos Culex
El virus del Nilo Occidental se mantiene en la naturaleza mediante un ciclo en el que participan aves y mosquitos. Las personas y los caballos pueden infectarse accidentalmente cuando reciben la picadura de un mosquito portador, pero normalmente no intervienen en la continuidad de la transmisión.
En Europa, los principales vectores pertenecen al género Culex. Su actividad aumenta durante los meses cálidos, por lo que las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia reforzada en verano y actualizan semanalmente las zonas donde se confirma circulación local.
La mayoría de las infecciones humanas no produce síntomas. Cuando aparecen manifestaciones clínicas, pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, cansancio, dolores musculares, náuseas o erupción cutánea. Una proporción reducida de los pacientes desarrolla cuadros neurológicos graves, como meningitis o encefalitis, con mayor riesgo entre personas de edad avanzada o con determinadas condiciones médicas.
La circulación del virus forma parte de un escenario más amplio de enfermedades transmitidas por vectores. Europa también vigila la posible expansión del chikungunya hacia regiones de clima templado y la transmisión de dengue, una enfermedad para la que Brasil autorizó una vacuna de una sola dosis en 2025.
Prevención de picaduras y vigilancia de las donaciones
No existe actualmente una vacuna contra el virus del Nilo Occidental autorizada para uso humano. La prevención depende principalmente de evitar las picaduras mediante repelentes adecuados, ropa que cubra brazos y piernas, mosquiteras y precauciones adicionales al amanecer y al anochecer, momentos de elevada actividad para algunas especies de mosquitos.
También se recomienda eliminar recipientes con agua estancada en patios, terrazas y jardines, debido a que pueden funcionar como criaderos. Las medidas locales de control del vector adquieren especial importancia en las áreas donde ya se ha confirmado transmisión durante la temporada.
El seguimiento europeo también ayuda a proteger la seguridad de la sangre y otras sustancias de origen humano. La identificación de áreas afectadas permite a las autoridades decidir si deben aplazar temporalmente determinadas donaciones o aplicar pruebas a personas que pudieron estar expuestas al virus.
El ECDC advierte que su informe semanal no constituye por sí solo una evaluación epidemiológica completa. Los recuentos pueden cambiar conforme los países notifican, investigan y clasifican nuevos casos, por lo que la distribución territorial requiere actualizaciones continuas durante el resto de la temporada.
Fuentes referenciales:
Euronews Salud
Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades
