Un estudio experimental revela que el medicamento, relacionado con Viagra, favorece la multiplicación y supervivencia de células precursoras del músculo, aunque sus beneficios todavía no se han demostrado en personas.
Redacción: Redacción Mundo de la Salud
Editor: Eduardo Schmitz
Un medicamento conocido principalmente por su utilización contra la disfunción eréctil podría tener aplicaciones inesperadas en la investigación de la regeneración muscular. Un estudio publicado en octubre de 2026 en la revista científica Molecular Biology Reports encontró que el tadalafilo, un fármaco de la misma familia que el sildenafil comercializado como Viagra, favorece la proliferación y supervivencia de células musculares inmaduras en condiciones de laboratorio.
La investigación, encabezada por Cristina Antinozzi y colaboradores, examinó cómo la exposición prolongada al tadalafilo modifica el comportamiento de células precursoras del músculo esquelético. Los resultados mostraron que el medicamento permitió conservar una población más numerosa de células con características asociadas a las primeras etapas del desarrollo muscular.
El hallazgo resulta relevante porque la capacidad del músculo para recuperarse después de una lesión depende, entre otros procesos, de la activación, multiplicación y posterior diferenciación de células precursoras capaces de contribuir a la formación de nuevas fibras.
Sin embargo, los investigadores advierten que los experimentos se realizaron exclusivamente en cultivos celulares de ratón. Por tanto, todavía no existen pruebas de que administrar tadalafilo a personas sanas o pacientes con enfermedades musculares produzca los mismos efectos regenerativos.
Un medicamento conocido por actuar sobre la circulación sanguínea
El tadalafilo pertenece a la familia de los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5, identificados como PDE5. Estos medicamentos bloquean una enzima que participa en la degradación del monofosfato de guanosina cíclico, conocido como GMPc o cGMP.
Esta molécula funciona como mensajero intracelular y participa en distintos procesos fisiológicos, especialmente en la relajación del músculo liso de los vasos sanguíneos.
Por esa razón, el tadalafilo se utiliza bajo prescripción médica para tratar la disfunción eréctil, determinados síntomas urinarios asociados con el agrandamiento benigno de la próstata y, mediante formulaciones e indicaciones específicas, la hipertensión arterial pulmonar.
No obstante, la señalización del GMPc también interviene en mecanismos relacionados con la actividad de las células madre musculares. Esta conexión llevó a los investigadores a estudiar si modificar dicha vía podía influir directamente sobre las células encargadas de participar en la reparación del tejido.
La búsqueda de mecanismos capaces de mejorar la recuperación muscular constituye una línea de investigación activa. Estudios anteriores han identificado, por ejemplo, una red de proteínas que participa en la reparación del músculo después del ejercicio de fuerza, mediante procesos celulares encargados de eliminar componentes dañados.
Los experimentos se realizaron con células musculares de ratón
Para investigar los efectos del medicamento, el equipo científico utilizó células C2C12, una línea celular de mioblastos de ratón ampliamente empleada en estudios sobre desarrollo, diferenciación y regeneración del músculo esquelético.
Los mioblastos son células precursoras que pueden multiplicarse y posteriormente fusionarse para formar estructuras musculares más maduras.
Los investigadores expusieron estos cultivos a una concentración de un micromolar de tadalafilo durante un período máximo de siete días. La concentración utilizada se encuentra dentro de un rango comparable al que puede alcanzarse en sangre humana durante determinados tratamientos farmacológicos.
El comportamiento celular se examinó después de 24, 48 y 72 horas, así como durante el quinto y séptimo día. Paralelamente, se mantuvieron cultivos sin tratamiento para comparar los resultados.
El diseño permitió evaluar la supervivencia celular, la proliferación, la capacidad de desplazamiento y la expresión de marcadores moleculares relacionados con las distintas etapas del desarrollo muscular.
El tadalafilo aumentó la cantidad de células musculares vivas
Los resultados mostraron que los cultivos tratados con tadalafilo contenían una cantidad significativamente mayor de células vivas que los grupos de control durante los días tres, cinco y siete.
También se observó una menor proporción de células muertas, lo que sugiere que la exposición al medicamento favoreció condiciones de supervivencia celular durante el período estudiado.
Para examinar la capacidad de desplazamiento, los investigadores realizaron pruebas de cierre de heridas en cultivos celulares. Esta técnica consiste en producir una separación controlada entre las células y observar cuánto tiempo necesitan para ocupar nuevamente el espacio.
Las células expuestas al tadalafilo mostraron una migración más rápida y consiguieron reducir la separación experimental durante las primeras 24 horas.
Este resultado proporciona información sobre la movilidad de los mioblastos, una característica importante durante los procesos de reparación muscular. Sin embargo, cerrar una separación en un cultivo celular no equivale a demostrar que un medicamento pueda reparar una lesión muscular dentro de un organismo.
Las células permanecieron más tiempo en una etapa inmadura
Uno de los resultados más interesantes fue que el tadalafilo no aceleró directamente la formación de fibras musculares maduras.
Por el contrario, después de siete días de exposición, los cultivos tratados mostraron una menor proporción de células fusionadas en estructuras musculares diferenciadas.
Los investigadores interpretan este comportamiento como una posible conservación de una reserva más amplia de células precursoras capaces de participar posteriormente en procesos regenerativos.
El equipo detectó niveles elevados de Pax7 y Myf6, dos marcadores relacionados con etapas tempranas del desarrollo muscular y la actividad de poblaciones precursoras.
Pax7 desempeña un papel especialmente importante en las células satélite, consideradas una de las principales reservas celulares que permiten al músculo esquelético responder a lesiones y necesidades de renovación.
La presencia de estos marcadores sugiere que el medicamento puede modificar el equilibrio entre dos procesos fundamentales: la multiplicación de células inmaduras y su posterior transformación en células musculares especializadas.
Este equilibrio también es relevante para comprender la pérdida de fuerza muscular relacionada con el envejecimiento, un fenómeno en el que intervienen cambios celulares, alteraciones nerviosas y modificaciones de la capacidad funcional del tejido.
Menos señales que limitan el crecimiento muscular
El estudio identificó además modificaciones en determinadas proteínas que regulan el crecimiento y la diferenciación de las células musculares.
Los cultivos tratados presentaron una reducción de miostatina y del factor de crecimiento transformante beta, conocido como TGF-β.
Ambas moléculas participan en mecanismos que limitan o regulan el crecimiento muscular. Su actividad es necesaria para mantener el equilibrio normal del tejido, aunque una señalización excesiva puede contribuir a restringir determinados procesos de crecimiento y reparación.
La disminución observada en los experimentos podría ayudar a explicar por qué las células tratadas mostraron una mayor proliferación.
Los investigadores también detectaron un incremento en la liberación de interleucina 6, o IL-6, una molécula de señalización que puede actuar como mioquina y participar en la activación de células madre musculares.
La IL-6 tiene funciones complejas que dependen del tejido, la concentración y el contexto fisiológico. Por ello, su aumento no debe interpretarse automáticamente como un efecto beneficioso o perjudicial.
En conjunto, estos cambios moleculares sugieren que el tadalafilo influye sobre varias rutas relacionadas con la proliferación y el mantenimiento de células precursoras.
Posibles aplicaciones en enfermedades y lesiones musculares
Los resultados abren nuevas preguntas sobre la posibilidad de aprovechar medicamentos que actúan sobre la vía PDE5-GMPc para estudiar procesos de regeneración muscular.
El tadalafilo ya había sido investigado anteriormente en enfermedades musculares, incluida la distrofia muscular de Duchenne, principalmente por sus efectos sobre la circulación y la función vascular.
El nuevo trabajo plantea una perspectiva diferente: el medicamento podría ejercer determinadas acciones directamente sobre las células musculares, independientemente de sus efectos sobre los vasos sanguíneos.
Esta distinción resulta importante porque los beneficios vasculares de un fármaco no implican necesariamente que pueda mejorar la regeneración de las fibras musculares.
Los investigadores deberán determinar si los cambios observados en cultivos se reproducen en tejidos vivos y si permiten obtener mejoras funcionales medibles.
La investigación sobre tratamientos celulares y musculares también incluye estrategias distintas, como las terapias experimentales con células madre destinadas a estudiar la fragilidad y la función física en adultos mayores.
Aunque estas aproximaciones comparten el interés por mejorar la capacidad funcional del organismo, sus mecanismos, niveles de evidencia y aplicaciones clínicas son diferentes.
Por qué el descubrimiento todavía no justifica utilizar tadalafilo para ganar músculo
Los autores subrayan que el estudio representa una investigación preclínica y que sus resultados no permiten recomendar tadalafilo para aumentar la masa muscular, acelerar la recuperación después del ejercicio o prevenir el deterioro muscular asociado con la edad.
El hecho de que las células precursoras se multipliquen más rápidamente en un cultivo tampoco demuestra que el músculo completo aumente de tamaño o desarrolle mayor fuerza.
Para establecer una utilidad terapéutica sería necesario comprobar que las células conservadas pueden diferenciarse adecuadamente, integrarse en fibras funcionales y contribuir a reparar tejido lesionado sin provocar efectos adversos.
Además, el tadalafilo es un medicamento de prescripción que puede producir efectos secundarios e interacciones importantes. Su combinación con nitratos utilizados para determinadas enfermedades cardiovasculares puede provocar descensos peligrosos de la presión arterial.
La investigación tampoco modifica las recomendaciones actuales sobre el mantenimiento de la función muscular. La actividad física y el entrenamiento progresivo de fuerza continúan siendo herramientas fundamentales para preservar la movilidad y la autonomía durante el envejecimiento.
Los próximos estudios deberán comprobar los efectos en organismos vivos
El principal aporte del trabajo consiste en identificar una respuesta celular que no había sido suficientemente explorada durante exposiciones prolongadas al tadalafilo.
Los experimentos indican que el medicamento puede favorecer la supervivencia y expansión de mioblastos, conservar determinados marcadores de desarrollo temprano y modificar proteínas relacionadas con la regulación del crecimiento muscular.
Sin embargo, todavía es necesario establecer si esa mayor reserva de células precursoras puede traducirse en una regeneración muscular efectiva y sostenida.
Los próximos pasos deberán incluir estudios en modelos animales que permitan observar la respuesta del músculo completo, su capacidad de reparación después de una lesión y las posibles consecuencias de modificar durante períodos prolongados la diferenciación celular.
Solamente después de obtener resultados preclínicos suficientes podrían plantearse investigaciones clínicas destinadas a evaluar aplicaciones terapéuticas específicas en seres humanos.
Fuentes referenciales:
Molecular Biology Reports — Prolonged tadalafil exposure promotes skeletal muscle myogenesis and regulates early myogenic markers activation in C2C12 cell lines
Medical Xpress — Viagra’s cousin could help muscle cells stay primed for regeneration

