Sangre predice cáncer de pulmón cinco años antes


Investigadores del Reino Unido identificaron una firma de 14 proteínas plasmáticas que anticipa el riesgo antes de los síntomas


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Karem Díaz S.

Un equipo científico de la University College London y el Instituto Francis Crick, en el Reino Unido, desarrolló una firma biológica basada en 14 proteínas plasmáticas capaz de anticipar el riesgo de cáncer de pulmón más de cinco años antes del diagnóstico clínico. El avance, publicado en la revista Cell, representa una nueva vía para estudiar la prevención de una enfermedad que suele detectarse tarde y que continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo.

La investigación se apoyó en muestras de plasma de más de 48.000 participantes del UK Biobank y utilizó aprendizaje automático para identificar señales biológicas asociadas al riesgo futuro. A diferencia de otras aproximaciones centradas en detectar directamente rastros tumorales, esta firma no procede del tumor en sí, sino de un ambiente inflamatorio alterado en el pulmón que aparece antes de que la enfermedad se manifieste.

El hallazgo se conecta con una línea cada vez más importante de la medicina preventiva: reconocer señales tempranas antes de que los síntomas sean visibles. En ese sentido, el estudio refuerza el papel de los análisis de sangre para detectar cáncer en etapas tempranas, especialmente cuando se combinan biomarcadores, historia clínica y modelos computacionales.

Una firma de 14 proteínas asociada a inflamación pulmonar

Los científicos identificaron una combinación de 14 proteínas presentes en sangre que, junto con variables como edad, tabaquismo e historial de enfermedades pulmonares, permitió construir un perfil predictivo. La firma fue validada en ocho conjuntos de datos independientes, con participación de más de 80 colaboradores en cinco continentes.

Uno de los aspectos centrales del trabajo es que la señal biológica refleja un estado inflamatorio previo. Factores ambientales como la contaminación del aire y el humo del cigarrillo aparecen vinculados a ese entorno pulmonar alterado, lo que ayuda a explicar por qué algunas exposiciones pueden favorecer el desarrollo de células anormales antes de que exista un tumor clínicamente detectable.

Este enfoque resulta especialmente relevante para entender la relación entre inflamación, ambiente y enfermedad respiratoria. En investigaciones recientes ya se ha descrito cómo la inflamación y la plasticidad celular en cáncer de pulmón pueden modificar la evolución tumoral y dificultar el control de la enfermedad.

Prevención antes del diagnóstico clínico

El profesor Charles Swanton, titular de Medicina Oncológica Personalizada en el UCL Cancer Institute y director de Investigación Clínica en el Francis Crick Institute, lidera el programa TRACERx, una referencia internacional en el estudio de la evolución del cáncer de pulmón. Para el investigador, el valor de esta firma está en abrir una posibilidad que todavía no existe de forma consolidada: identificar a personas con mayor riesgo antes de que desarrollen la enfermedad.

La comparación planteada por Swanton apunta al campo cardiovascular, donde marcadores como el colesterol LDL permiten seleccionar a personas que pueden beneficiarse de medidas preventivas. En cáncer de pulmón, todavía no existe un equivalente ampliamente utilizado que permita estratificar riesgo con la misma claridad.

La detección temprana es una de las grandes diferencias entre encontrar una enfermedad tratable y llegar a fases avanzadas con opciones limitadas. Por eso, el estudio se suma al debate sobre la importancia de la detección precoz y la prevención del cáncer como estrategia sanitaria de impacto.

Contaminación, tabaco y células pulmonares anormales

La investigación también observó que la exposición a material particulado y el tabaquismo se asociaban con niveles elevados de la firma proteica. Además, el equipo relacionó esa elevación con células mieloides y alveolares pulmonares, lo que refuerza la hipótesis de un proceso inflamatorio previo al desarrollo tumoral.

El resultado no convierte al análisis en una prueba clínica inmediata, pero sí aporta una prueba de concepto sólida. Los autores plantean que, en el futuro, este tipo de perfil podría ayudar a seleccionar personas para seguimiento más estrecho, ensayos de prevención o intervenciones dirigidas a reducir el riesgo.

La relación entre aire contaminado, inflamación pulmonar y cáncer ya forma parte de una preocupación creciente en salud pública. Estudios previos también han señalado que partículas presentes en el ambiente, incluidos contaminantes inhalables, pueden contribuir a daño respiratorio crónico y riesgo oncológico, como ocurre con los microplásticos en el aire y su posible vínculo con cáncer de pulmón.

IL-1β y la posibilidad de tratamientos preventivos

El estudio también abre una pregunta terapéutica: si la firma identifica un estado inflamatorio de alto riesgo, bloquear ciertas vías inflamatorias podría convertirse en una estrategia preventiva. Los investigadores mencionan la interleucina IL-1β, una molécula inflamatoria que ya fue estudiada en ensayos previos como CANTOS.

En ese ensayo se observó una reducción de la incidencia de cáncer de pulmón con la inhibición de IL-1β. Sin embargo, los autores advierten que el número de pacientes que habría que tratar para prevenir casos en poblaciones no seleccionadas limita su uso general. La utilidad de la nueva firma estaría justamente en ayudar a seleccionar mejor a quienes podrían beneficiarse de intervenciones preventivas.

Este punto conecta con el avance de la medicina personalizada. En cáncer de pulmón, el tratamiento ya está cambiando por el uso de biomarcadores, diagnóstico molecular y fármacos dirigidos, como ocurre con las terapias dirigidas para cáncer de pulmón. Ahora, la investigación sugiere que una lógica similar podría trasladarse a la prevención.

Un avance prometedor que aún requiere validación clínica

Tej Pandya, estudiante de doctorado clínico del UCL Institute of Health Informatics y científico visitante en el Francis Crick Institute, explicó que el equipo utilizó aprendizaje automático sobre datos de plasma de más de 48.000 personas para identificar la firma de 14 proteínas y validarla en ocho cohortes internacionales.

La principal implicación es que el cáncer de pulmón podría estudiarse no solo desde el momento en que aparece el tumor, sino desde una fase presintomática marcada por inflamación y riesgo biológico. Esa ventana previa permitiría diseñar ensayos clínicos más precisos, seleccionar poblaciones de alto riesgo y evaluar estrategias preventivas antes de que la enfermedad avance.

La implementación de un análisis de este tipo en la práctica médica todavía requerirá nuevas validaciones, estudios de costo-efectividad y consensos internacionales. Por ahora, el hallazgo ofrece una ruta científica concreta para anticipar el riesgo, comprender mejor el inicio del cáncer de pulmón y reforzar la prevención frente a factores modificables como el tabaco y la contaminación del aire.

Fuente(s) referenciales

Infobae — Un análisis de sangre permite anticipar el riesgo de cáncer de pulmón con cinco años de antelación. Ver fuente original