Estado de la Salud Global

Lectura rápida de señales sanitarias globales

🫁
Respiratorias · 19-10-2026Preparación estacionalVigilancia de gripe, COVID-19 y VRS ante el invierno del hemisferio norte.
💉
Vacunación · 19-10-2026Planificación 2027La OMS ya publicó la composición recomendada de la vacuna antigripal para el hemisferio sur.
🧠
Salud mental · 19-10-2026Atención comunitariaLa OMS impulsa servicios cercanos, integrados y respetuosos de los derechos humanos.
🥗
Nutrición · 19-10-2026Infancia en el centroNuevas directrices mundiales abordan la atención de la obesidad infantil y adolescente.
❤️
Crónicas · 19-10-2026Equidad sanitariaEl 22 de octubre se presentará un informe mundial sobre desigualdades en enfermedades crónicas.
🛡️
Alertas · 19-10-2026Vigilancia de zoonosisLa OPS pide reforzar la detección de miasis por gusano barrenador en Centroamérica y México.
🔬
Investigación · 19-10-2026Ensayos más inclusivosUn portal OMS/HRP apoya la inclusión responsable de embarazadas y mujeres lactantes en investigación.

Radioterapia dirigida abre una nueva opción frente al cáncer renal avanzado


Un ensayo clínico de fase II realizado en Estados Unidos logró que el 71,4 % de los pacientes permaneciera sin recurrencia al año de recibir radiación focalizada antes de una compleja cirugía para retirar un tumor que había invadido la vena cava inferior.


Redacción: Redacción Mundo de la Salud
Editor: Karem Díaz S.


Investigadores del UT Southwestern Medical Center, en Dallas, Estados Unidos, han obtenido resultados alentadores con una estrategia que combina radioterapia de alta precisión y cirugía para tratar una de las complicaciones más peligrosas del cáncer de riñón: la invasión tumoral de la vena cava inferior, el gran vaso sanguíneo que transporta sangre desde la parte inferior del cuerpo hacia el corazón.

El ensayo clínico de fase II, cuyos resultados fueron publicados en octubre de 2026 en la revista científica JAMA Oncology, evaluó la administración de radioterapia ablativa estereotáctica antes de extirpar el riñón afectado y retirar el tejido tumoral presente dentro de la vena.

Entre los pacientes tratados, el 71,4 % permaneció sin recurrencia del cáncer un año después de la intervención, un resultado superior al valor histórico de referencia del 55,7 % establecido previamente por los investigadores.

El estudio fue dirigido por los especialistas Raquibul Hannan y Vitaly Margulis, del Harold C. Simmons Comprehensive Cancer Center de UT Southwestern, y constituye una base para investigar si esta combinación terapéutica puede reducir las complicaciones de operaciones particularmente complejas.

Los autores advierten que todavía se necesitan ensayos clínicos aleatorizados para determinar si la estrategia ofrece ventajas definitivas frente a los procedimientos convencionales.

Cuando el cáncer de riñón invade una de las venas más importantes del organismo

El cáncer renal puede desarrollarse inicialmente dentro del riñón y permanecer localizado durante una parte de su evolución. Sin embargo, algunos tumores crecen hacia el interior de los vasos sanguíneos y forman extensiones de tejido canceroso conocidas como trombos tumorales.

Una de las situaciones más complejas aparece cuando esa extensión alcanza la vena cava inferior.

Se estima que entre el 4 % y el 10 % de los pacientes con cáncer de riñón desarrollan esta complicación, denominada trombo tumoral de la vena cava inferior.

A diferencia de un coágulo sanguíneo convencional, el trombo tumoral contiene tejido canceroso que ha crecido hacia el interior del vaso.

Su presencia puede dificultar la circulación sanguínea y, en determinados casos, extenderse hacia el corazón.

El tratamiento habitual requiere una operación para retirar el riñón afectado, conocida como nefrectomía, junto con una trombectomía destinada a extraer la extensión tumoral del interior de la vena.

La intervención puede volverse especialmente difícil cuando el tumor alcanza segmentos de la vena situados por encima del hígado o se encuentra adherido a la pared vascular.

En estas circunstancias, el procedimiento exige equipos quirúrgicos altamente especializados y puede representar un riesgo considerable para personas con enfermedades adicionales o un estado general de salud delicado.

La importancia de detectar y caracterizar adecuadamente estas lesiones se relaciona con las dificultades del diagnóstico y tratamiento del cáncer de riñón, una enfermedad que puede avanzar sin manifestaciones evidentes durante sus primeras etapas.

Radiación de alta precisión antes de retirar el tumor

La estrategia investigada consiste en administrar radioterapia ablativa estereotáctica, conocida por sus siglas en inglés SABR, directamente sobre el trombo tumoral antes de realizar la cirugía.

Esta técnica, también denominada radioterapia corporal estereotáctica o SBRT, permite concentrar dosis elevadas de radiación sobre una región anatómica delimitada.

Su objetivo es actuar sobre las células cancerosas del tejido seleccionado mientras se intenta reducir la exposición de las estructuras sanas próximas.

En el ensayo, los investigadores dirigieron la radiación hacia la extensión tumoral situada en la vena cava inferior.

Posteriormente, los pacientes fueron sometidos a la operación destinada a retirar el riñón y el trombo tumoral.

La combinación pretende aprovechar dos mecanismos complementarios: el efecto local de la radiación sobre las células cancerosas y la eliminación quirúrgica del tejido afectado.

El equipo había explorado previamente esta posibilidad mediante un estudio de dos pacientes publicado en 2015, en el que utilizó radioterapia estereotáctica para tratar trombos tumorales recurrentes o que no podían extirparse quirúrgicamente.

Esos resultados iniciales contribuyeron al diseño del nuevo ensayo clínico.

La utilización de radiación antes de una operación también se investiga en otros tumores. Por ejemplo, la radioterapia preoperatoria en determinados casos de cáncer de mama ha sido estudiada por su posible capacidad para modificar la respuesta inmunitaria contra el tumor.

Sin embargo, los resultados obtenidos en una enfermedad no pueden trasladarse automáticamente a otra, porque los tipos de cáncer, los tratamientos y las condiciones clínicas son diferentes.

Veintitrés pacientes participaron en el ensayo clínico

Entre julio de 2015 y enero de 2024, los investigadores incorporaron a 23 pacientes atendidos en UT Southwestern Medical Center y Parkland Health.

Todos recibieron radioterapia focalizada sobre el trombo tumoral, distribuida en tres o cinco sesiones.

De los 23 participantes, 22 completaron posteriormente la cirugía para extirpar el riñón y retirar la extensión tumoral de la vena cava inferior.

Las intervenciones quirúrgicas se realizaron entre cuatro y catorce días después de finalizar la radioterapia.

El seguimiento permitió evaluar la evolución clínica y la aparición de recurrencias después del tratamiento.

La investigación comunicó una supervivencia libre de recurrencia al año del 71,4 %.

Esta proporción superó el umbral histórico del 55,7 % que el equipo había establecido antes del estudio como referencia para evaluar el desempeño de la estrategia.

La diferencia constituye una señal favorable, pero no demuestra por sí sola que la radioterapia previa sea superior a la cirugía convencional.

El ensayo no asignó aleatoriamente a los participantes a dos grupos comparables de tratamiento. Por ello, la comparación con resultados históricos tiene limitaciones y no permite atribuir con certeza toda la mejoría observada a la radioterapia.

Además, el número de participantes fue reducido, una circunstancia que obliga a interpretar los porcentajes con prudencia.

Un fenómeno inmunitario poco frecuente llamó la atención de los investigadores

Uno de los hallazgos más llamativos ocurrió en pacientes cuyo cáncer ya se había extendido a otras partes del organismo antes del tratamiento.

Entre los tres participantes que presentaban enfermedad diseminada, los investigadores observaron en dos una regresión de lesiones tumorales situadas fuera de la zona irradiada.

Este fenómeno se conoce como efecto abscopal.

Se produce cuando una radioterapia aplicada sobre una región del cuerpo se asocia con la reducción de tumores localizados en otros lugares que no recibieron directamente esa radiación.

Una posible explicación es que el daño producido por la radioterapia sobre las células cancerosas facilite su reconocimiento por el sistema inmunitario.

De esta manera, las defensas del organismo podrían participar en una respuesta antitumoral más allá de la zona inicialmente tratada.

Sin embargo, el efecto abscopal es poco frecuente y sus mecanismos todavía se investigan.

Los especialistas de UT Southwestern consideran que la ubicación del trombo tumoral dentro de una vena podría tener importancia, porque la sangre circulante mantiene un contacto continuo entre el tejido canceroso y diferentes células inmunitarias.

La hipótesis plantea que irradiar un tumor situado en ese entorno vascular podría favorecer determinadas respuestas inmunitarias, aunque el ensayo no demuestra que ese mecanismo explique necesariamente todos los cambios observados.

El interés por estas interacciones también se refleja en las investigaciones sobre inmunoterapia y activación de las defensas frente al cáncer, un campo que busca aprovechar la capacidad del organismo para identificar y destruir células tumorales.

Una paciente con cáncer renal avanzado experimentó la desaparición de sus lesiones

Entre los casos descritos por el equipo se encuentra Diane Gentry, una mujer de Texas que tenía 71 años cuando se difundieron los resultados del estudio.

En 2015 recibió un diagnóstico de cáncer de riñón en estadio IV y descubrió que el tumor se había extendido hacia la vena cava inferior.

También presentaba lesiones cancerosas en los pulmones.

Como participante del ensayo clínico, recibió radioterapia focalizada sobre el trombo tumoral y posteriormente fue sometida a una operación para retirar el riñón afectado y la extensión del cáncer dentro de la vena.

Después del procedimiento, los investigadores observaron que las lesiones pulmonares disminuyeron hasta desaparecer sin haber recibido radiación directa ni tratamiento farmacológico sistémico para esas lesiones.

El equipo considera que esta evolución podría representar una manifestación del efecto abscopal.

Gentry permanecía libre de enfermedad detectable cuando UT Southwestern difundió los resultados en octubre de 2026.

Su evolución constituye un resultado clínico notable, pero debe interpretarse como un caso individual dentro de un ensayo pequeño.

No permite afirmar que la misma respuesta se producirá en la mayoría de los pacientes con cáncer renal avanzado ni que la radioterapia pueda sustituir de manera general a otros tratamientos oncológicos.

El objetivo es reducir la complejidad de futuras operaciones

Los investigadores consideran que los resultados justifican estudiar una estrategia quirúrgica diferente para determinados pacientes.

Actualmente, cuando el cáncer renal invade la vena cava inferior, la operación suele requerir retirar tanto el riñón como el tejido tumoral alojado dentro del vaso sanguíneo.

La trombectomía puede ser uno de los componentes más difíciles y arriesgados del procedimiento.

La nueva hipótesis consiste en determinar si una radioterapia suficientemente eficaz sobre el trombo podría permitir controlar esa extensión tumoral sin necesidad de retirarla quirúrgicamente en todos los casos.

Si futuros estudios demuestran que esta posibilidad es segura y efectiva, algunos pacientes podrían beneficiarse de una operación menos extensa para extraer el riñón.

Los especialistas mencionan la posibilidad de utilizar procedimientos laparoscópicos o asistidos por robot, que en determinadas circunstancias permiten realizar intervenciones mediante incisiones más pequeñas.

No obstante, esta alternativa todavía no ha sido validada como tratamiento estándar para los trombos tumorales de la vena cava inferior.

En el ensayo publicado, la mayoría de los pacientes recibió tanto radioterapia como trombectomía. Por tanto, los resultados no demuestran que la cirugía vascular pueda omitirse sin comprometer el control del cáncer.

La precisión del tratamiento radioterápico es un aspecto fundamental de esta propuesta, especialmente por la proximidad de estructuras vasculares y órganos sensibles.

La importancia de estos aspectos técnicos también se observa en las investigaciones sobre factores que pueden modificar la precisión de la radioterapia, donde pequeñas variaciones en la administración de la dosis pueden resultar relevantes para la seguridad del paciente.

Un ensayo aleatorizado deberá comprobar la eficacia del nuevo enfoque

El equipo de UT Southwestern propone desarrollar un ensayo clínico nacional aleatorizado para examinar si la radioterapia puede controlar el trombo tumoral mientras la cirugía se limita a retirar el riñón afectado.

Un estudio de estas características permitiría comparar grupos de pacientes tratados mediante estrategias diferentes y determinar con mayor precisión sus efectos sobre la recurrencia del cáncer, las complicaciones y la recuperación.

También ayudaría a establecer qué pacientes podrían beneficiarse de la combinación terapéutica y cuáles continuarían necesitando una intervención vascular extensa.

Raquibul Hannan, especialista en oncología radioterápica, inmunología y urología, considera que el enfoque podría mejorar las opciones disponibles para pacientes que enfrentan una complicación especialmente difícil del cáncer renal.

Por su parte, Vitaly Margulis, profesor de urología y codirector del ensayo, destaca la necesidad de determinar si la combinación de radiación y cirugía permite reducir la carga del tratamiento.

La investigación forma parte de un esfuerzo más amplio por adaptar las estrategias oncológicas a las características de cada tumor y de cada paciente.

En el cáncer renal avanzado, por ejemplo, también se investigan herramientas genómicas para orientar la selección de tratamientos inmunoterapéuticos, con el objetivo de identificar mejor las características biológicas que pueden influir en la respuesta.

La combinación de tratamientos locales, procedimientos quirúrgicos y terapias sistémicas constituye un campo activo de investigación, pero cada estrategia debe evaluarse según su eficacia y sus riesgos.

Por ahora, el ensayo de UT Southwestern ofrece evidencia preliminar favorable sobre la utilización de radioterapia ablativa estereotáctica antes de una cirugía compleja.

Su aportación principal es haber demostrado que esta secuencia de tratamiento puede aplicarse en pacientes seleccionados y alcanzar resultados que justifican una evaluación clínica más rigurosa.

La posibilidad de evitar futuras trombectomías extensas y la observación de respuestas tumorales fuera del campo irradiado son hipótesis de especial interés, aunque ambas requieren confirmación antes de modificar los protocolos habituales de atención.

Fuentes referenciales:
JAMA Oncology — Neoadjuvant Stereotactic Ablative Radiotherapy Before Inferior Vena Cava Thrombectomy for Renal Cell Carcinoma
UT Southwestern Medical Center — Resultados del ensayo clínico sobre cáncer renal y trombo tumoral de la vena cava inferior