El país registró 149 casos y 11 muertes hasta el 23 de mayo de 2026, mientras dengue y malaria mostraron descensos frente al mismo período de 2025.
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.
República Dominicana enfrenta un cambio relevante en su panorama epidemiológico: la leptospirosis aumentó durante las primeras 20 semanas de 2026, mientras dengue y malaria mostraron una reducción frente al mismo período del año anterior. El Ministerio de Salud Pública confirmó 149 casos de leptospirosis y 11 muertes hasta el 23 de mayo de 2026.
El boletín epidemiológico de la Semana 20, correspondiente al período del 17 al 23 de mayo, vinculó el repunte con el inicio de la temporada de lluvias, las inundaciones y la exposición a aguas contaminadas con orina de animales infectados. La situación obligó a reforzar la vigilancia en zonas vulnerables, donde el contacto con agua estancada o contaminada puede aumentar el riesgo de transmisión.
En el mismo período de 2025 se habían registrado 54 casos de leptospirosis. El salto a 149 casos representa un aumento de 175,9 %. Los pacientes sospechosos también subieron, al pasar de 196 a 245. Este comportamiento muestra cómo los eventos climáticos y las condiciones sanitarias pueden modificar rápidamente el riesgo de enfermedades infecciosas, un vínculo ya observado en análisis sobre cambio climático y salud humana.
Una infección asociada al agua contaminada
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que suele transmitirse por contacto con agua, lodo o suelos contaminados con orina de animales infectados. En contextos de lluvias intensas o inundaciones, la exposición puede aumentar porque el agua arrastra residuos, animales, materia orgánica y contaminantes hacia zonas habitadas.
La alerta dominicana se concentra precisamente en ese punto: la temporada de lluvias elevó el riesgo en áreas vulnerables y abrió un foco sanitario que desplazó parcialmente la mejora observada en otras enfermedades infecciosas. Durante la Semana 20, el Ministerio de Salud Pública sumó dos nuevos diagnósticos de leptospirosis en la provincia Santo Domingo.
El contacto con agua contaminada no solo preocupa por leptospirosis. También puede relacionarse con otros riesgos infecciosos, irritaciones o enfermedades gastrointestinales, como se ha explicado en reportes sobre exposición a agua contaminada en espacios recreativos y costeros.
Dengue baja, pero mantiene vigilancia
El dengue mostró una tendencia distinta. El boletín registró 10 casos confirmados en la Semana 20, uno menos que los 11 notificados en igual semana de 2025. En el acumulado anual, República Dominicana llegó a 111 diagnósticos, por debajo de los 126 registrados durante las primeras 20 semanas del año anterior.
Las provincias de La Altagracia, con 29 casos, y Valverde, con ocho, concentraron una parte importante de los contagios confirmados. San Cristóbal, La Vega y Puerto Plata reportaron siete casos cada una. La Dirección General de Epidemiología mantuvo operativos de eliminación de criaderos, limpieza y orientación comunitaria.
La baja del dengue no elimina el riesgo. La enfermedad depende de factores ambientales, circulación del mosquito vector y condiciones comunitarias que pueden cambiar con rapidez. Por eso, la eliminación de criaderos y la vigilancia territorial siguen siendo medidas centrales para evitar nuevos repuntes.
Malaria cae 84 % pese a más sospechosos
La malaria presentó la reducción más marcada del informe. Durante la Semana 20 se reportaron cuatro nuevos casos, todos en hombres residentes en la provincia de San Juan, uno de los principales focos de transmisión junto con Azua.
El acumulado nacional alcanzó 83 diagnósticos en 2026, frente a 511 en el mismo período de 2025. Esa diferencia representa una caída de 84 %. Sin embargo, las autoridades notificaron 26.030 pacientes sospechosos este año, por encima de los 22.342 registrados en 2025.
El dato muestra una situación doble: los casos confirmados disminuyeron con fuerza, pero la vigilancia clínica sigue activa porque el número de sospechosos aumentó. En enfermedades febriles, la capacidad de diagnóstico es clave para diferenciar entre dengue, malaria, chikunguña, influenza u otros patógenos, como se ha observado en investigaciones sobre enfermedades febriles y vigilancia genómica.
Otros indicadores del boletín sanitario
El boletín dominicano también informó una mejora en mortalidad materna e infantil. Durante la Semana Epidemiológica 20 se notificaron tres muertes maternas, y el total anual llegó a 46, frente a 76 en el mismo tramo de 2025. De las fallecidas, 27 eran de origen dominicano y 19 de origen haitiano.
En mortalidad infantil, la semana registró 27 defunciones, por debajo de las 39 notificadas en igual período del año anterior. El acumulado de muertes infantiles en 2026 alcanzó 613, con mayor concentración en Santiago y Santo Domingo.
En enfermedades respiratorias, el informe señaló que el SARS-CoV-2 se convirtió en el virus predominante entre las semanas 17 y 20. También circularon Metapneumovirus, Parainfluenza, Adenovirus e Influenza A H3N2.
Agua, lluvias y vigilancia sanitaria
La evolución de la leptospirosis confirma que las lluvias no solo generan daños materiales. También pueden modificar el mapa sanitario al aumentar la exposición a agua contaminada, basura, roedores y otros reservorios animales. En comunidades con menor infraestructura, el riesgo puede amplificarse por dificultades de drenaje, almacenamiento de agua y saneamiento.
La vigilancia reforzada en zonas vulnerables resulta clave para detectar brotes, orientar a la población y activar respuestas locales. Las medidas preventivas incluyen evitar el contacto con aguas estancadas, proteger heridas, usar botas o guantes en labores de limpieza, controlar roedores y acudir a consulta médica ante fiebre, dolor muscular intenso, malestar general o síntomas posteriores a exposición de riesgo.
La experiencia regional también muestra que el saneamiento, el acceso a agua segura y la capacidad de respuesta local son factores decisivos en la prevención de infecciones. Este vínculo entre infraestructura, higiene y riesgo sanitario aparece en estudios sobre saneamiento y transmisión de bacterias en comunidades latinoamericanas.
Un balance mixto para la salud pública
República Dominicana cerró la Semana Epidemiológica 20 con señales contrastantes. Dengue y malaria bajaron frente a 2025, pero la leptospirosis creció de forma marcada y se convirtió en el principal punto de atención por su asociación con lluvias, inundaciones y exposición a agua contaminada.
El desafío inmediato es sostener la reducción de enfermedades transmitidas por mosquitos sin descuidar las infecciones vinculadas al agua y al ambiente. En plena temporada de lluvias, la prevención comunitaria, la vigilancia epidemiológica y la respuesta rápida en zonas vulnerables serán determinantes para evitar nuevos brotes.
Fuente(s) referenciales
Infobae: República Dominicana registra 149 casos de leptospirosis mientras bajan dengue y malaria
