Esclerosis múltiple y diagnóstico temprano


Detectar síntomas visibles e invisibles permite iniciar antes el tratamiento y mejorar la calidad de vida


Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.

La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica y autoinmune que afecta al sistema nervioso central. Se produce cuando el sistema inmunitario ataca la mielina, la sustancia que recubre las fibras nerviosas del cerebro y la médula espinal, generando inflamación y alteraciones en la transmisión de la información nerviosa.

En el marco del Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, conmemorado cada 30 de mayo, especialistas de INECO remarcaron la importancia de reconocer síntomas tempranos, incluso aquellos menos visibles, para favorecer una evaluación oportuna y reducir demoras en el diagnóstico.

El acceso temprano a una evaluación neurológica y a tratamientos modificadores de la enfermedad puede cambiar la evolución clínica. En los últimos años, los avances en neurociencias, resonancia magnética y terapias específicas modificaron el abordaje de una condición que durante mucho tiempo estuvo asociada a una evolución incierta.

Una enfermedad con síntomas variables

La esclerosis múltiple puede manifestarse de formas muy diferentes entre una persona y otra. Algunos síntomas aparecen de manera intermitente, lo que puede dificultar la consulta inicial y retrasar el diagnóstico. Entre los signos más frecuentes se encuentran problemas de visión, debilidad muscular, pérdida de sensibilidad en las extremidades, alteraciones del equilibrio y la coordinación, fatiga persistente y dificultades cognitivas, como problemas de atención o memoria.

Esta variabilidad explica por qué muchas personas no relacionan los primeros cambios con una enfermedad neurológica. La fatiga, los problemas de memoria o la sensación de inestabilidad pueden confundirse con estrés, cansancio acumulado u otras causas cotidianas.

El seguimiento temprano resulta especialmente importante porque la enfermedad no solo produce brotes visibles. También puede existir una actividad inflamatoria más silenciosa, capaz de contribuir a la progresión aun cuando no se detecten nuevos episodios evidentes.

Diagnóstico precoz y resonancia magnética

El doctor Vladimiro Sinay, jefe del Servicio de Neurología del Instituto de Neurociencias Fundación Favaloro e integrante del equipo de Enfermedades Desmielinizantes de INECO, subrayó que el diagnóstico precoz y el inicio oportuno del tratamiento modificador son fundamentales para cambiar la evolución de la esclerosis múltiple.

Las nuevas herramientas de resonancia magnética permiten aumentar la precisión diagnóstica y reducir el riesgo de error. Este avance resulta clave porque la enfermedad puede presentar síntomas dispersos y fluctuantes, y porque una evaluación adecuada puede ayudar a diferenciarla de otros trastornos neurológicos.

La importancia de detectar señales antes de que el daño avance también se observa en otras áreas de la neurología, donde las imágenes cerebrales se utilizan cada vez más para observar cambios difíciles de identificar mediante una evaluación clínica tradicional.

Los síntomas invisibles también importan

El abordaje actual de la esclerosis múltiple no se limita a controlar recaídas o lesiones visibles. Los especialistas destacan que muchas limitaciones en la vida diaria provienen de síntomas menos evidentes, como fatiga intensa, cambios cognitivos, alteraciones emocionales y dificultades para sostener actividades laborales, familiares o sociales.

Estos síntomas invisibles pueden afectar la autonomía y el bienestar de una persona incluso cuando los signos motores no son marcados. Por eso, deben ser identificados y tratados mediante un enfoque interdisciplinario.

La atención a la memoria, la concentración y el rendimiento cognitivo cobra un papel cada vez más relevante. En este punto, el tema se relaciona con investigaciones recientes sobre deterioro de la memoria, que muestran cómo distintas condiciones pueden afectar funciones cerebrales esenciales para la vida cotidiana.

Un abordaje que va más allá del medicamento

El tratamiento de la esclerosis múltiple ya no se entiende solo como una intervención farmacológica. El objetivo actual es acompañar de manera integral a cada paciente, considerando tanto el control de la actividad inflamatoria como el impacto de la enfermedad sobre la movilidad, la energía, el estado emocional y la vida diaria.

Entre las estrategias de apoyo mencionadas se incluyen fisioterapia, terapia ocupacional y estimulación cognitiva. Estas herramientas pueden ayudar a conservar funciones, mejorar la adaptación a los síntomas y sostener la autonomía.

El ejercicio y la actividad física adaptada también forman parte de una mirada más amplia del cuidado. La investigación médica ha reforzado el valor del movimiento para distintas funciones del organismo, como se observa en los estudios sobre cómo los músculos se comunican con el cuerpo mediante señales biológicas relevantes para la salud.

Hábitos saludables y acompañamiento continuo

Las recomendaciones para favorecer un abordaje temprano incluyen prestar atención a síntomas neurológicos persistentes o repetidos, consultar ante alteraciones visuales, pérdida de sensibilidad, debilidad o problemas de equilibrio, no minimizar la fatiga sostenida y registrar cambios cognitivos o emocionales que interfieran con la vida diaria.

También resulta importante acceder a especialistas, realizar los estudios indicados, iniciar tratamiento cuando corresponda y mantener un seguimiento interdisciplinario. En una enfermedad crónica como la esclerosis múltiple, la continuidad del cuidado puede marcar una diferencia importante en la evolución y en la calidad de vida.

La dimensión emocional tampoco debe quedar fuera del abordaje. Los cambios en el ánimo, la incertidumbre frente al diagnóstico y las dificultades para sostener actividades habituales pueden requerir apoyo profesional. En otros trastornos neurológicos, como ocurre con la esclerosis múltiple en fases tempranas, los primeros signos pueden aparecer antes de que la enfermedad sea reconocida con claridad.

Más herramientas para cambiar el curso de la enfermedad

Aunque la esclerosis múltiple continúa siendo una enfermedad crónica, el escenario actual es distinto al de décadas anteriores. Los avances terapéuticos y el abordaje integral permiten que muchas personas puedan sostener proyectos personales, laborales y sociales con mayor autonomía.

El mensaje central de los especialistas es claro: reconocer síntomas, consultar temprano y acceder a una evaluación precisa permite actuar antes. La reducción de barreras para llegar a un diagnóstico especializado sigue siendo una prioridad, porque hoy existen más herramientas para modificar el curso de la enfermedad y mejorar la vida de quienes la transitan.

La investigación sobre factores asociados a esta enfermedad también continúa ampliándose. Uno de los campos más relevantes es el vínculo entre infecciones virales y riesgo neurológico, como muestran los trabajos sobre el virus de Epstein-Barr y la esclerosis múltiple.

Fuente(s) referenciales

Infobae — Siete recomendaciones para favorecer un diagnóstico temprano de la esclerosis múltiple