El estado notificó 32 infecciones adicionales en una semana y reforzó la vigilancia sanitaria en diez condados ante la circulación de enfermedades transmitidas por mosquitos
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.
Florida, en Estados Unidos, contabilizó 73 casos de dengue adquiridos localmente durante 2026 hasta el 29 de agosto, después de incorporar 32 contagios en una sola semana. El incremento llevó a las autoridades sanitarias a reforzar la vigilancia epidemiológica y las recomendaciones para prevenir picaduras de mosquitos.
El aumento resulta relevante porque los pacientes no contrajeron la infección durante viajes a regiones donde el dengue circula habitualmente. La clasificación como transmisión local indica que fueron infectados dentro de Florida por mosquitos que habían adquirido el virus al picar previamente a una persona portadora.
Diez condados del estado permanecían bajo distintos niveles de advertencia por actividad relacionada con mosquitos. El sistema de vigilancia también sigue la circulación de otras enfermedades transmitidas por vectores, entre ellas el virus del Nilo Occidental y el zika.
Hillsborough concentra gran parte de las infecciones
El Departamento de Salud de Florida informó el 4 de septiembre que el condado de Hillsborough atravesaba un aumento inusual de dengue de transmisión local. Hasta esa fecha, la jurisdicción había comunicado 59 infecciones adquiridas dentro de su territorio.
El cirujano general estatal, Joseph A. Ladapo, se reunió con funcionarios locales en Hillsborough y pidió a la población utilizar repelentes, cubrir la piel cuando fuera posible y eliminar el agua acumulada alrededor de viviendas y negocios.
La convocatoria coincidió con los preparativos para el fin de semana del Día del Trabajo, cuando las familias suelen permanecer más tiempo al aire libre. Las autoridades recordaron que los mosquitos capaces de transmitir el dengue están presentes en las comunidades de Florida y pueden reproducirse en cantidades muy pequeñas de agua estancada.
Los niveles oficiales de aviso no describen necesariamente la misma situación epidemiológica. Una advertencia señala que existen indicios de circulación local y que la población debe intensificar las precauciones, mientras que una alerta puede responder a una actividad mayor o a un incremento de casos humanos en una zona determinada.
Los casos locales se diferencian de las infecciones importadas
Florida registra todos los años casos de dengue entre viajeros que regresan desde el Caribe, América Central, América del Sur, Asia y África. Estas infecciones importadas pueden iniciar una cadena local cuando un mosquito Aedes pica al viajero durante el periodo en que tiene virus en la sangre y posteriormente transmite el patógeno a otra persona.
Las especies Aedes aegypti y Aedes albopictus, presentes en el estado, pueden actuar como vectores. La primera está especialmente adaptada a entornos urbanos, vive cerca de las personas y utiliza recipientes domésticos con agua para completar su ciclo reproductivo.
La presencia de mosquitos competentes no significa por sí sola que necesariamente se producirá un brote. La transmisión también depende de la llegada o existencia de personas infectadas, la densidad del vector, las condiciones ambientales y la rapidez con la que se detecten los casos y se apliquen medidas de control.
Esta dinámica también explica por qué otros territorios vigilan atentamente los contagios relacionados con viajes. El seguimiento de los casos de chikungunya y la expansión del mosquito tigre muestra cómo una infección importada puede coincidir con vectores locales capaces de sostener una transmisión autóctona.
Fiebre y dolor intenso entre los síntomas del dengue
El dengue es una infección viral que puede cursar sin síntomas o producir manifestaciones de distinta intensidad. Cuando aparecen, suelen comenzar entre tres y 14 días después de la picadura de un mosquito infectado.
Los signos más frecuentes incluyen fiebre de aparición repentina, dolor de cabeza intenso, molestias detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y erupción cutánea. Algunos pacientes también pueden presentar manifestaciones hemorrágicas.
El cuadro suele durar entre cuatro y siete días y puede confundirse inicialmente con gripe u otras infecciones virales. Aunque la mayoría de las personas se recupera, una proporción desarrolla dengue grave, una complicación que puede causar sangrado, afectación de órganos o una caída peligrosa de la presión arterial.
Las señales de alarma pueden aparecer cuando la fiebre comienza a disminuir. Dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado por la nariz o las encías, sangre en vómitos o heces, respiración acelerada, cansancio extremo e inquietud requieren atención médica inmediata.
No existe un antiviral específico que elimine el virus del dengue. La atención se basa en mantener la hidratación, controlar los síntomas y vigilar las posibles complicaciones. La detección y el manejo oportunos disminuyen el riesgo de que un cuadro grave tenga consecuencias mortales.
La vigilancia incluye otras enfermedades transmitidas por mosquitos
El dengue no es el único arbovirus bajo seguimiento en Florida. El condado de Brevard emitió el 3 de septiembre una advertencia específica relacionada con el virus del Nilo Occidental, dentro de un escenario estacional que exige diferenciar los patógenos, los vectores y sus ciclos de transmisión.
El virus del Nilo Occidental se mantiene principalmente entre aves y mosquitos del género Culex, mientras que las personas y los caballos son huéspedes accidentales. El dengue, por su parte, se transmite principalmente mediante mosquitos del género Aedes dentro de un ciclo urbano asociado estrechamente con los seres humanos.
La evolución de los casos de virus del Nilo Occidental en Europa durante 2026 también refleja la importancia de actualizar los recuentos a medida que las autoridades investigan y reclasifican las infecciones notificadas.
Otro análisis sobre los primeros casos humanos de fiebre del Nilo en España muestra el valor de combinar la vigilancia de personas, mosquitos, aves y caballos para detectar tempranamente la circulación de patógenos.
Eliminar los criaderos reduce el riesgo en las viviendas
El Departamento de Salud de Florida recomienda emplear repelentes registrados por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y utilizarlos de acuerdo con las instrucciones de la etiqueta. Cuando sea posible, también aconseja vestir camisas holgadas de manga larga y pantalones largos durante las actividades exteriores.
En viviendas y negocios resulta necesario vaciar recipientes que puedan retener agua, incluidos cubos, macetas, juguetes, neumáticos, canalones obstruidos y bebederos. Una tapa de botella con agua acumulada puede proporcionar espacio suficiente para que los mosquitos depositen huevos.
Los depósitos que no puedan vaciarse deben permanecer cubiertos. También conviene revisar mosquiteras, puertas y ventanas para reducir el ingreso de insectos, además de atender las instrucciones de los programas locales de control de vectores.
La fumigación puede formar parte de la respuesta en áreas afectadas, pero no sustituye la eliminación periódica de criaderos. Los mosquitos adultos pueden volver a aparecer si continúan disponibles los recipientes donde se desarrollan huevos, larvas y pupas.
Las personas con fiebre u otros síntomas compatibles deben solicitar orientación médica e informar sobre viajes recientes y posibles exposiciones. Mientras se estudia un caso sospechoso, evitar nuevas picaduras ayuda a impedir que otros mosquitos adquieran el virus y prolonguen la cadena de transmisión.
Fuentes referenciales:
Infobae
Departamento de Salud de Florida
Organización Mundial de la Salud
