Estado de la Salud Global

Lectura rápida de señales sanitarias globales

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RespiratoriasVigilancia estacional activaLa transición hacia el otoño boreal refuerza el seguimiento de influenza, COVID-19 y virus respiratorio sincitial.
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VacunaciónCoberturas bajo revisiónAutoridades sanitarias insisten en recuperar esquemas atrasados frente al riesgo de reaparición de enfermedades prevenibles.
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Salud mentalPrevención comunitaria prioritariaLa atención temprana, el acompañamiento social y el acceso a servicios siguen en el centro de las políticas de bienestar.
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NutriciónEntornos alimentarios en focoLa evidencia destaca la importancia de reducir ultraprocesados y facilitar dietas variadas, suficientes y culturalmente accesibles.
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CrónicasRiesgo cardiovascular persistentePrevención, diagnóstico oportuno y adherencia terapéutica continúan siendo decisivos ante la carga mundial de enfermedades no transmisibles.
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AlertasDengue y brotes regionalesLa vigilancia epidemiológica mantiene atención sobre arbovirosis, sarampión y otros eventos transmisibles en diferentes regiones.
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InvestigaciónResultados clínicos bajo análisisNuevos ensayos recuerdan que modificar un biomarcador no siempre se traduce en una reducción comprobada del riesgo clínico.

Costa Rica duplica los casos de hepatitis A durante 2026


El Ministerio de Salud confirmó 772 contagios hasta la semana epidemiológica 32; San José concentra 562 diagnósticos y la mayor incidencia se registra en la Gran Área Metropolitana


Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.


Costa Rica contabilizó 772 casos confirmados de hepatitis A hasta la semana epidemiológica 32 de 2026, según el boletín más reciente de la Dirección de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud. El registro supera ampliamente los 373 diagnósticos informados durante todo 2025 y sitúa a la provincia de San José como el principal foco del aumento.

San José reúne 562 casos, equivalentes a casi tres de cada cuatro notificaciones nacionales. Las autoridades describen una circulación endémica con aumentos periódicos, concentrados especialmente en la Gran Área Metropolitana y en comunidades que afrontan interrupciones o problemas de calidad en el suministro de agua.

San José concentra la mayor carga de hepatitis A

Después de San José, la distribución provincial registra 61 casos en Cartago, 60 en Alajuela, 46 en Heredia, 17 en Limón, 14 en Guanacaste y 12 en Puntarenas. Estas cifras muestran una diferencia considerable entre la capital y el resto del territorio costarricense.

La mayor cantidad de diagnósticos corresponde a las personas de entre 20 y 64 años, con 601 casos. El informe también identifica 111 contagios entre los 10 y los 20 años, 31 en mayores de 65, 26 en niños de uno a 10 años y tres en menores de un año.

La vigilancia sanitaria presta especial atención a adolescentes y adultos porque presentan síntomas con mayor frecuencia que los niños pequeños. La gravedad también puede aumentar con la edad, aunque la evolución depende de las condiciones individuales y del acceso oportuno a la atención médica.

Un brote bajo vigilancia en el distrito Hospital

Uno de los eventos investigados se localiza en el distrito Hospital, en la ciudad de San José. Allí se habían confirmado por laboratorio 70 casos hasta el cierre de la semana epidemiológica 31, frente a 15 diagnósticos durante 2024 y uno en 2025.

Los casos se concentran principalmente en los sectores de Barrio Cuba y Cristo Rey. El Ministerio de Salud mantiene la búsqueda de personas con síntomas, el seguimiento de contactos y la investigación de posibles vínculos epidemiológicos para limitar nuevas cadenas de transmisión.

Durante julio, la institución también intervino ante un brote detectado en Aserrí y San Juan de Dios de Desamparados. Las actuaciones incluyeron inspecciones sanitarias, vigilancia de pacientes, educación comunitaria y coordinación para revisar las condiciones del abastecimiento de agua.

La situación refuerza la importancia de la vigilancia de enfermedades relacionadas con el agua y los alimentos. Otros episodios regionales, como el brote de gastroenteritis registrado en el sur de Brasil, muestran cómo la contaminación puede generar concentraciones territoriales de cuadros digestivos que requieren investigación sanitaria.

Cómo se transmite el virus de la hepatitis A

La hepatitis A es una infección aguda del hígado causada por el virus del mismo nombre. Se transmite principalmente por vía fecal-oral, cuando una persona ingiere agua o alimentos contaminados con cantidades microscópicas de materia fecal procedente de alguien infectado.

El contagio también puede ocurrir mediante contacto físico estrecho con una persona que porta el virus. La Organización Mundial de la Salud aclara que el contacto casual no constituye por sí solo una vía de transmisión, pero la higiene insuficiente puede facilitar que el agente infeccioso pase de las manos a los alimentos, utensilios o superficies.

Los brotes vinculados con el agua son menos frecuentes, aunque pueden aparecer cuando existe contaminación por aguas residuales o tratamiento inadecuado. En este contexto, la relación entre agua segura, eventos ambientales y salud humana resulta relevante para comprender por qué las deficiencias de saneamiento incrementan el riesgo de infecciones intestinales.

La inocuidad alimentaria también requiere vigilancia permanente. La carga provocada por enfermedades transmitidas mediante alimentos contaminados evidencia que la prevención depende de agua potable, manipulación higiénica, controles sanitarios y detección rápida de los brotes.

Síntomas que justifican una consulta médica

El periodo de incubación de la hepatitis A suele ser de 14 a 28 días. Los síntomas pueden incluir fiebre, cansancio, pérdida de apetito, diarrea, náuseas, molestias abdominales, orina oscura e ictericia, caracterizada por la coloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos.

No todas las personas infectadas presentan el cuadro completo. Los niños menores de seis años suelen tener pocos síntomas o ninguno, mientras que adolescentes y adultos desarrollan manifestaciones clínicas con mayor frecuencia. La confirmación requiere una valoración profesional y pruebas específicas, debido a que los signos pueden confundirse con otras enfermedades.

La hepatitis A no se convierte en una infección crónica y la mayoría de los pacientes se recupera, aunque el proceso puede durar varias semanas o meses. No existe un antiviral específico para eliminar el virus; la atención se centra en mantener una hidratación y nutrición adecuadas, aliviar los síntomas y vigilar posibles complicaciones.

Ante ictericia, orina oscura, vómitos persistentes, dolor abdominal intenso, deshidratación o deterioro general, corresponde buscar asistencia médica. Las personas no deben automedicarse, debido a que determinados fármacos pueden representar una carga adicional para un hígado inflamado.

Higiene, agua segura y vacunación para contener los contagios

El Ministerio de Salud recomendó lavarse las manos con agua y jabón después de utilizar el baño, cambiar pañales y antes de preparar o consumir alimentos. También pidió utilizar agua segura, mantener limpios los espacios de preparación y evitar que una persona enferma manipule comida para otras personas.

La vacunación es una herramienta eficaz para prevenir la hepatitis A. La necesidad de recibirla debe evaluarse conforme al esquema sanitario vigente, los antecedentes de inmunización, la edad, las condiciones de salud y el riesgo de exposición de cada persona.

La notificación obligatoria permite identificar concentraciones de casos, examinar posibles fuentes comunes y dirigir medidas hacia los territorios más afectados. En comunidades con suministro irregular de agua, la respuesta también requiere corregir las condiciones de saneamiento que pueden sostener la transmisión.

El aumento registrado en 2026 no debe interpretarse únicamente como una suma de diagnósticos individuales. La concentración geográfica, los brotes localizados y la duplicación del total anual anterior convierten la prevención comunitaria, el acceso a agua segura y la vigilancia epidemiológica en prioridades inmediatas para las autoridades costarricenses.

Fuentes referenciales:
Infobae
Ministerio de Salud de Costa Rica
Organización Mundial de la Salud