Una persona murió y cinco casos fueron confirmados en Melrose y Morrisania, dos sectores del sur del Bronx donde se analizan torres de refrigeración
Redactor: Luis Ortega
Editor: Javier Morales O.
El Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York investiga un probable brote comunitario de legionelosis en los vecindarios de Melrose y Morrisania, ubicados en el sur del Bronx. Hasta el 10 de septiembre de 2026 se habían confirmado cinco personas enfermas y una muerte relacionada con este episodio, mientras permanecían pendientes los resultados de otros casos potenciales.
La investigación comprende las zonas correspondientes a los códigos postales 10451 y 10456. Las autoridades tomaron muestras en todas las torres de refrigeración operativas del área afectada y ordenaron que cualquier instalación con resultados positivos para la bacteria Legionella fuera desinfectada inmediatamente.
La bacteria se transmite mediante pequeñas gotas de agua
La legionelosis es una forma de neumonía causada por bacterias del género Legionella, capaces de multiplicarse en determinados sistemas de agua templada. Una persona puede enfermar cuando respira aerosoles o diminutas gotas contaminadas procedentes de torres de refrigeración, duchas, fuentes ornamentales, jacuzzis u otras instalaciones que generan vapor o rocío.
La enfermedad no se transmite habitualmente entre personas. Las autoridades neoyorquinas también aclararon que beber agua del grifo, cocinar, ducharse y utilizar aparatos domésticos de aire acondicionado continúa siendo seguro, salvo que se emitan instrucciones específicas para un edificio o sistema determinado.
La vigilancia ambiental es importante porque un foco común puede afectar a residentes, trabajadores o visitantes de un mismo sector. Esa respuesta territorial también resulta esencial frente a otros eventos sanitarios, como muestra el seguimiento del brote de ciclosporiasis extendido a 20 estados de Estados Unidos.
Fiebre, tos y dificultad respiratoria requieren atención
Los síntomas de la legionelosis pueden incluir fiebre, escalofríos, tos, dolores musculares, dolor de cabeza, cansancio, pérdida de apetito y dificultad para respirar. Algunas personas también presentan confusión o diarrea. Debido a que las manifestaciones iniciales pueden parecerse a las de una gripe u otra infección respiratoria, la confirmación requiere evaluación médica y pruebas específicas.
El Departamento de Salud recomendó que quienes vivan, trabajen o hayan visitado Melrose o Morrisania desde finales de agosto y presenten síntomas compatibles contacten inmediatamente a un proveedor sanitario. La infección puede tratarse con antibióticos y el diagnóstico temprano mejora las posibilidades de recuperación.
La detección oportuna también permite diferenciar enfermedades que comparten signos iniciales. Los sistemas de vigilancia afrontan ese mismo desafío durante otros brotes, como ocurre con el aumento de casos locales de dengue en Florida, donde la fiebre y el malestar requieren valorar el contexto epidemiológico y las posibles exposiciones.
Mayores de 50 años concentran un riesgo superior
La mayoría de las personas expuestas a Legionella no desarrolla la enfermedad. El riesgo aumenta entre quienes tienen 50 años o más, fuman o vapean, presentan enfermedades crónicas del corazón, los pulmones, los riñones o el hígado, viven con diabetes o tienen debilitado el sistema inmunitario debido a una afección médica o un tratamiento.
Estos grupos deben solicitar atención sin demora ante fiebre, tos o dificultad respiratoria después de haber permanecido en el área investigada. Las autoridades indicaron que las personas sin seguro médico o con dificultades para encontrar un proveedor pueden comunicarse con los servicios públicos de atención de la ciudad.
La concentración geográfica de diagnósticos permite orientar inspecciones, análisis y comunicaciones hacia la población posiblemente expuesta. Este principio también guía las respuestas frente a otros focos localizados, como el aumento de hepatitis A investigado en Costa Rica, aunque sus mecanismos de transmisión y medidas preventivas son diferentes.
Las torres de refrigeración permanecen bajo vigilancia
Las torres de refrigeración eliminan calor de grandes edificios mediante la circulación y evaporación de agua. Cuando su limpieza, desinfección o control no resultan adecuados, las bacterias pueden multiplicarse y dispersarse en aerosoles que alcanzan el entorno cercano.
Nueva York exige que los propietarios registren estas instalaciones, realicen controles rutinarios y analicen el agua para detectar Legionella. El registro permite al Departamento de Salud localizar las torres situadas cerca de un grupo de casos, tomar muestras y ordenar medidas correctivas cuando los resultados lo justifican.
Encontrar la bacteria en una instalación no demuestra automáticamente que esa torre haya provocado todos los contagios. Para establecer el origen de un brote, los investigadores deben comparar los resultados ambientales con la ubicación, las fechas de exposición y, cuando es posible, las características microbiológicas de las muestras obtenidas de los pacientes.
Las autoridades mantienen la investigación abierta y prepararon actividades informativas para los residentes de Melrose y Morrisania. La prioridad sanitaria consiste en identificar la fuente, tratar tempranamente a las personas afectadas y corregir cualquier sistema de agua capaz de prolongar la exposición comunitaria.
Fuentes referenciales:
Infobae
Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York
