Estado de la Salud Global

Lectura rápida de señales sanitarias globales

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RespiratoriasVigilancia estacional activaEl regreso a espacios cerrados en el hemisferio norte exige atención a influenza, COVID-19 y virus respiratorio sincitial.
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VacunaciónRevisión de esquemas prioritariosAutoridades sanitarias preparan campañas estacionales y recomiendan comprobar la protección de personas vulnerables.
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Salud mentalSueño y pantallas bajo atenciónLa exposición digital nocturna y la alteración de rutinas pueden afectar descanso, concentración y bienestar emocional.
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NutriciónPrioridad en calidad alimentariaSe mantiene el énfasis en dietas variadas, hidratación adecuada y menor consumo habitual de productos ultraprocesados.
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CrónicasPrevención cardiovascular continuaPresión arterial, actividad física, tabaquismo y acceso al tratamiento siguen concentrando gran parte del riesgo prevenible.
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AlertasCalor y humo afectan la saludLa exposición ambiental puede agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, especialmente entre personas vulnerables.
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InvestigaciónBiomarcadores y cerebro avanzanNuevos estudios exploran cómo señales corporales, hormonas y actividad cerebral influyen en memoria, miedo y conducta.

Resistencia antibiótica, la próxima gran epidemia mundial

La OMS ha lanzado una campaña en redes sociales para concienciar sobre los peligros del mal uso que hacemos de los antibióticos.

Las autoridades sanitarias mundiales vuelven a hacer sonar las campanas de alerta: el uso irresponsable que hacemos de los antibióticos es un peligro para nuestra salud. Y, además, nos va a salir muy caro. En dinero y en vidas humanas.

Este lunes (12.11.2018) es el primer día de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de Antibióticos, que la Organización Mundial de la Salud aprovecha para denunciar la sobreutilización de estos medicamentos en gran parte del planeta, a menudo sin receta médica.

Usando mal los antibióticos, denuncia la institución, estamos haciéndonos a nosotros mismos vulnerables a enfermedades que no tendrían por qué ser tan problemáticas: «Sin antibióticos eficaces, y otros antimicrobianos, vamos a perder nuestra capacidad para tratar infecciones comunes como la neumonía”, ha subrayado Suzanne Hill, experta de OMS. Algunos epidemiólogos advierten que, si no hacemos nada para remediarlo, esto podría matar a más gente que el cáncer.

¿Cómo funciona exactamente este fenómeno? La resistencia antibiótica es consecuencia del proceso evolutivo por selección natural. Ùnicamente sobreviven a los antibióticos las bacterias con una mutación natural capaz de anular el efecto del medicamento. Es la misma lógica de la supervivencia de las especies: serán estas bacterias las que sobrevivan y pasen esa mutación o resistencia a sus descendientes, creando una suerte de generación resistente contra la que los antibióticos de los que disponemos pueden hacer poco o nada.

Irónicamente, la realidad del uso excesivo e inapropiado de los antibióticos coexiste con la situación de muchos países, generalmente pobres, con un escaso acceso a antibióticos.

Según un estudio hecho público la semana pasada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la resistencia bacteriana podría causar 2,4 millones de muertes en los países de la OCDE hasta 2050 y costar 3.500 millones de dólares anuales a sus economías.


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