Un estudio británico con 1.864 mujeres analiza muestras de orina y fluido vaginal para orientar las investigaciones por sangrado después de la menopausia
Redacción: Redacción Mundo de la Salud
Editor: Eduardo Schmitz
Investigadores de la Universidad de Manchester y del Manchester University NHS Foundation Trust, en Reino Unido, han evaluado una prueba que busca células cancerosas en muestras de orina y fluido vaginal. Los resultados sugieren que podría ayudar a decidir qué mujeres con sangrado después de la menopausia necesitan investigaciones invasivas, aunque todavía requiere validación en la práctica habitual.
El estudio DETECT, divulgado el 23 de septiembre de 2026 por el centro de investigación biomédica NIHR Manchester y publicado en The Lancet Obstetrics, Gynaecology & Women’s Health, aborda una dificultad concreta: muchas pacientes atraviesan procedimientos incómodos para descartar un cáncer que finalmente no tienen.
Examinar células antes de las pruebas habituales
Participaron 1.864 mujeres atendidas por sangrado posmenopáusico en siete centros hospitalarios del noroeste de Inglaterra. Antes de las investigaciones habituales, proporcionaron muestras que especialistas examinaron sin conocer su diagnóstico. La evaluación clínica posterior identificó 115 cánceres, incluidos 99 de endometrio.
El enfoque consiste en analizar células, no en medir un marcador mediante una tira doméstica. También es diferente de las herramientas destinadas a detectar el VPH o prevenir el cáncer cervical, como las investigaciones sobre pruebas para el cáncer de cuello uterino.
Qué significan sus resultados
La combinación de ambas muestras alcanzó una sensibilidad del 80,8 % para el cáncer de endometrio: identificó aproximadamente ocho de cada diez casos. Su especificidad fue del 92,6 %, que expresa la capacidad de obtener un resultado negativo entre quienes no tenían esa enfermedad.
El valor predictivo negativo fue del 98,8 %. Esto significa que, dentro de la población estudiada, la gran mayoría de las mujeres con resultado negativo no tenía cáncer de endometrio. Esa cifra no equivale a detectar el 98,8 % de los tumores ni garantiza el mismo rendimiento en cualquier población.
La distinción resulta esencial para interpretar herramientas clínicas, como ocurre también con los límites de los modelos de riesgo de cáncer de mama.
Los casos no detectados marcan el límite
La citología dejó inicialmente sin identificar 19 cánceres de endometrio. Por ello, el resultado no permite presentar esta prueba como sustituto universal de las investigaciones actuales ni utilizar un negativo para cerrar automáticamente la evaluación.
Los autores plantean su posible empleo como herramienta de clasificación inicial. Falta comprobar si realmente reduce procedimientos invasivos y mantiene la seguridad diagnóstica cuando se incorpora a los servicios sanitarios.
Una vía más sencilla podría facilitar la atención, pero esa posibilidad debe demostrarse. Las desigualdades de acceso al diagnóstico de cáncer ginecológico muestran por qué también importa cómo llegan las pruebas a las pacientes.
Mientras se investiga esta alternativa, el sangrado después de la menopausia sigue requiriendo valoración médica. Mayo Clinic recuerda que puede tener causas benignas o graves y recomienda consultar lo antes posible para determinar su origen.
Fuentes referenciales:
Universidad de Manchester: resumen científico del estudio DETECT
NIHR Manchester Biomedical Research Centre: presentación de los resultados
Mayo Clinic: sangrado después de la menopausia

