La Semana Mundial de 2026 destaca los beneficios del amamantamiento y la necesidad de apoyo sanitario, familiar y laboral ante una exclusividad del 44,7% a los seis meses
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.
La Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026 volvió a situar en la agenda sanitaria la necesidad de acompañar a quienes desean amamantar. En Argentina, la Encuesta Nacional de Lactancia de 2022 registró que el 97,4% de los niños comenzó a recibir leche materna, pero la proporción con lactancia exclusiva descendió al 44,7% al llegar a los seis meses.
La campaña, impulsada internacionalmente por la Alianza Mundial Pro Lactancia Materna y desarrollada en más de 170 países, promueve acciones sostenibles para proteger el amamantamiento en diferentes circunstancias. El planteamiento central es que su continuidad no depende solamente de una decisión individual, sino también del acceso a atención profesional, licencias adecuadas, espacios laborales compatibles y respaldo familiar.
La exclusividad disminuye a medida que crece el bebé
La Encuesta Nacional de Lactancia argentina reunió 20.193 registros de todas las jurisdicciones del país. Entre los niños de cero a seis meses, el 91,7% recibía algún tipo de lactancia y el 53,2% lo hacía de forma exclusiva. Esta última proporción pasó del 53,5% a los dos meses al 49,5% a los cuatro y al 44,7% a los seis meses.
El resultado de los seis meses representó una mejora frente al 41,7% registrado en 2017, pero el informe oficial mostró que la continuidad permanece por debajo de la frecuencia con la que se inicia el amamantamiento. También identificó diferencias entre jurisdicciones y mayores dificultades entre los bebés con bajo peso al nacer.
La separación cotidiana entre la madre y el bebé por razones laborales o educativas aparece entre los factores que pueden dificultar el sostenimiento. El informe advierte, además, que la ausencia de lactancia exclusiva no implica necesariamente un destete completo: en muchos casos se mantiene una alimentación parcial junto con fórmula infantil.
Beneficios que van más allá del aporte nutricional
La leche humana proporciona nutrientes adaptados a las distintas etapas del desarrollo y contiene anticuerpos, células, oligosacáridos y otros componentes biológicamente activos. Su composición contribuye a proteger frente a determinadas infecciones durante los primeros meses y participa en la maduración digestiva e inmunológica.
Investigaciones recientes han profundizado en la relación entre la leche materna y el microbioma intestinal infantil. Los resultados indican que sus componentes interactúan con las comunidades microbianas que se establecen en el intestino durante una etapa decisiva del desarrollo.
Otro trabajo experimental, realizado en ratones, encontró que ciertos anticuerpos de la leche podían modular respuestas inmunitarias frente a bacterias intestinales. Debido a que se trató de un modelo animal, los hallazgos sobre la inmunidad neonatal y los anticuerpos maternos no deben trasladarse directamente a los seres humanos, pero aportan información para nuevas investigaciones.
Para la madre, amamantar también se asocia con beneficios sanitarios, entre ellos una menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama y de ovario. La duración y las circunstancias varían en cada familia, por lo que las decisiones deben abordarse sin culpabilización y con información profesional individualizada.
Cinco pautas para favorecer el amamantamiento
1. Facilitar el contacto temprano: cuando las condiciones clínicas de la madre y el recién nacido lo permiten, el contacto piel con piel y el inicio durante la primera hora favorecen el establecimiento de la lactancia.
2. Ofrecer el pecho según las señales del bebé: reconocer movimientos de búsqueda, apertura de la boca o inquietud permite responder antes del llanto. No existe una frecuencia única válida para todos los recién nacidos.
3. Revisar la posición y el agarre: dolor persistente, grietas, tomas muy prolongadas o una ganancia de peso insuficiente requieren valoración profesional. Una corrección temprana puede prevenir dificultades y proteger la alimentación del bebé.
4. Buscar apoyo capacitado: obstetras, pediatras, personal de enfermería y especialistas en lactancia pueden evaluar cada situación. El acompañamiento resulta especialmente importante después de una cesárea, un nacimiento prematuro, una internación o cuando existe bajo peso.
5. Organizar una red práctica: familiares y personas cercanas pueden colaborar con las tareas domésticas, el descanso y el cuidado cotidiano. Los lugares de trabajo también pueden ayudar mediante licencias, pausas, espacios adecuados para extraer leche y condiciones seguras para conservarla.
Cuando la lactancia exclusiva no es posible
No todas las madres pueden o desean amamantar de la misma manera, y algunas condiciones médicas o circunstancias personales requieren alternativas. La prioridad debe ser que el bebé reciba alimentación suficiente, segura y apropiada para su edad, bajo orientación sanitaria.
Cuando la leche materna no está disponible o resulta insuficiente, los preparados para lactantes pueden cumplir una función esencial. La elección de una fórmula infantil adecuada para el bebé debe realizarse con el equipo de salud y siguiendo estrictamente las indicaciones de preparación e higiene.
El acompañamiento respetuoso incluye ofrecer información basada en evidencia, evitar presiones y atender la salud física y emocional de la madre. Fortalecer la lactancia como política pública significa crear condiciones para que pueda sostenerse cuando se elige, sin convertir las dificultades individuales en motivo de culpa.
Apoyo sanitario y laboral para acercarse a la meta mundial
La meta internacional para 2030 busca que el 70% de los bebés menores de seis meses reciba lactancia exclusiva. Las proyecciones citadas durante la campaña advierten que, si el indicador mundial aumenta solamente 0,7 puntos porcentuales por año, llegaría aproximadamente al 61% al final de la década.
Reducir esa diferencia exige atención prenatal, maternidades que protejan el contacto temprano, seguimiento después del alta y capacitación del personal sanitario. También requiere políticas laborales compatibles con la extracción y conservación de leche, junto con protección frente a la promoción inadecuada de sustitutos.
Argentina prepara una nueva Encuesta Nacional de Lactancia para actualizar los indicadores y reconocer desigualdades territoriales. La información permitirá evaluar si las medidas adoptadas están mejorando la continuidad y qué grupos necesitan un apoyo más específico.
Fuentes referenciales:
Infobae Salud
Ministerio de Salud de Argentina
Encuesta Nacional de Lactancia 2022
