Estado de la Salud Global

Lectura rápida de señales sanitarias globales

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RespiratoriasActividad estacional desigualLos virus respiratorios permanecen bajos en varias zonas del hemisferio norte, mientras el invierno aumenta la vigilancia en el hemisferio sur.
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VacunaciónRecuperar coberturas sigue siendo prioritarioLos brotes de sarampión y difteria refuerzan la necesidad de localizar comunidades con esquemas incompletos.
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Salud mentalMayor presión sobre los serviciosConflictos, desplazamientos, emergencias climáticas y aislamiento social mantienen elevada la demanda de atención comunitaria.
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NutriciónDoble carga alimentaria persistenteDesnutrición, obesidad e inseguridad alimentaria conviven, con especial impacto sobre niños y hogares vulnerables.
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CrónicasAvance insuficiente en prevenciónEnfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y afecciones respiratorias continúan concentrando gran parte de la mortalidad evitable.
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AlertasVigilancia reforzada en varios continentesÉbola Bundibugyo, dengue, sarampión, difteria y virus transmitidos por mosquitos encabezan el seguimiento sanitario.
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InvestigaciónNuevos diagnósticos y ensayos en marchaLa respuesta frente al virus Bundibugyo incorpora una prueba de emergencia y estudios clínicos sobre posibles tratamientos.

La diabetes puede afectar el sistema auditivo: atención a los signos de advertencia

La percepción de un zumbido en el oído puede ser el comienzo de sordera, aguda o crónica, misma que puede ser provocada por padecer alguna enfermedad crónico-degenerativa, como la diabetes.


“Se llama acufeno el zumbido que llegamos a percibir, el cual puede ser reversible o temporal”, explica Diana Valero Rodríguez, especialista en otoneurología del IMSS en Jalisco.

El descontrol en los niveles de glucosa en sangre propicia la afectación de los diminutos vasos sanguíneos que se localizan en el oído. Cuando alguien empieza a tener pérdida de audición, los tonos agudos son los que por lo general se dejan de escuchar, además de que hay mareos sin razón aparente.

Ahora bien, si la diabetes se acompaña de obesidad, hipertensión arterial y colesterol elevado, las posibilidades de disminución de capacidad auditiva se incrementan.

Por otra parte, las personas que sufren diabetes mellitus son más propensas a desarrollar mareos, mejor conocidos como vértigos. Al respecto, la audiología Valero Rodríguez refiere que personas cercanas al afectado pueden percibir cierta inestabilidad en la marcha de éste, ya que cuando camina ‘se va de lado’.

La especialista de IMSS Jalisco detalla que este problema de salud se caracteriza por la sensación de que “todo gira alrededor” y que principalmente se registra al momento de hacer movimientos específicos, como levantarse de la cama o de una silla, o al caminar. Además, no es raro que se experimentan náuseas.

La doctora Valero Rodríguez aclara que por efecto de la falta de control de glucosa se empiezan a presentar disfunción en ciertos órganos, como los involucrados en la vista y el oído. “Digamos que reciben mensajes confusos durante el desplazamiento de la persona, el cerebro no procesa adecuadamente la información, es decir, la falta de coordinación entre lo que perciben el cerebro, ojos y oídos es lo que provoca el vértigo”.

En muchos casos los síntomas ceden al haber tratamiento y/o rehabilitación, pero siempre es necesario acudir con un especialista para descartar otro tipo de daños, más severos, en el sistema nervioso. “Es por ello que hay que prestar atención a sentir ´hormigueo´ en el rostro, visión doble y problemas con el sentido del gusto, como no percibir el sabor de los alimentos.

“El vértigo puede aparecer incluso en personas jóvenes cuando hay un golpe en la cabeza, pero también puede ser que exista un tumor que esté comprimiendo los nervios e incluso que se esté desarrollando una enfermedad degenerativa desmielinizante como la esclerosis múltiple”, puntualiza la otoneuróloga.

Si las molestias son persistentes y existen problemas para caminar acompañados por náuseas o vómito, la persona afectada deberá acudir al servicio de urgencias para una oportuna valoración.

Además, hay acciones al alcance de cualquier persona que pueden ayudar a prevenir la sordera, como no limpiar nunca el oído con hisopos, lápices, pasadores o cualquier otro objeto. El oído tiene un sistema de autolimpieza y el meterse cualquier objeto puede ser contraproducente. Tampoco use audífonos con volumen alto y evite estar expuesto a sonidos fuertes. (Agencia ID)