Un ensayo internacional con 48 bebés permitió establecer una pauta de dolutegravir para las primeras cuatro semanas de vida. La FDA autorizó su uso desde el nacimiento en recién nacidos a término que pesen al menos dos kilogramos.
Redacción: Redacción Mundo de la Salud
Editor: Karem Díaz S.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) amplió en agosto de 2026 la autorización del antirretroviral dolutegravir para tratar la infección por VIH-1 desde el nacimiento. La decisión, respaldada por una investigación internacional en la que participaron científicos de la Universidad de California en San Diego y del Boston Medical Center, ofrece una nueva alternativa terapéutica para los recién nacidos con esta infección.
La autorización comprende a bebés nacidos a término que pesen al menos dos kilogramos y tengan entre cero y cuatro semanas de vida. El medicamento debe utilizarse en combinación con otros antirretrovirales, como parte de un régimen de tratamiento indicado por especialistas.
Hasta esta ampliación, dolutegravir estaba autorizado para niños a partir de las cuatro semanas de edad y para pacientes de mayor edad. La nueva decisión permite emplearlo durante una etapa especialmente delicada, cuando el organismo todavía está desarrollando su capacidad para procesar y eliminar medicamentos.
El avance se apoya en los resultados del ensayo clínico IMPAACT 2023, publicados en la revista científica The Lancet HIV. La investigación evaluó las concentraciones del fármaco en sangre y su seguridad en 48 recién nacidos expuestos al VIH.
Un ensayo internacional permitió estudiar la dosis adecuada
La investigación se desarrolló a través de la red International Maternal Pediatric Adolescent AIDS Clinical Trials (IMPAACT), especializada en estudios clínicos sobre el VIH y otras enfermedades que afectan a embarazadas, bebés, niños y adolescentes.
El ensayo IMPAACT 2023 fue un estudio multicéntrico, abierto y de fase 1 realizado en centros de Sudáfrica, Tailandia y Estados Unidos. La coordinación estuvo a cargo de investigadores del Boston Medical Center.
Participaron 48 recién nacidos a término cuyas madres vivían con VIH-1. Los bebés recibieron dolutegravir mediante diferentes esquemas de administración, además de la profilaxis antirretroviral habitual.
Según el grupo asignado, algunos participantes recibieron dos dosis únicas separadas, mientras que otros recibieron dosis repetidas durante sus primeras semanas de vida.
Todos fueron seguidos durante 16 semanas para evaluar la seguridad del medicamento.
El objetivo principal no consistía en comparar dolutegravir con otros tratamientos para determinar cuál prevenía mejor la transmisión del VIH, sino en establecer cómo se comportaba el fármaco en el organismo neonatal y qué pauta permitía alcanzar concentraciones apropiadas.
Esta distinción es importante porque los recién nacidos no metabolizan los medicamentos de la misma manera que los niños mayores o los adultos.
Los bebés procesan los medicamentos de manera diferente
Durante el primer mes de vida se producen cambios rápidos en el funcionamiento del hígado, los riñones y otros sistemas encargados de transformar y eliminar sustancias del organismo.
Por esta razón, una dosis que resulta apropiada para un niño de varios meses no puede trasladarse automáticamente a un recién nacido.
Los investigadores estudiaron la farmacocinética del dolutegravir, es decir, los procesos que determinan cómo se absorbe, distribuye y elimina el medicamento.
Jeremiah Momper, profesor de la Facultad de Farmacia y Ciencias Farmacéuticas Skaggs de la Universidad de California en San Diego y primer autor del estudio, destacó la importancia de obtener datos específicos para esta etapa del desarrollo.
El equipo comprobó que las pautas estudiadas permitían alcanzar concentraciones de dolutegravir comparables a las observadas en niños mayores y adultos que reciben el medicamento para tratar el VIH.
Estos resultados proporcionaron información necesaria para definir su administración durante las primeras semanas de vida.
El medicamento mostró una tolerabilidad favorable en el estudio
Además de medir las concentraciones del fármaco, los investigadores examinaron su perfil de seguridad durante el seguimiento.
Los resultados indicaron que dolutegravir fue generalmente bien tolerado por los recién nacidos participantes.
El perfil de seguridad observado fue semejante al descrito previamente en lactantes de mayor edad y niños tratados con este antirretroviral.
Sin embargo, el tamaño de la muestra y la duración del seguimiento deben considerarse al interpretar estos resultados. Un ensayo con 48 participantes puede aportar información farmacocinética importante, pero no permite descartar todos los efectos adversos poco frecuentes ni determinar por sí solo los resultados clínicos a largo plazo.
La ampliación de la autorización regulatoria se apoya en estos datos junto con el conocimiento acumulado sobre el medicamento en otras poblaciones.
El estudio no demuestra que todos los recién nacidos expuestos al VIH necesiten dolutegravir ni que deba administrarse sin una evaluación clínica individual.
Cómo actúa dolutegravir contra el VIH
Dolutegravir pertenece al grupo de los inhibidores de la integrasa, una familia de antirretrovirales que actúan sobre una enzima utilizada por el VIH durante su ciclo de replicación.
Después de entrar en una célula susceptible, el virus necesita incorporar su material genético al ADN celular para establecer la infección y producir nuevas partículas virales.
La integrasa participa en ese proceso. Al inhibir su actividad, dolutegravir dificulta una etapa fundamental de la multiplicación del VIH.
El medicamento se utiliza ampliamente en tratamientos antirretrovirales para niños mayores y adultos, generalmente combinado con otros fármacos.
La investigación farmacológica continúa explorando nuevas modalidades de administración. Por ejemplo, un ensayo con adolescentes de cuatro países africanos evaluó una terapia inyectable administrada cada ocho semanas, aunque utilizó medicamentos diferentes y estudió a pacientes que ya mantenían la infección controlada.
En los recién nacidos, la prioridad consiste en disponer de tratamientos adecuados a su peso, edad y capacidad metabólica, sin extrapolar automáticamente los resultados obtenidos en poblaciones mayores.
La atención temprana del VIH comienza desde el nacimiento
La infección por VIH en recién nacidos requiere una evaluación especializada y decisiones terapéuticas oportunas.
La transmisión del virus de madre a hijo puede producirse durante el embarazo, el parto o la lactancia. Sin embargo, el tratamiento antirretroviral durante el embarazo y las intervenciones preventivas adecuadas permiten reducir considerablemente ese riesgo.
Cuando existe exposición al VIH, los equipos sanitarios deben determinar qué medidas preventivas, pruebas diagnósticas y tratamientos corresponden según las circunstancias clínicas.
Es fundamental distinguir entre profilaxis y tratamiento de una infección confirmada. La profilaxis busca prevenir que se establezca la infección en un bebé expuesto, mientras que el tratamiento está dirigido a controlar la replicación viral cuando existe infección.
La autorización ampliada de dolutegravir se refiere al tratamiento del VIH-1 en recién nacidos que cumplen las condiciones indicadas, y no constituye una recomendación de administrarlo indiscriminadamente a todos los bebés nacidos de madres con VIH.
El inicio temprano del tratamiento puede contribuir a controlar la multiplicación del virus y proteger el sistema inmunitario durante una etapa crucial del desarrollo.
Una población con pocas opciones farmacológicas autorizadas
Uno de los principales problemas de la atención neonatal del VIH es que numerosos medicamentos antirretrovirales se han estudiado principalmente en adultos y niños mayores.
La realización de ensayos clínicos en recién nacidos exige consideraciones especiales de seguridad, formulación, dosificación y seguimiento.
Esto ha limitado históricamente la cantidad de medicamentos con información suficiente para su utilización desde el nacimiento.
Diana Clarke, farmacéutica especializada en enfermedades infecciosas pediátricas del Boston Medical Center e investigadora principal del estudio, destacó la necesidad de disponer de opciones terapéuticas específicamente evaluadas para esta población.
La ampliación de la autorización representa un avance porque incorpora a dolutegravir entre los medicamentos que pueden utilizarse durante las primeras cuatro semanas de vida bajo las condiciones aprobadas.
La decisión no elimina la necesidad de seguimiento clínico, controles virológicos ni ajustes de tratamiento conforme el bebé crece.
La continuidad asistencial es igualmente importante en edades posteriores. Una investigación sobre la atención de niños con VIH y sospecha de tuberculosis en cuatro países africanos ha mostrado cómo las herramientas clínicas pueden ayudar a tomar decisiones oportunas en pacientes pediátricos con necesidades complejas.
El tratamiento neonatal también plantea desafíos de acceso
La aprobación de un medicamento por parte de una autoridad reguladora no garantiza automáticamente su disponibilidad en todos los países.
Para que una nueva opción terapéutica llegue a los pacientes es necesario contar con formulaciones adecuadas, cadenas de suministro, personal capacitado y servicios capaces de realizar seguimiento neonatal.
Estos requisitos son especialmente importantes en los sistemas sanitarios que atienden a poblaciones con una elevada carga de VIH maternoinfantil.
La continuidad de los programas de prevención y tratamiento también depende de la financiación y de la organización de los servicios.
En ese contexto, los riesgos asociados con la reducción de la financiación internacional para combatir el VIH incluyen posibles dificultades para sostener la prevención de la transmisión maternoinfantil y la atención pediátrica.
La nueva autorización estadounidense constituye un avance regulatorio, pero su impacto fuera de ese país dependerá de las decisiones de otras autoridades sanitarias y de las posibilidades de implementación de cada sistema de salud.
Qué aporta el estudio IMPAACT 2023 a la investigación pediátrica
La principal contribución del ensayo consiste en proporcionar datos específicos sobre la farmacocinética y la seguridad del dolutegravir durante las primeras semanas de vida.
Antes de este estudio, la información disponible respaldaba su utilización en pacientes de mayor edad, pero no permitía establecer con el mismo grado de certeza una pauta para recién nacidos desde el primer día.
La investigación cubrió esa necesidad mediante la evaluación directa de concentraciones del medicamento y su tolerabilidad en bebés nacidos a término.
Los resultados respaldaron la decisión de la FDA de ampliar la indicación a recién nacidos de al menos dos kilogramos, siempre en combinación con otros antirretrovirales.
El estudio fue publicado con el título Pharmacokinetics and safety of dolutegravir in term neonates exposed to HIV-1 (IMPAACT 2023): a phase 1, open-label, multicentre study, bajo la autoría principal de Jeremiah D. Momper y colaboradores.
Su identificador científico es DOI: 10.1016/S2352-3018(26)00226-2.
Los investigadores consideran que disponer de pautas farmacológicas basadas en evidencia específica para recién nacidos puede facilitar la incorporación de tratamientos eficaces desde las primeras etapas de la vida.
El avance también pone de manifiesto la importancia de realizar investigaciones pediátricas internacionales que permitan adaptar los medicamentos existentes a poblaciones con características fisiológicas diferentes.
Fuentes referenciales:
Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) — Aprobación de dolutegravir para recién nacidos
The Lancet HIV — Estudio clínico IMPAACT 2023
Universidad de California en San Diego — Información sobre el estudio internacional y la aprobación regulatoria

