El síndrome gripal y las infecciones respiratorias agudas graves encabezaron las notificaciones sanitarias durante la semana epidemiológica 25, mientras el país mantiene vigilancia sobre influenza, dengue, malaria y leishmaniasis.
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
Las enfermedades respiratorias concentraron la mayor cantidad de nuevas notificaciones epidemiológicas en Panamá durante la semana comprendida entre el 21 y el 27 de junio de 2026. El Ministerio de Salud registró 1.204 casos de síndrome gripal y otros 420 correspondientes a infecciones respiratorias agudas graves.
En conjunto, ambas categorías sumaron 1.624 nuevos casos durante la semana epidemiológica número 25. El reporte confirma que los cuadros respiratorios continúan ejerciendo presión sobre la vigilancia sanitaria del país, especialmente por el riesgo de complicaciones en niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
El aumento de las notificaciones coincide con un escenario internacional en el que la vigilancia epidemiológica de la gripe H3N2 sigue siendo una herramienta esencial para identificar la introducción y propagación de variantes respiratorias dentro de las comunidades.
El síndrome gripal encabezó las notificaciones
El síndrome gripal representó el mayor número de casos nuevos, con 1.204 diagnósticos y una tasa semanal de 26 por cada 100.000 habitantes. El acumulado nacional alcanzó 21.533 casos en lo que va de 2026, equivalentes a 465,7 por cada 100.000 habitantes.
Esta categoría epidemiológica agrupa cuadros respiratorios de aparición reciente que pueden incluir fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, escalofríos, dolor de cabeza, molestias musculares y cansancio.
No todos los casos clasificados como síndrome gripal corresponden necesariamente a influenza. La definición permite que las autoridades sanitarias identifiquen y sigan cuadros compatibles con diferentes virus respiratorios antes de contar con una confirmación específica de laboratorio.
Aunque muchas personas se recuperan sin complicaciones, determinados grupos presentan una mayor probabilidad de desarrollar enfermedad grave. Entre ellos se encuentran los menores de edad, los adultos mayores, las embarazadas y quienes viven con enfermedades metabólicas, cardiovasculares, renales o respiratorias.
La evolución de las variantes estacionales también exige seguimiento continuo. La información disponible sobre el brote de gripe H3N2 y la variante K muestra cómo los cambios en la circulación viral pueden modificar rápidamente la presión sobre hospitales y servicios de atención primaria.
Cuándo buscar atención médica inmediata
Las autoridades recomendaron acudir oportunamente a un centro de salud cuando se presenten fiebre, tos persistente o dificultad para respirar. La evaluación temprana permite detectar complicaciones y determinar si el paciente necesita tratamiento específico, pruebas diagnósticas u hospitalización.
Las señales de peligro incluyen respiración acelerada o dificultosa, dolor en el pecho, deshidratación, confusión, convulsiones y fiebre o tos que mejoran inicialmente, pero regresan con mayor intensidad.
La coloración azulada de los labios o el rostro, el deterioro súbito y la falta de aire intensa también requieren atención médica inmediata, especialmente cuando aparecen en niños pequeños, adultos mayores o personas con enfermedades preexistentes.
La prevención adquiere especial importancia en los grupos vulnerables. Las recomendaciones sobre vacunación y protección frente a la gripe destacan que los adultos mayores, las embarazadas, los niños y las personas con afecciones crónicas tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones.
Las infecciones respiratorias graves acumulan 9.150 casos
El segundo mayor incremento correspondió a las infecciones respiratorias agudas graves, conocidas como IRAG. El Ministerio de Salud notificó 420 nuevos casos durante la semana analizada.
El acumulado nacional llegó a 9.150 casos en 2026, con una tasa anual de 197,9 por cada 100.000 habitantes. Esta clasificación incluye bronconeumonías y neumonías, además de otros cuadros respiratorios que, por su gravedad, requieren hospitalización.
Los síntomas pueden incluir fiebre, tos, falta de aire, escalofríos, fatiga y dolor en el pecho. En la neumonía, los alvéolos pulmonares pueden llenarse de líquido o pus, lo que dificulta el intercambio de oxígeno.
La respiración muy rápida, la coloración azulada, la confusión y el deterioro repentino pueden indicar una evolución grave. El peligro aumenta en personas de edad avanzada, menores de edad y pacientes con condiciones médicas que disminuyen su capacidad para responder a una infección.
En la población infantil, otros patógenos también pueden causar hospitalizaciones. Los programas de inmunización contra el virus respiratorio sincitial buscan reducir los cuadros graves y las hospitalizaciones durante los periodos de mayor circulación.
Panamá mantiene 54 muertes por influenza en 2026
Durante la semana epidemiológica 25 no se notificaron nuevas muertes por influenza. Sin embargo, el acumulado anual se mantuvo en 54 fallecimientos.
El 61,1 % de las muertes correspondió a personas de 65 años o más, mientras que el 13 % se registró en menores de un año. Estos dos grupos concentraron una proporción importante de los desenlaces mortales.
Todos los fallecidos carecían de la vacuna correspondiente a la temporada actual. Además, el 81,5 % presentaba factores de riesgo asociados principalmente con edad avanzada y enfermedades metabólicas, cardiovasculares o renales.
Estos datos refuerzan la importancia de la vacunación estacional, la consulta temprana y el seguimiento médico de quienes presentan enfermedades que pueden aumentar la probabilidad de complicaciones.
La vigilancia también incluye malaria y leishmaniasis
El reporte epidemiológico del Ministerio de Salud no se limitó a las enfermedades respiratorias. La leishmaniasis sumó 45 casos nuevos y alcanzó un acumulado de 1.404 diagnósticos durante 2026.
Esta enfermedad se transmite mediante la picadura de insectos flebótomos infectados y puede presentarse en formas cutánea, mucosa o visceral. La manifestación cutánea provoca lesiones o úlceras que pueden tardar en sanar y dejar cicatrices.
La forma mucosa puede afectar la nariz, la boca y la garganta. La variante visceral puede provocar fiebre prolongada, pérdida de peso, anemia y aumento del tamaño del hígado y el bazo.
Sin tratamiento oportuno, la leishmaniasis visceral puede ser mortal en más del 90 % de los casos, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud.
En cuanto a la malaria, se notificaron 38 casos durante la semana y se actualizaron otros 80 correspondientes a periodos anteriores. Con estos ajustes, el acumulado nacional ascendió a 4.588 casos.
La malaria suele comenzar con fiebre, escalofríos y dolor de cabeza, pero puede evolucionar hacia cansancio intenso, confusión, convulsiones, dificultad respiratoria, anemia grave y daños en diferentes órganos.
La Organización Mundial de la Salud advierte que la infección causada por Plasmodium falciparum puede avanzar rápidamente hacia una enfermedad grave y provocar la muerte cuando no se diagnostica y trata a tiempo.
El dengue alcanza 3.596 diagnósticos acumulados
El informe no precisó cuántos casos nuevos de dengue correspondieron exclusivamente a la semana epidemiológica analizada, pero situó el acumulado nacional en 3.596 diagnósticos.
Del total registrado, 3.145 casos fueron clasificados como dengue sin signos de alarma, 428 presentaron señales de advertencia y 23 evolucionaron a dengue grave.
Los síntomas habituales incluyen fiebre alta, dolor intenso de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas y erupciones cutáneas.
El dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado, la somnolencia, la irritabilidad y la dificultad para respirar pueden indicar una evolución hacia dengue grave y requieren atención médica inmediata.
Dos frentes epidemiológicos durante la temporada lluviosa
El panorama sanitario panameño también incluye 57 casos acumulados de gusano barrenador en humanos, 22 de leptospirosis, 11 de fiebre por hantavirus, siete de virus Oropouche, seis de mpox, cuatro de chikungunya y uno de zika.
Ninguna de estas enfermedades presentó nuevas notificaciones durante la semana epidemiológica 25, aunque permanecen dentro del sistema nacional de vigilancia.
El Ministerio de Salud recomendó mantener el lavado frecuente de manos, ventilar los espacios cerrados y utilizar voluntariamente mascarilla cuando existan síntomas respiratorios.
Las autoridades también insistieron en eliminar recipientes que puedan acumular agua, debido a que la temporada lluviosa favorece la proliferación de mosquitos transmisores de dengue y otras enfermedades.
Panamá enfrenta así dos frentes sanitarios simultáneos: una elevada circulación de enfermedades respiratorias en hogares, escuelas y lugares de trabajo, y la presencia de enfermedades transmitidas por vectores alrededor de depósitos de agua y criaderos de mosquitos.

