La Universidad de Chiba evaluó una técnica de secuenciación en 48 muestras clínicas que permite reconocer especies antes de la señal positiva del hemocultivo
Redacción: Redacción Mundo de la Salud
Editor: Eduardo Schmitz
Un equipo de la Universidad de Chiba, en Japón, desarrolló un procedimiento experimental para identificar hongos en muestras de hemocultivo antes de que los sistemas automáticos indiquen un resultado positivo. La técnica combina preparación del ADN y secuenciación por nanoporos, con el objetivo de proporcionar información que pueda orientar antes la selección del tratamiento antifúngico.
La investigación, encabezada por Hiroki Takahashi, del Centro de Investigación de Micología Médica, se publicó en Microbiology Spectrum el 21 de agosto de 2026 y fue difundida por la universidad el 5 de octubre. Su validación incluyó 48 muestras clínicas que representaban ocho especies de hongos. Todavía requiere estudios adicionales antes de establecer su utilidad en la atención habitual.
Las siete horas corresponden al análisis, no a toda la espera
El procedimiento completo de preparación y análisis requiere aproximadamente siete horas. Ese plazo comienza con una muestra extraída de un frasco de hemocultivo que ya está incubándose; no significa obtener el diagnóstico siete horas después de sacar sangre al paciente.
Los autores plantean que aplicar el protocolo tras 24 horas de incubación podría permitir la identificación alrededor de las 30 horas totales. El momento óptimo para tomar la muestra durante la incubación aún debe determinarse.
Esta distinción resulta esencial para valorar el avance: la propuesta adelanta la identificación dentro del proceso del hemocultivo, sin eliminar esa etapa.
Cómo se hace visible el ADN microbiano
La abundancia de material genético humano dificulta encontrar las señales del microorganismo. Para reducir ese obstáculo, el equipo elimina selectivamente células y ADN del paciente, recupera el ADN microbiano y amplifica fragmentos mediante PCR.
Después utiliza un dispositivo de secuenciación por nanoporos, que genera lecturas mientras el análisis está en marcha. Las secuencias se comparan con una base de referencia para identificar los microorganismos presentes.
La posibilidad de analizar información genética con rapidez también aparece en otras aplicaciones, como la secuenciación por nanoporos durante la neurocirugía, aunque cada uso necesita su propia validación.
Por qué importa conocer la especie responsable
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, señalan que identificar la especie de Candida ayuda a orientar el tratamiento de la candidiasis invasiva. La respuesta a los medicamentos puede variar entre especies.
En el estudio japonés se reconocieron microorganismos como Candida albicans, Candida parapsilosis, Candida tropicalis, Nakaseomyces glabratus y Cryptococcus neoformans. También se detectaron algunas infecciones mixtas.
La necesidad de identificación precisa adquiere especial relevancia ante los hongos resistentes que plantean dificultades en hospitales. Sin embargo, reconocer una especie no sustituye automáticamente las pruebas que determinan su sensibilidad a los antifúngicos.
El ADN obtenido también permitió explorar variantes candidatas relacionadas con resistencia. Su presencia debe interpretarse cuidadosamente antes de convertirla en una decisión terapéutica.
Una infección invasiva es diferente de la presencia habitual de hongos
Candida puede encontrarse normalmente en la piel y el aparato digestivo. Su presencia en esos lugares no equivale a una infección sanguínea. Los CDC explican que la candidiasis invasiva afecta principalmente a personas con factores de riesgo, entre ellos hospitalización prolongada, catéteres venosos, determinadas cirugías o inmunosupresión.
El contexto sobre los hongos que forman parte de la microbiota humana permite distinguir la convivencia habitual con estos microorganismos de su invasión de tejidos o de la sangre.
Qué falta comprobar antes de ampliar su utilización
Los investigadores advierten que un crecimiento bacteriano abundante puede dificultar la detección de hongos en infecciones mixtas. También necesitan precisar cuándo analizar los frascos para obtener resultados fiables.
La concordancia observada en las muestras estudiadas no demuestra todavía una reducción de mortalidad ni una mejor recuperación. Para establecer esos beneficios hará falta evaluar el procedimiento en la práctica clínica y comprobar cómo modifica las decisiones médicas. El resultado verificable es una estrategia de identificación más temprana que merece una validación más amplia.
Fuentes referenciales:
Microbiology Spectrum: investigación original de Isato Yoshioka y colaboradores
Universidad de Chiba: comunicado sobre identificación rápida de infecciones fúngicas
CDC: diagnóstico y contexto clínico de la candidiasis invasiva

